REPORTAR UN COMENTARIO
Estás reportando este contenido.
Los campos marcados con un asterisco (*) son obligatorios.
Debés completar todos los campos obligatorios
para poder continuar.
Cualquier sistema que cumpla repetidamente una función (por ejemplo, eliminar los desechos) requiere una estructura (red de cloacas) capaz de encauzar la energía y así facilitar la actividad. La estructura tiene un costo y hace más difícil ejercer la función por fuera de ella, pero sus ventajas son tales que compensan con creces esos inconvenientes. Eso sí, si la gente persistiera en echar sus desechos a la calle, como en la Edad Media, la red cloacal se degradaría y acabaría por dejar de funcionar.
Las leyes y las instituciones son estructuras para que la gente conviva en paz. Si queremos la protección de la ley, es preciso que tengamos el derecho (esto es, nos hallemos en la situación prevista por la misma ley para que ella proteja nuestros intereses). Si lo tenemos, la norma encauza nuestro esfuerzo. Si no lo tenemos, tiende a impedirlo. Si no nos asiste el derecho pero de todos modos queremos lograr nuestro objetivo, tenemos dos opciones: adquirir el derecho (cuando sea susceptible de ser adquirido por nosotros) o pedir la modificación de la norma (lo que dependerá del cumplimiento de ciertas formas, así como de la voluntad de terceros).
Pero aquí nos asalta a veces la tentación destructiva: violar la ley, o hacerla violar por otros, a fin de apropiarnos de aquello que nos estaba vedado. Esta acción convierte a los ladrones de gallinas en delincuentes, pero al menos el Código Penal sigue funcionando, con sus virtudes y sus defectos, aun después de perpetrado el robo: afortunadamente, los más honestos ladrones de gallinas no son funcionarios públicos. En cambio, cuando la acción ilícita no se comete desde la periferia del derecho sino desde su interior, las instituciones involucradas quedan retorcidas y pierden su virtud de equilibrar las funciones de la sociedad: en el ámbito donde el desaguisado haya sucedido, ya nadie estará medianamente seguro de cuáles son sus derechos, sus obligaciones, sus garantías, sus responsabilidades.
Algunas instituciones vitales se hallan protegidas por ciertas formalidades específicas. La ley del Consejo de la Magistratura, verbigracia, sólo puede sancionarse o modificarse con la mayoría absoluta de los miembros de cada cámara del Parlamento. La reforma constitucional tiene requisitos aún mayores. Es que, si la ley es un obstáculo para ciertas conductas de los ciudadanos, otras normas más generales o de mayor jerarquía son obstáculos para ciertos modos de aplicar las leyes, o de interpretarlas, o de designar a quienes hayan de aplicarlas o interpretarlas, o de sancionarlas, o de promulgarlas, o de elegir a quienes hayan de sancionarlas o promulgarlas.
Las instituciones se contienen unas a otras, se consolidan y protegen mutuamente y dependen de la mayor de ellas, la más fuerte, la que contiene y sostiene a todas las demás: la Constitución Nacional. Por encima de la Constitución, no existe otra garantía que la lealtad con la que los ciudadanos encaren su convivencia dentro de un mismo Estado. Tal vez por eso, porque por fuera de la Constitución sólo podemos confiar en la conciencia de sus dueños, cada vez que uno de éstos llega a un cargo público relevante se le pide que jure respetarla, cumplirla y hacerla cumplir. Y se lo amenaza con la idea, ingenua pero enternecedora, de que, si violara su juramento, Dios, la Patria o su honor podrían demandárselo.
Las funciones fluyen, pero las estructuras quedan. Para eso deben ser más rígidas que la apetencia que contingentemente se halle detrás de la función en un momento dado. La mayor o menor rigidez de todas las instituciones depende de la lealtad con la que sea interpretada por los ciudadanos. A ellos corresponde, pues, cuidarlas más allá de las emociones cotidianas.
*Director de la Maestría en Filosofía del Derecho de la UBA.
El Gobierno desplegará a sus militantes para controlar precios en todo el país
En plena noche, Lázaro Báez abrió su chacra a la prensa y contestó preguntas
Báez dice que van a expropiar Papel Prensa y él es "la bala de plata" K
Báez dice que van a expropiar Papel Prensa y él es "la bala de plata" K