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Aideológico, posideológico y transideológico son neologismos que buscan identificar al PRO, aludiendo a su autodefinición como partido-sin-ideología. Esta afirmación abreva en que la acción del PRO (o Cambiemos) no se guiaría por ningún preconcepto, sino “por lo que necesita la gente”.
Como ha dicho Slavoj Zizek, la nueva ideología es la no-ideología. Es verdad que la palabra quedó connotada negativamente y, en Argentina, no responde a la lógica clásica izquierda-derecha.   
Si se considera la ideología como un conjunto de conceptos, creencias y aprendizajes, que construye una visión del mundo y organiza la acción, no es posible prescindir de ella: sería como decir “no tengo inconsciente”. Pero no es una estructura fija, sino un núcleo dinámico del accionar humano que modela la actividad política. Experiencias e interacciones hacen de la ideología un mundo en construcción permanente.
En el PRO abundan conceptos y creencias que construyen su (id)entidad. Se aglutinan elementos extrapolíticos, como las definiciones propias de la autoayuda (eliminar la negatividad, la felicidad como fin, el autoconvencimiento para hacer, no quedar atrapado en el pasado), una valoración idílica del mundo empresarial (los equipos, la eficiencia, los logros, los proyectos), y una apreciación del triunfo individual por encima del colectivo que aplasta la iniciativa (el entrepreneur, el CEO).
El PRO es un proyecto político en el sentido más descarnado del término −“la toma del poder”−, pero tiene una mirada negativa de las estructuras partidarias: reemplaza militantes por voluntarios y ONGs, y elige el marketing y los famosos que “se meten en política” sobre el desarrollo de dirigentes territoriales. También descree de los elementos constitutivos de la política de masas: sale “el pueblo”, entran “la gente” y “el vecino”. Finalmente, sostiene una mirada promercado (lugar de desarrollo de la iniciativa individual y de las fuerzas productivas) y considera al Estado burocrático como parte de aquel colectivo que aplasta la iniciativa personal.

*Sociólogo, analista político.



Carlos De Angelis