Publicado en edición impresa de  

Todo se trata de poder

Fama, dinero y poder. La mayoría de la gente pretende las tres cosas: todos quienes buscan la fama y el dinero, casi indefectiblemente buscan luego el poder. Marcelo Tinelli eligió el camino, primero, del dinero y la fama; pero desde hace un tiempo ha dado demostraciones cabales de querer jugar al juego del poder. Su medio fue la televisión, que es lo que mejor hace y a la que agarró en el mejor momento, porque el medio televisivo, nunca, en décadas anteriores, había construido tanto poder como en los 90 y 2000. Agarró la mejor ola en el mejor momento y se convirtió, televisivamente hablando, en el mejor surfista de la Argentina.

Ahora juega al poder de verdad. Durante todo este tiempo, Tinelli fue empezando a tener noción de lo poderoso que podía ser. Primero, vendiendo lavarropas y productos. Después, consiguiendo cambiar o generar actitudes –frases, costumbres, etc– en la gente; y luego, tuvo su mayor acercamiento al conocimiento del poder político con el “Gran Cuñado” del 2009. Ahí validó su potencia de poder y le encantó. ¿Qué está buscando? Sin lugar a dudas, no juega para nadie, no tiene un libreto escrito, hace lo que él quiere, cuando él quiere, asociado a quien él quiere cuando quiere. Supo que le estaba dando una mano a Francisco De Narváez, pero a él le servía también, así que fue para adelante. Por ahora, tiene un poder intangible, porque no lo ha validado con algo relacionado al poder hasta el año pasado: quince días antes de las elecciones de San Lorenzo decidió que iba a ser vicepresidente y sacó el 80% de los votos. Fue su primera validación de que , además de licuadoras y frases, podía recolectar votos. Se abrió todo un camino que le fascina y en el que decidió a empezar a jugar de verdad. Sería muy naïf preguntarle si quiere ser presidente, y él no lo ha expresado así. Esa noticia, el día que él diga eso, si lo dice, no será dicho al pasar. Será una bomba digna de una de las mejores producciones de Showmatch. Ahora, está sembrando poder: en diciembre pasado tiró un tuit (“Este año haré ‘Gran Cuñado’”) y todo el mundo político empezó a bailar como loco, especulando, tomando clases de baile, etcétera. Eso es poder: él toma sol en Punta del Este y se divierte. Hace todas las jugadas hilvanándolas no sólo a través de su parte artística, sino también de su poder. ¿Para qué? ¿Será presidente? No sabemos, y probablemente él tampoco, pero no quiere perderse la oportunidad de averiguar. Hoy, ¿quién le puede ganar a Cristina, a Scioli? Sólo Tinelli. Hay gente que arranca en la política siendo consejero vecinal. El se sometió a una cantidad mayor de gente y sacó el 80% de los votos. Pero todavía tiene que validar ese poder: salvar al club del descenso; luego, ojalá, sacarlo campeón. Otra gran posibilidad –que en este entramado de estos días cerraría con bastante lógica–: dejar Ideas del Sur, donde ya hizo todo lo que quiso. Barbara Walters dice que cuando dejó 60 minutos un amigo le regaló un anillo que decía “Ya lo hice”. En esa misma línea, Tinelli podría perfectamente ser el sucesor de Julio Grondona. Para eso se necesita ser dirigente, que ya lo es. Y ser el número uno de la AFA, ya ha quedado claro, es un espacio de gran poder.

La escuela del poder la está haciendo toda: entró por la tele, ganando la carrera en la que él es el mejor. Después, San Lorenzo. Ahora quiere seguir validando su poder haciendo su programa. No le interesa ser miembro de Capit ni ir al Martín Fierro, y está avanzando en los exámenes para ver si algún día quiere usar ese poder real o no.

El dueño de la pelota es él. Todos quieren comprarlo a él, no a su productora, que no es rentable. Todos quieren, de alguna manera, estar a su lado, aunque sea pagando 30 millones de dólares por una productora que no sirve. Claramente, él no tiene escrito el camino, pero está en la Universidad del Poder, dando los exámenes y validando que puede jugar en las grandes ligas. Su sociedad con el Grupo Clarín era difícil de ver a largo plazo porque a ellos les cuesta tener competencia, porque no estamos hablando de plata o tele: estamos hablando de poder.

*Gerente de contenidos de Television.com.ar

G Plus

Facebook

Twitter

¿Te gustó este artículo?
Temas
 

Comentarios

Comentá en Perfil.com

Para comentar debes estar logueado,
ingresá a través de: