ELESPIA


Todas las presencias e intimidades de la cena del año

Históricamente, las cenas anuales del Cippec (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) congregaban a buena parte de la elite política y empresarial de la Argentina, pero lo que se vivió el lunes por la noche en el salón principal de un hotel de Puerto Madero no tiene antecedentes. Acaso la explicación haya que buscarla, justamente, en la política. Por un lado, el final del kirchnerismo, fuerza política que boicoteó inorgánicamente las convocatorias de esta ONG. Y por el otro, la brutal expansión de poder del PRO Cambiemos, que hizo que Cippec aportara numerosos cuadros a la nueva gestión en sus tres niveles (nacional, bonaerense y porteño). Esto permite entender por qué, empezando por un encorbatado Mauricio Macri y una espléndida Juliana Awada, estuvo casi todo el gabinete nacional, más la cada vez más flaca y sonriente María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta con Bárbara Diez Ministros (encabezados por Marcos Peña), secretarios, asesores, legisladores e intendentes ahora oficialistas coparon el enorme subsuelo hotelero. Pero a no confundirse, porque los nuevos tiempos reflejan el abandono de colores únicos y permiten abrir un abanico más amplio. Por eso también estuvo en la cena Juan Manuel Urtubey, que ya había dado el presente en otras ocasiones, pero est vez arrastró todas las miradas por su renovado look, más informal (se dejó crecer el pelo, algo desmechado), y sobre todo porque no se separó de Isabel Macedo, que “peleó” con Awada el primer lugar del ranking de las mujeres más atractivas de la noche. El pegoteo le restó algunos puntos al gobernador salteño, pero igual ganó por lejos en la lista de los más seductores.

CARNET. El banquero Jorge Brito reunió a varios referentes peronistas para analizar la actual situación de esa fuerza política, su relación con el kirchnerismo y el Gobierno y lo que puede venir para lograr la reunificación de energías. Entre otros, al convite asistieron el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey (que llegó de otro encuentro pero con Eduardo Duhalde), y los diputados nacionales Diego Bossio, Sergio Massa y Graciela Camaño. Todo fue bastante cordial hasta que se cruzaron Urtubey y Massa. El tigrense le recriminó que estaba muy macrista. El salteño le retrucó lo fácil que era opinar con liviandad e ir y volver con el gobierno nacional cuando no hay ninguna responsabilidad de gestión. En el peronismo que viene, ésa es una pelea de fondo. 

COMPAÑEROS. Fuera de estas cuestiones del amor, al mismo tiempo que muchos asistentes al convite miraban sus celulares porque a esa hora retornaba a Buenos Aires Cristina Kirchner para declarar el  miércoles en Comodoro Py, ciertos defensores del modelo K prefirieron la cena  social en Puerto Madero en vez de la bienvenida a la ex presidenta en Aeroparque.  Los ex funcionarios y actuales legisladores Juan Manuel Abal Medina y Diego Bossio fueron los más  visibles. Y reaparecieron sindicalistas como Antonio Caló, Juan Carlos Schmid, Gerardo Martínez, Andrés  Rodríguez, Sergio Palazzo y Armando Cavalieri.

INFALTABLES. A la cena del Cippec no podía  faltar Ricardo Lorenzetti, escueto a la hora de explicar la súbita velocidad que  impera en Comodoro Py, mientras el proceso para cubrir las vacantes en la Corte Suprema avanza a paso de tortuga. Además de ser uno de los oradores de la noche, junto a Macri y los anfitriones, Lorenzetti ocupó la mesa principal y le tocó estar a la derecha de Awada. La foto oficial más difundida fue el saludo formal con Macri, estrechándose las manos y sin levantarse de sus sillas. Volvió a reflejarse la ausencia de empatía. Tampoco se iban a perder el evento los dirigentes de la UCR, excitados por la cuotita de poder que obtuvieron y por la cumbre que tendrían horas después en Olivos con Macri, en la que reclamaron más porciones de la torta. Hablando de poder y de tortas, conspicuos empresarios también se dejaron ver allí, como Eduardo Eurnekian, Gustavo Grobocopatel, Eduardo Elsztain, Hugo Sigman y Eduardo Costantini. 

AUSENTE. Sorprendentemente, el que se perdió la cena del lunes fue Sergio Massa, un clásico del figuretismo criollo. Las razones del faltazo no hay que buscarlas en especulaciones ni conspiraciones, sino en simples contratiempos gástricos. Al parecer, se intoxicó el domingo a la noche con una hamburguesa que deglutió en la cancha de Tigre, donde estaba para ver el triunfo del equipo local ante Boca. Festejó la victoria, pero pagó un precio  alto, el de la invisibilidad tan temida, al punto de que el martes tampoco pudo estar en la presentación del IPC Congreso.



Redacción de Perfil.com