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Los metrodelegados del subte amenazaron con extender durante los próximos días el paro de 48 horas que se desarrollará hasta hoy a las 23, si antes de esa hora no reciben una respuesta de Metrovías para iniciar las negociaciones paritarias. Así lo aseguró el jefe de la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP), Roberto Pianelli.
El paro se desarrolla desde el viernes a las 21 en las seis líneas de subte y en el Premetro, en medio del enfrentamiento que vienen llevando desde enero de este año los gobiernos nacional y porteño por el traspaso de la red de subterráneos.
“Esperaremos hasta el último momento de hoy”, se comprometió el metrodelegado y adelantó que “si no hay acuerdo, la idea generalizada es continuar mañana con la medida”. El representante sindical indicó que el acatamiento de los trabajadores a la huelga “fue total”, y destacó que la protesta se decidió ante la falta de respuesta de Metrovías, la concesionaria del servicio, para entablar las negociaciones paritarias que debían cerrarse en marzo.
“Estamos pidiendo nuestras paritarias. A principios de marzo tendríamos que haber firmado el acuerdo salarial para este año y parte del que viene. Esta empresa no quiere discutir”, afirmó Pianelli.
Por su parte, Alejandro Dellacarbonara, metrodelegado de la línea B de subterráneos, coincidió con el planteo de su par gremial. “No lo descartamos”, subrayó al ser consultado sobre la posibilidad de seguir con el paro. El representante de los trabajadores agregó que Metrovías “no realiza inversiones” y que, por lo tanto, “el servicio es una bomba de tiempo que pone en riesgo la vida de los usuarios”.
La Unión Tranviarios Automotor (UTA), el otro gremio que nuclea a los trabajadores del subte, levantó el viernes un paro de tres días que inicialmente tenía previsto comenzar mañana. De haberse confirmado esa medida, hubiera significado una huelga de cinco días en ese transporte público. La más larga de su historia.
Roberto Fernández, secretario general de la UTA, explicó la decisión de suspender la medida de fuerza como un modo para allanar el camino para que “Metrovías y el Gobierno de la Ciudad arbitren los medios necesarios para satisfacer las demandas sindicales”. Si en 72 horas no tienen una respuesta retomarán las medidas de fuerza.