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Karina Rabolini debutó con un “bocadillo táctico”. Parece un táctica que, de a poco, puede convertirse en tendencia: utilizar a una mujer para vehiculizar un mensaje que, expresado a través de una boca femenina, puede resultar menos agresivo. Mauricio Macri encarga a María Eugenia Vidal enfrentar a los medios cuando suceden situaciones complicadas como, por ejemplo, la huelga del subte; la vicejefa resulta más creíble y convincente para explicar esas cosas. Esta semana, el paso de Agustina Ayllón –ex modelo y abogada– por un programa político de cable fue seguido con más atención que cualquier reportaje concedido post presentación de listas por su marido Francisco de Narváez. Seguramente lo mismo sucedería si Malena Galmarini se sentara en una mesa similar; mucho más si se tiene en cuenta que, además de ser una funcionaria que trabaja a la par de su marido, suele tener reacciones más frontales que no figuran en el manual del buen político que Sergio Massa parece seguir. Y como no podía ser de otra manera, el martes último hizo su debut Karina Rabolini con un “bocadillo táctico” que los distintos operadores de la maquinaria sciolista se encargaron de difundir como “un secreto”. Ubicada ante los funcionarios bonaerenses en una reunión de gabinete por demás particular, con ese tono seductor y esa mirada ante la que todos quienes la conocen se derriten, Rabolini dijo lo que su marido no se atrevió a articular para evitar que la frase tuviera otra contundencia: “Tenemos algo muy claro: el proyecto sigue siendo el mismo de la semana pasada”.  Eso sí, quienes esperen que sea ella quien explique cómo se traduce la estrategia 2015 a la que hizo referencia deberán esperar que se le escriba “el libreto”.

Precoloquio en Salta. Las últimas novedades de la campaña electoral fueron la comidilla del Precoloquio de IDEA que se desarrolló este fin de semana en Salta. Amén de las reuniones formales, la cena más jugosa fue la que se desarrolló en la amplia casa que tiene en San Lorenzo José Urtubey, directivo de la Unión Industrial Argentina y hermano del gobernador, Juan Manuel, también presente. En una carpa con más de ochenta invitados, Ricardo Gil Lavedra, Daniel Marx, Julián Rooney (Minera Alumbrera) y el naviero Horacio Martínez degustaron una entrada de típicas empanadas salteñas, tartitas de puerro y queso de cabra y shots variados. Se conversó mucho sobre el lanzamiento como candidato de Sergio Massa y la presencia en su lista de José Ignacio de Mendiguren. También de la exitosa experiencia del voto electrónico en Salta y de la deslucida alianza de Hugo Moyano con Juan Carlos Romero y Francisco de Narváez. A la hora de sentarse a la mesa –y de la llegada de las pechugas de pollo rellenas con tomate confitado, espinaca y queso, con salsa de hongos y acompañadas con milhojas de papas y ensalada de rúcula, cherries y choclo amarillo–, hombres de empresas como Jorge La Rosa, Jorge Goulu, Gerardo Cartellone y Jorge O’Reilly comentaron avatares de sus actividades. Antes de la llegada del crumble de manzanas con helado de crema americana se escuchó a más de un contertulio local quejarse por los altos costos logísticos para llegar al puerto y por la necesidad de concientizar sobre lo estratégico, que es la salida al Pacífico vía Antofagasta para los exportadores del NOA.

La cita obligada.
Durante la primera semana del Salón Internacional del Automóvil 2013 hubo muchos hombres de la política que aprovecharon para visitar el lugar y sacarse fotos junto a los autos y los empresarios presentes. Daniel Scioli y Mauricio Macri, por ejemplo, pasaron por el lugar. En la segunda semana de la muestra, en cambio, el objetivo de muchos fue pasar inadvertidos, y algunos lo lograron. Tal fue el caso, por ejemplo, del ex secretario general de la Presidencia del menemismo, Alberto Kohan, a quien no se veía muy preocupado por el reciente inicio del juicio en su contra en el Tribunal Oral Federal 4 por presunto enriquecimiento ilícito. Otro que disfrutó de la exposición fue el ex senador peronista Ricardo Branda –uno de los involucrados en el supuesto pago de coimas en el Senado durante el gobierno de la Alianza, y luego director del Banco Central–, quien se detuvo en el stand de Mercedes-Benz y observó detalladamente una coupé negra. Por otra parte, se entretuvo en el espacio dispuesto por la marca Fiat el titular del Sindicato de Comercio Armando Cavalieri, quien aprovechó la nueva edición de esta exposición para  evadirse por un rato de la puja desatada en la CGT luego del cierre de listas para las legislativas.

Por favor, un babero. La política ha pasado casi a un segundo plano, y su agenda la marcan sus visitas diarias a una clínica de Palermo para ponerse el babero y disfrutar de su nuevo rol: el de abuela. En los horarios permitidos, Patricia Bullrich concurre a ver a Benjamín y Lautaro, los mellizos que tuvieron su único hijo, Francisco Langieri, y su nuera Belén. Los pequeños nacieron prematuros con 1,4 y 1,6 kilos respectivamente, por lo que estarán por un tiempo en incubadora. Durante las visitas, la legisladora “compite” con la bisabuela de los pequeños, Julieta Luro Pueyrredón, quien también es una especie de madre para Francisco ya que ella y la abuela paterna –ya fallecida– lo criaron cuando Patricia tuvo que exiliarse. Los mellizos, que ya pasaron una situación riesgosa post nacimiento anticipado, recibieron regalos por doquier de colegas de la legisladora, pero su padre espera poder vestirlos con sendas casacas de San Lorenzo ya que él es un cuervo fanático. La abuela por ahora no muestra fotos, “amenazada” por su hijo.

Lunes de relax.
Para relajarse y desestresarse después del cierre de listas del sábado, y tras haber conseguido al menos cerrar algunos acuerdos políticos en una de las 23 provincias argentinas, el pasado lunes Mauricio Macri se entregó a una de sus pasiones: el tenis. A media tarde se lo vio jugando singles en las canchas del tradicional Tenis Club Argentino.

Combo completo. El viaje salió redondo para Valeria Mazza, su marido y dos matrimonios amigos. Después de ver al papa Francisco, los seis –sin sus respectivos hijos– visitaron Venecia y finalmente recalaron en Croacia.

La “conejita” del PRO. El candidato a diputado del PRO Héctor Baldassi confesó en un spot de campaña, subido a las redes sociales, que su apodo “La Coneja” se generó en el colegio primario como fruto de las cargadas de sus compañeros. Al parecer, el ex árbitro iba a la escuela con una mochila en cuyo frente estaba bordado el simpático animalito: “Los más grandes me cargaban mucho y me decían La Conejita”, dijo.

Apetito verdadero. El cierre de listas se convirtió en tema obligado de sobremesa para los nuevos aliados Elisa Carrió y Pino Solanas. Horas después de que se conociera el armado del frente UNEN con el que competirán en la Ciudad, ambos cenaron en el restaurante de Palermo Hollywood. Además de intercambiar opiniones sobre la campaña, ambos disfrutaron del menú de pescados y mariscos, la especialidad del lugar. La líder de la Coalición Cívica se entusiasmó con las rabas.

Destino: la familia.
Según dicen, ella fue una buena embajadora para la Argentina porque otro diplomático con un perfil más duro hubiera sido molesto para la gestión del gobierno actual. Sin embargo, con su aspecto tranquilo y hasta “inofensivo”, a pesar de representar a un país tan poderoso, Vilma Socorro Martínez –y su equipo– supo manejar con guante de seda situaciones ríspidas. Esa performance le valió una propuesta para sumarse a un puesto destacado en la gestión actual de Obama pero ella está en una etapa distinta: quiere instalarse en California para dedicarse a sus dos nietas a quienes, por su desempeño, casi no vio.



Redacción de Perfil.com