ELESPIA


Sección El espía


Foto:Nestor Grassi

Brindis en la corte con delicatessen judiciales y políticas. El tradicional agasajo de fin de año de la Corte Suprema de Justicia a la prensa se adelantó esta vez a la última semana de noviembre y coincidió con las primeras 48 horas del triunfo presidencial de Mauricio Macri. En el bello Palacio de los Tribunales, el rostro de Ricardo Lorenzetti lucía un indisimulable estado de relax y alegría contenida. El presidente del máximo tribunal del país fue el único orador –como siempre sucede en estos brindis– ante periodistas y empresarios de medios, ante la lánguida mirada de sus colegas Elena Highton de Nolasco y Juan Carlos Maqueda (por razones de salud, el nonagenario y renunciante próximo a la Corte Carlos Fayt era un lógico ausente con aviso). Al revés de lo que habitualmente ocurre, que mucha gente de prensa se lleva de allí alguna información en off de los jueces, en esta oportunidad los magistrados eran los que más requerían de datos a los invitados, a propósito de las novedades en torno a las designaciones en el equipo del presidente electo. La inquietud reinaba sobre todo en el impacto que había causado el anuncio público, horas antes, del radical Ernesto Sanz de que se bajaba del Ministerio de Justicia que le había propuesto el líder del PRO. El senador Sanz, de buena llegada a la Corte y a un sector de la justicia federal, se habría bajado no sólo por presiones familiares: también habrían incidido factores aspiracionales (soñaba con la Jefatura de Gabinete) y de dar por descontadas futuras dificultades, al tomar nota de que el macrismo ya empezó a activar interlocutores con la Justicia que no son muy cristalinos ni del agrado del legislador mendocino.
 

Tira esos nombres. En el mencionado ágape de la Corte, muchos nombres de posibles ministros y funcionarios que circulaban entre anfitriones y periodistas quedaron en la tecla de borrar apenas horas después, cuando el designado jefe de Gabinete del nuevo gobierno, Marcos Peña, dio la lista de los casilleros ocupados. Se omitirán aquí, por razones de piedad, algunos resbalones que se expondrían si se plasmaran algunos de los hilarantes pronósticos que se tiraron en el convite tribunalicio. De todas maneras, ciertos detalles judiciales también hicieron las delicias de los presentes, el mismo día en que la Corte daba a conocer el fallo de inconstitucionalidad de la coparticipación que obliga ahora al Estado nacional a transferir a San Luis, Córdoba y Santa Fe un monto cercano a los 70 mil millones de pesos. El macrismo no recibió con agrado la novedad, de la que deberá hacerse cargo desde el 10 de diciembre.


Será justicia. A lo largo del brindis, quedó expuesto –una vez más– el intento de Lorenzetti de monopolizar la representatividad de toda la Corte Suprema. Además de ser el único que hizo un discurso, trató de convertirse en el protagonista principal de las fotos y del contacto con los invitados. Al revés de Maqueda, Highton de Nolasco volvió a rebelarse y se lanzó sin mayores pruritos a hablar con los invitados. Según funcionarios judiciales presentes en el brindis (que hablaban fuera del radar de la jefa de prensa de la Corte, María Bourdin), las relaciones entre Lorenzetti y el resto de los cortesanos no pasarían por su mejor momento. Highton le endilga exceso de protagonismo y coqueteos con la oposición, y fue la única que firmó en disidencia el fallo de la coparticipación. Maqueda, con problemas de salud, también mantiene distancia con el re-re-re-re- electo presidente de la Corte. Y Fayt le habría recriminado escaso acompañamiento en el momento de la ofensiva kirchnerista para que abandonara su silla en el tribunal. En lo que todos coinciden, eso sí, es en que el nuevo gobierno complete con candidatos aceptables la composición total del cuerpo.

 

Tomando lista. En el listado de presencias del brindis de la Corte para la prensa sobresalieron varios dueños de medios de comunicación, como Jorge Fontevecchia, Daniel Vila, Daniel Hadad y Sergio Szpolski. Pero fue más amplia la lista de periodistas. Entre ellos estuvieron Edi Zunino y Carlos Russo (que aprovecharon para promocionar su nuevo libro), Joaquín Morales Solá, Magdalena Ruiz Guiñazú, Carlos Guyot, Miguel Wiñazki, Cristina Pérez, Rodolfo Barili, Carlos De Elía, Luis Novaresio, María O’Donnell, Luis Majul, Claudio Jacquelin, Adrián Ventura, Ana Correa, Hinde Pomeraniec, Ingrid Beck, Valeria Sampedro, Florencia Etcheves, María Julia Oliván, Julio Blank, Marcelo Bonelli, Fernando González, Jorge Porta, María Seoane, Pablo Sirvén, Román Lejtman, Jorge Asís. Las fotos oficiales, no las que produjo el reportero gráfico de PERFIL y que se publican en esta sección, se pueden hallar en el sitio del CIJ. Allí se podrá corroborar con suma facilidad la omnipresencia de Ricardo Lorenzetti en las imágenes, en desmedro de sus colegas de tribunal.

 

Diplomacia free. El embajador de los Estados Unidos, Noah Mamet, sorprendió –una vez más– esta semana a la audiencia de la Facultad de Ciencias Económicas, donde el diplomático brindó una charla. Además de su disertación y de comprometerse con el rector Alberto Barbieri a mantener un fluido intercambio entre las universidades norteamericanas y la de Buenos Aires, dejó muy buena impresión entre los alumnos al prestarse a un distendido intercambio de opiniones y experiencias con ellos.



Redacción de Perfil.com