REPORTAR UN COMENTARIO
Estás reportando este contenido.
Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Debés completar todos los campos obligatorios
para poder continuar.
La suba del precio de la tonelada de soja, que esta semana superó los US$ 600 en el mercado de Chicago como consecuencia de la sequía que afecta a los Estados Unidos, generó fuertes expectativas sobre el impacto que podría tener en la economía local durante el segundo semestre de 2012 y también en el próximo año.
Según los economistas, la cotización, con un valor que no se registraba desde 2008, cuando se implementó la Resolución 125 sobre las retenciones a la exportación, impactará en la recaudación nacional, el accionar del Banco Central y las expectativas de inversión del sector privado, en medio de un escenario de estancamiento de la economía.
Santiago Novoa, economista del Centro de Estudios Económicos de Orlando Ferreres & Asociados, detalló que con el precio al promedio de los primeros meses del año, se recaudaría bajo concepto de retenciones sojeras US$ 5.550 millones en el año. “Pero si el promedio sube a US$ 600, los ingresos se elevarían a US$ 6.540 millones.”
En el sector externo, las exportaciones crecerían en US$ 3 mil millones, cifra que se explica por el impacto que tiene en la recaudación una leve variación en la cotización de la soja. “El complejo aporta $ 50,9 millones extra por cada dólar que aumenta la cotización”, agregó Novoa. Este año las exportaciones rondarán unos 31 millones de toneladas (4 millones de aceite, 17 millones de pellets y 10 millones de granos).
De acuerdo con los datos de la consultora, desde 2003 hasta la fecha las retenciones al complejo sojero participaron en promedio de un 5,7% en la recaudación total. Para 2012, considerando un escenario de crecimiento de la recaudación del 22,6%, “participaría un 3,8% si los precios se mantienen en el promedio de principios de año hasta julio y rondaría el 4,5% si promediara los 600 dólares”.
Al mismo tiempo, la recaudación anual rondaría los $ 666.667 millones, unos $ 4.538 millones más que lo estipulado al inicio del año.
Dado que el déficit primario consolidado esperado es de $ 28.021 millones, la incidencia del precio de la soja podría reducir el saldo negativo en un 16 por ciento. No obstante, Novoa aclaró que “el déficit sería de 1% del Producto Bruto Interno (PBI), contra el 1,2% que se proyecta actualmente”.
Pero pese a que las cifras de recaudación presentarían notables mejoras de mantenerse el rally alcista, no representarían más que un leve “alivio” en el marco de una actividad económica que se desacelera.
Al respecto, Ramiro Castiñeira, economista jefe de Econométrica, señaló que un shock de dólares por la soja a US$ 600 la tonelada, no se traducirá en un mayor nivel de actividad.
“El atraso del tipo de cambio es de tal magnitud que ni con una soja en esos niveles generaría las condiciones para que la economía tenga exceso de dólares y el Banco Central logre acumular reservas en un mercado único y libre de cambios”, aseguró el especialista.
El aspecto clave para Econométrica es que el precio de la tonelada, paradójicamente, encontró a dos grandes productores como la Argentina y Brasil con economías estancadas, “pero mientras el vecino país toma medidas para salir de la trampa y aprovechar el contexto, la Argentina toma medidas para consolidar el atraso cambiario”, dijo en un informe.
En este punto, las restricciones a la compra de dólares juegan un rol muy importante. “Muchos de los productores prefieren guardar sus granos porque no pueden comprar dólares, entonces van a conservar parte de la cosecha”, dijo Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, quien afirmó que “todavía hay soja para negociar, si bien los exportadores vendieron unos US$ 800 millones la semana pasada, una suma que está muy por encima de lo que se venía operando, por lo que habrá que esperar unas semanas para ver el impacto en el precio del dólar”.
“No es una burbuja”
“El valor que muestra el precio internacional de la soja no es especulativo”, aseguró a PERFIL el CEO de Syngenta, Mike Mark, durante la visita que realizó a Buenos Aires para anunciar inversiones en el país.
De acuerdo al máximo responsable de la compañía especializada en semillas y protección de cultivos, el valor de la oleaginosa –que esta semana alcanzó los US$ 600 por tonelada– “es el que reciben los productores y el que genera la confianza para que continúen invirtiendo”.
Durante su visita, el ejecutivo se reunió con la presidenta Cristina Kirchner, a quien le presentó los planes de inversión de la compañía en el país. Syngenta desembolsará $ 225 millones en una planta para el procesamiento y acondicionamiento de semillas de maíz y girasol y otros $ 100 millones en instalaciones de producción de campo.
CFK quedó afuera del Top 20 de mujeres más poderosas del mundo
El Gobierno desplegará a sus militantes para controlar precios en todo el país
En plena noche, Lázaro Báez abrió su chacra a la prensa y contestó preguntas
Báez dice que van a expropiar Papel Prensa y él es "la bala de plata" K