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Espía 16 de julio

Inesperado debut de juliana awada como “oradora”. En el cuarto piso. Grieta familiar. Paddle y dieta. Amarga derrota.

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Inesperado debut de juliana awada como “oradora”. A poco más dos metros de donde ella estaba parada frente al atril se oía en ese tono afectivo tan característico el famoso “¡Ay, mi amor!” y hasta la palabra “¡Beso!” o “¡Divina!” de parte de Susana Giménez. La conductora quería darle así apoyo emocional a una Juliana Awada que, como dicen en el teatro, tuvo que “salir al toro” cuando le pidieron que hablara –con lo que tuvo que improvisar– unas palabras al recibir un prendedor de agradecimiento  por haber participado de la gala anual que la Fundación Favaloro dio para juntar fondos y celebrar también los 50 años de la creación del by pass. Minutos antes habían hablado en ese mismo atril la propia Susana y Mirtha Legrand. Para un “debut como oradora”, tal como la misma Awada lo expresó, la prueba la pasó apelando a lo afectivo y a aquello que lo bueno, si breve... (link: https://youtu.be/b5D73isw-tw ).

En el cuarto piso. Hace poco más de dos semanas, Mirtha Legrand conoció en persona a Héctor Magnetto. Lejos de lo que podría creerse, ambos nunca habían tenido una reunión a solas o casi, ya que de la misma participó también otro integrante del holding. El encuentro fue en el cuarto piso de la empresa, a la hora del té y se extendió por poco más de dos horas. La versión oficial es que Magnetto hacía tiempo que quería tener un acercamiento de ese tipo con Legrand. Otro empresario que la agasajó la semana que pasó –pero con una cena privada en su tríplex– fue Daniel Vila. La comida no fue numerosa pero cálida. No se sabe si de dicha reunión resultó que Luis Majul terminará siendo incluido en un almuerzo de Mirtha, pero quedó claro que aún fuera de América ella tiene más peso que el mencionado periodista.

Grieta familiar. Kinucha Mitre, hermana de Bartolomé y de María Luisa, mantiene con ellos una relación distante y hasta una “no relación”. Situación que se profundizó tras la muerte trágica de Luis Emilio. Y el estreno de Amado Mío, una obra que ella produce en el Maipo Cabaret basada en una idea también propia, parece seguir tallando la grieta familiar. La puesta tiene algo de osado e incluso Kinucha incluyó una imagen de su hermano muerto en una de las escenas.

Paddle y dieta. Está a dieta. A conciencia y estricta. De hecho viene esquivando el control de la nutricionista porque hay un único kilo de más que le resulta indominable. Pero si su secretario de Seguridad, Gerardo Milman, pudo bajar 30 kilos, cómo ella –Patricia Bullrich– se va a rendir ante un kilo. Por eso, en las reuniones de trabajo mañaneras, nadie osa presentarse con medialunas o tortas, ya que ella no puede desviar su mano y su boca de la porción de queso y fruta. Mientras esa batalla física la tiene sin resolver, hay otra que le dio satisfacciones: una victoria en el paddle ante un agrandado Walter Queijeiro. El relator devenido en político la desafió con un amigo a la dupla Bullrich-Marcela Ferrari, la argentina que es número uno de ese deporte a nivel mundial. Técnica y tesón dejaron a Queijeiro con ganas de revancha ante la derrota.     

Amarga derrota. Y hablando del amargo sabor de la derrota, hay otro funcionario nacional que tacha los días para recuperar la alegría de la victoria: Rogelio Frigerio. El miércoles por la noche, el ministro organizó su agenda para estar en el picadito que Casa Rosada vs. Ministerios disputan en la residencia de Olivos. Es decir, hizo que su participación en A dos voces se grabara antes de emitirse y mandó a su mujer Victoria Costoya y a su suegro a que hagan punta en la cena de la Fundación Favaloro. Por eso cuando llegó estaba colorado por el acelere y por haber perdido 3 a 2 ante Ministerios. En ese partido, Marcos Peña terminó lesionado y Ricardo Buryaile en estado eufórico, por su performance como arquero del equipo ganador.