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En Navidad, Vicente Celio renunció a la presidencia de Chacarita vía e-mail. Era, Celio, un dirigente apadrinado (no el único, desde ya) por el mismísimo Julio Grondona. Prueba 1: habían participado el 24 de abril de 2010 en el anuncio de la entrega de diez hectáreas pertenecientes al Ceamse que Daniel Scioli le dio en comodato a Chacarita. Allí, según consta en el comunicado de prensa de la AFA, Celio le agradeció la intermediación a “Don Julio Grondona”. Prueba 2: el último 18 de octubre, la barra brava de Chacarita insultó en la puerta de la AFA al empresario Daniel Vila que, además de impugnar la reelección de Grondona, se quiso proclamar presidente con el voto, entre otros, de Chilecito, de La Rioja. Prueba 3: la empresa Constructora Deportiva realizó la obra civil del estadio de Chacarita. Resulta que a Constructora Deportiva la preside Genaro Aversa, yerno de Grondona (“no hubo licitación y salió cinco millones de pesos”, le cuenta a PERFIL el entonces vicepresidente del club, Osvaldo Lobato).
La historia viene a cuento porque Celio reapareció: es una suerte de presidente del directorio de la sociedad anónima que controla la Institución Atlética Sud América, de Montevideo, que realizó tres pases puente investigados por la AFIP: Fernando Ortiz a Racing, y Víctor Zapata y Jonathan Santana a Independiente. El préstamo de Ignacio Piatti, que también vendría de Sud América a San Lorenzo, está trabado.
PERFIL llamó a Celio, que, amable, se excusó. Sin embargo, este diario pudo dialogar con un dirigente que lo acompañó en Chacarita, que dijo off the record: “Mire, Vicente no es una persona cercana a Grondona, como usted dice. Tenía buena relación, pero normal, como los otros dirigentes. Lo de la empresa de Aversa es cierto, se hizo sin licitación, pero era, de tres empresas, la que pedía menos dinero por terminar esas obras. Después: a la barra de Chacarita no la manejaba él, sino la barra y, sobre todo, la dirigencia que estaba en Independiente. Lo que le puedo decir, además, es que a Sud América lo controla una sociedad anónima, y Vicente es sólo un empleado: es el gerente y se encarga de la parte futbolística. Pero los dueños de la sociedad anónima son otros”.
—¿Quiénes?
—No se lo puedo decir.
—¿Gente del fútbol?
—Gente del fútbol muy importante.
—¿Dirigentes, empresarios, representantes?
—Representantes. No le voy a decir más.
En las sombras. Sud América era un club que se caía a pedazos hasta que una sociedad anónima tomó hace un mes el control. Recién entonces se iniciaron las triangulaciones. Explica una fuente del club que, para variar, pidió reserva de su nombre, cómo funcionan: los representantes y/o empresarios firman con el club un contrato en el que se estipula que el ciento por ciento de los derechos económicos del futbolista en cuestión es para ellos. A la vez, en ese contrato se deja por escrito que, a cambio, el club va a percibir el diez por ciento de lo que se gane por el pase del futbolista. Para un club de la Segunda División del Uruguay, como Sud América, que tiene un presupuesto de alrededor de 15 mil dólares al mes, el diez por ciento de un préstamo de, por poner un número, 150 mil dólares, equivale a su presupuesto mensual.
Pero un dirigente de la Asociación Uruguaya de Fútbol, en off, revela: “Es cierto lo que le dijeron de Celio: él no es parte de la sociedad anónima. A esa sociedad anónima la integran empresarios y representantes argentinos de futbolistas: le puedo nombrar a Nazareno Marcollese, Daniel Comba y Claudio Curti. Ellos son los dueños”.
Marcollese, además de inversionista en la sociedad anónima, es el representante (y dueño de parte del pase) de Piatti. La historia es así: la mitad del pase de Piatti le pertenecía al Lecce, de Italia, el último club en el que jugó el mediocampista. Cuando ese equipo descendió a la Serie B, los dueños de la otra mitad (Marcollese y otros) le compraron al Lecce la totalidad del pase. Al instante, lo inscribieron en Sud América: o sea, en su club.
“Es lo más seguro –argumenta, y es en serio, una fuente–: así se garantiza que el club no va a incumplir lo pactado.” Desde Sud América iba a llegar, intervención de Marcelo Tinelli mediante, a San Lorenzo. Por eso, y aunque el futbolista ya tiene el contrato arreglado y se entrena con el equipo, todavía no llegó el tránsfer. Más: en el documento con los contratos de los clubes que tiene la Mutual de Futbolistas Profesionales del Uruguay, al que accedió PERFIL, aún figura Piatti.
Por si acaso, la Segunda División del Uruguay va a arrancar el 6 de octubre.