REPORTAR UN COMENTARIO
Estás reportando este contenido.
Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Debés completar todos los campos obligatorios
para poder continuar.
Al diseñar este estudio, en el que invitamos a 500 argentinos a completar una lista de diez personas honestas, tuvimos enormes dudas. La consigna era compleja de resolver, pero muchos pudieron. El resultado podría indicar que los argentinos tenemos noción sobre lo que es una persona pública honesta.
Los consultados mencionaron a 846 personas, de las cuales sólo 102 reunieron los seis votos mínimos necesarios para ingresar al cuadro principal. Desde hace tiempo sostenemos que la corrupción es un “tema pendiente” de la agenda pública. Casi nadie con responsabilidades públicas quiere abordarlo. Se ha construido una negación. Sería un buen síntoma que esta primera lista sea el puntapie inicial. Si eso sucede, no sólo estaremos discutiendo merecimientos, sino también el concepto “honesto”.
El lector atento advertirá que la nómina intercala distintas dimensiones de honestidad, personas antagónicas entre sí, personas sin adecuado reconocimiento social en vida, exiliados, asesinados o amenazados. ¿Cabría preguntarse sobre la peligrosidad que conlleva la honestidad?
La medición pretende aportar a un debate que saque este tema del freezer en el que se encuentra desde hace muchísimo tiempo.
*Director de Giacobbe & Asociados Opinión Pública SA.
Lanata denunció que Lázaro Báez habría desarmado la bóveda de su casa
Difunden fotos nunca vistas del enorme festejo nazi en el Luna Park
Los negocios y nombres que cierran el círculo entre el "Sordo" López y Boudou