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Diputados italianos se unieron al reclamo

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Laura Boldrini, presidenta de la Cámara de Diputados italiana, con una extensa trayectoria en temas de derechos humanos desde su labor en el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, recibió en audiencia privada, el 27 de abril pasado, a Lita Boitano, titular de Familiares.
La joven onorevole (54 años), miembro del partido Sinistra Ecologia Libertad (SEL), que lidera Nichi Vendola, el 20 de este mes viajará a Buenos Aires donde, entre otros compromisos, “visitará el Parque de la Memoria”, monumento a las víctimas del terrorismo de Estado.
Durante el encuentro con Boitano, la presidenta de la Cámara destacó que en Buenos Aires se reunirá con “organismos de derechos humanos”, y se manifestó “dispuesta a ir a la casa” de aquellos familiares que “no pudieran salir de sus domicilios” por impedimentos de salud.
La reunión con Boitano –que estaba acompañada por el ministro Carlos Cherniak, de la embajada argentina en Roma, y por mí, en cuanto familiar de desaparecidos– se desarrolló en el Palacio de Montecitorio, sede de la Cámara, en un clima de gran cordialidad y afecto.
Boitano agradeció a Boldrini “la reciente ratificación por la Cámara de Diputados de Italia de la Convención Internacional Contra la Desaparición Forzada de Personas”, una normativa “que mira al presente y al futuro”, afirmó la presidenta de Familiares.
Lita se ocupó de este tema desde los primeros días de su exilio en Europa, cuando en 1979 en Ginebra, “muchas puertas se cerraban en las Naciones Unidas porque los intereses económicos prevalecían sobre los reclamos humanitarios”, explicó.
Más adelante Lita participó en los primeros encuentros internacionales para debatir la redacción de un texto para la Convención, tarea que siguieron y profundizaron Patricio Rice, inicialmente desde el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, y Marta Vázquez, presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

D.S.