ELESPIA


El espía

El adios a García Uriburu reunió a toda su familia. Si la muerte es el último acto del ser humano –voluntario o no según el caso–, la de Nicolás García Uriburu no pasó desapercibida porque causó, sobre todo dolor,  y sorpresa. Y también tuvo ciertos ribetes apenas unos días de sucedida que se colaron en algunas reuniones. El artista había hecho pública una situación familiar en un solicitada que, publicada en medio del desarrollo de ArteBA 2016, generó revuelo al exponer que él estaba enfrentado a toda su familia. Y a su única hija también. Y su muerte se produjo justamente en la noche del Día del Padre, en el Hospital Rivadavia. Si su familia hizo del hermetismo un valor supremo para no hablar del caso judicial estando vivo el artista, con su muerte ese silencio se hizo más fuerte. Sólo deslizaron que ese mismo domingo, García Uriburu había hablado con su hija Azul y al menos entre ambos, todo había vuelto a la normalidad. Todos ellos estuvieron juntos para la despedida que tuvo tres partes: la primera fue más privada y se hizo en la casa de Barrio Parque de Blanca Alvarez de Toledo, su única mujer y madre de Azul; la segunda, en la Casa de la Cultura, y finalmente en el cementerio de la Chacarita, donde lo cremaron. Pero fue en la Casa de la Cultura donde se lo despidió de manera pública. Detrás del féretro se colocó una obra de gran tamaño y muy colorida que, dijeron los familiares, fue una de las últimas que pintó. Allí hubo galeristas, algunos amigos de Azul  y su marido  Marcos Pereda Born, muchos integrantes de la familia Mitre –Bartolomé, Dolores, Esmeralda, Nequi Galotti–, Juan Born y los hermanos de García Uriburu. Incluso Sara, su hermana galerista que fue quien movilizó el juicio, interpretó el Ave María. Como escribió un diario centenario en su extensa nota de despedida al artista “Sería inapropiado aquí (en la nota) ocuparse de las circunstacias personales que García Uriburu atravesó en los últimos meses cuando estamos ante un artista de amplia producción...”.  Y era cierto. Esas “circunstancias” siguen –y seguirán– en el lugar donde se dirimen esas cosas, en la Justicia.

Otra vez con el Papa. Gustavo Vera fue uno de los argentinos que viajó a Armenia en el marco de la visita que realizó el papa Francisco. En su caso, fue invitado por el obispo armenio y por el presidente del Centro Armenio en Argentina. Para evitar suspicacias, contó el legislador,  los gastos de viaje y hospedaje fueron costeados por sus anfitriones.

Dictamen del dictamen. La propuesta del diputado oficialista Pablo Tonelli de agilizar el allanamiento a las propiedades de Julio De Vido, desconociendo así la cuestión de los fueros de su colega, también diputado, provocaron que Diana Conti presentara un dictamen en minoría repudiendo el motorizado por Tonelli. Pero la cosa no terminó ahí. Varios diputados se sorprendieron cuando recibieron en sus respectivos despachos un dictamen repudiando el dictamen de Conti. Para descubrir si se trataba de una broma –que no lo era– los diputados se llamaron por teléfono preguntando: “¿Recibiste el ‘dictamen del dictamen’?”

En la embajada, no. Nuevo gobierno, nueva propuesta. Ese parece ser el lema de la Embajada de Estados Unidos para la celebración de su aniversario patrio en julio próximo. Este año, esa fiesta no será en la residencia del embajador sino en un salón muy espacioso en el centro porteño.

Incógnita. Gran intriga genera en el country Villa Rosa cómo quedará la megacasa que el nuevo vecino Daniel Angelici está allí reacondicionado.

Malba ‘internacional’ Llegó la exposición Dreams Come True, de la artista mundialmente reconocida Yoko Ono, al Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba).  El martes por la noche, ICBC Argentina realizó el pre-opening de la primera exposición retrospectiva en la Argentina, compuesta por más de ochenta trabajos que incluyen objetos, videos, filmes, instalaciones y registros sonoros producidos desde principios de los años 60 hasta hoy, y tiene como eje las llamadas Instrucciones, que Ono viene desarrollando desde hace más de sesenta años. Gunnar B. Kvaran, cocurador de la muestra –el otro fue Agustín Pérez Rubio, director artístico del Malba–, dijo en su paso por Buenos Aires: “Yoko es una de las primeras artistas feministas. En su amplia práctica artística está muy presente la idea de lo comunitario, y uno de los pilares de su trabajo han sido sus propuestas en contra de la violencia”. Los invitados a este pre-opening pudieron disfrutar no sólo de la muestra propiamente dicha antes de que abra sus puertas al público en general, sino también de un cocktail exclusivo para clientes y amigos del ICBC. Entre los invitados estuvieron Cecilia Roth, Mike Amigorena, Mónica Antonópulos, Gastón Gaudio, Marta Minujín y su hija Gala Gómez Minujín, Verónica Lozano, Mariana Arias y su hija, Paloma Cepeda, y otros nombres reconocidos de la escena local. A partir de este año ICBC Argentina se sumó como socio corporativo del Malba, como parte de su compromiso con la promoción y el sostenimiento del arte y la cultura, y con el objetivo de generar nuevos puentes de intercambio cultural y ofrecer beneficios exclusivos a sus clientes.



Redacción de Perfil.com