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Con politicos ausentes con aviso, el San Martin tuvo su gala

Dos representantes del PRO dijeron presente en la gala 2015 que la Fundación Amigos del Teatro San Martín organizó esta semana: Diego Santilli y Daniel Chain. El resto estaba excusado porque la campaña los tenía consumidos como para presenciar un ballet que, si bien dio a la fiesta un ritmo  que hizo olvidar la original pero extensa puesta teatral de 2014, cuando se está en el tramo final de la contienda puede no invitar al disfrute. Igualmente la sala Martín Coronado –la mayor del complejo teatral porteño– estuvo colmada, y al término de Novena sinfonía, el ballet que creó especialmente Mauricio Wainrot, y de un original acto colectivo de magia a cargo del dúo Asombro Extremo –dos jóvenes ilusionistas ganadores del Merlin Magic Award 2015–, la famosa cuarta pared que divide el escenario de la platea desapareció: del foso emergió el plantel que se encargaría del cóctel con escenografía incluida, y el público se subió a las tablas apropiándose literalmente del escenario. Sorteos, bandejeo y escasas selfies –a pesar de los actores famosos presentes– cerraron la gala.

Con vecinos asi...
Finalmente se supo quién fue el que pagó casi US$ 60 millones por el tríplex más caro del complejo que Alan Faena construye en Miami: Kenneth Griffin. Este financista tiene 46 años, una fortuna de US$ 7 mil millones según Forbes, y además de haber donado US$ 150 millones a Harvard y US$ 29 millones a museos de Chicago, los links de internet lo ubican como un comprador de propiedades de lujo y también como protagonista de un divorcio igual de millonario.

Mr. utilisimo
No hay mejor momento que una campaña para aprovechar y preguntar a los candidatos cosas que en estado natural soslayarían. Y el abanico de preguntas puede ser amplio porque todos quieren resultar simpáticos, graciosos o con inventiva. Entre éstos estuvo Axel Kicillof, quien, consultado sobre qué profesión alternativa elegiría a la de economista, respondió, quizá para potenciar el morbo de sus fans, plomero o electricista. Comentó que usa la caja de herramientas que heredó de Daniel, su padre psiquiatra, y que en la casa que levantó en Santa Ana (Uruguay) la instalación eléctrica lleva su firma, y agregó que quizá no resista una inspección de la compañía eléctrica uruguaya, pero funciona.
 
Trago amargo
A tono con el clima electoral, empresarios, ejecutivos y una variopinta selección de políticos estuvieron en el Circolo Italiano en el desayuno organizado por Asesores, firma de consultoría política. Escucharon análisis de Guillermo Nielsen y de Raúl Baglini. Y, de boca de Luis Costa, el detalle de la última encuesta realizada por Ipsos y publicada por PERFIL. A pesar de que Costa advertía un final abierto, algunos hombres de negocios presagiaban resignados un triunfo de Scioli en primera vuelta, y otros optaron por sostener un entusiasmo en favor de Macri basados en el margen de error de los estudios de opinión. Y todos escuchaban preocupados que el 59% de los argentinos cree que es mejor un país con más empresas estatales antes que privadas.

La revancha
“Calenchu”: adjetivo popular algo arcaico utilizado en situaciones de disputa o juego competitivo a modo de burla, en general de parte de quien, habiendo previsto un resultado adverso, resultó vencedor. Algo así –calenchu– quedó el equipo de Augusto Costa cuando ni los “resabios de un lejano esplendor” del secretario de Comercio en las inferiores de Vélez Sarsfield le fueron suficientes para torcer el 6 a 0 al que lo sometió –en terreno propio– el equipo del cuervo Matías Lammens.
A tal punto fue el baile, que el presidente de San Lorenzo se retiró de la cancha en el segundo tiempo. Por eso, antes del 10 de diciembre,
se prometieron revancha que sólo un ballottage podría demorar. Esta derrota llegó a oídos de Andrés Larroque, quien cada vez que puede le reclama a Lammens un desafío similar con su propio equipo. No se sabe si lo hace para reparar el mancillado honor de su par camporista o, como egresado del Nacional de Buenos Aires
–el Cuervo, Costa y Lammens lo son–, demostrar quién “tiene el poder”... en la cancha.

Todo llega
“El tiempo pasa, nos vamos poniendo viejos...”, escribió Pablo Milanés en su canción Años. El paso del tiempo permite a muchos ir dejando de lado convencionalismos y “equipajes” para alivianar el camino. Algo de esto pareciera estar sucediéndole a un encumbrado empresario de bajo perfil “socialero”, quien de a poco –muy poco por ahora– comienza a mostrarse con la mujer que vería en breve la oficialización fuera del ámbito privado. Ambos son personas de otra época, cuando la palabra “código” tenía un valor no tan vapuleado como hoy día.



Ernesto Ise