ELOBSERVADOR EXCLUSIVO

“El gobierno argentino sabe cómo Irán puede ayudar a esclarecer el caso AMIA”

El nuevo encargado de Negocios y, en la práctica, embajador, estuvo en la redacción de PERFIL y, por primera vez, dialogó con un medio local.

En Perfil. Koleini sostiene que su país es clave en la relación comercial de Argentina con Asia.
En Perfil. Koleini sostiene que su país es clave en la relación comercial de Argentina con Asia. Foto:aballay

“La bandera en contra del terrorismo está en manos de Irán”, dice el señor Mohammad Farhad Koleini en algún momento de la entrevista exclusiva de PERFIL. Koleini es el nuevo encargado de Negocios de la Embajada de Irán en nuestro país desde hace apenas dos meses. Hasta ahora no habló, pese a que tiene mucho para decir: las relaciones entre los dos países están transidas por palabras de tanto significado como “memorándum”, AMIA, Nisman.

Koleini está recién llegado al país, en el medio de una relación bilateral en la que las acusaciones sobre los vínculos de la embajada que conduce –de hecho, su cargo es, en la práctica, de embajador– incuyen acusaciones que la vinculan con nombres como los de Luis D’Elía o Fernando Esteche.

Aun así, este diplomático de carrera, experto en cuestiones de estategias geopolíticas, la nueva cara de la representación iraní en Argentina, se acercó hasta la redacción del diario y, en un clarísimo español, se refirió a los desafíos que presupone esta nueva gestión.

Diálogo. Tras el atentado ocurrido en 1994 contra la mutual de la AMIA, por el que se acusó a ciudadanos iraníes como autores materiales e intelectuales del hecho sin precedentes en nuestro país, que dejó 85 muertos, las relaciones diplomáticas con Teherán quedaron desde entonces reducidas a un encargado de Negocios a cargo de la embajada. Su antecesor, Ahmad Reza Kheirmand, dejó su puesto a fines de 2016 y desde entonces Koleini se ha instalado en Buenos Aires con su esposa y una de sus tres hijas.

“En primer lugar, debo decir que Argentina es, vía el mar, nuestro vecino, y a partir de enfrentarnos a una visión geopolítica más moderna, entonces podemos decir que entre Irán y Argentina se pueden buscar y podemos colaborar mucho más que antes. Y yo estoy aquí a disposición de las autoridades argentinas para ver cómo podemos buscar el futuro y tener una cooperación en conjunto”, comienza Koleini.

—Considerando los problemas en este pasado inmediato en la relación argentino-iraní, cómo se proyecta una solución debe ser la prioridad a considerar.

—Personalmente, pienso que podemos tener una relación con todas las comunidades que viven en este país, tengo mis propias historias personales ya que mi generación llega al profeta Abraham, entonces tenemos una historia que podemos formar, un diálogo con todas las comunidades, con los argentinos, con los armenios, los cristianos, los judíos. Podemos buscar un camino mejor que antes. Dos más dos son cuatro.

—Con respecto a la investigación judicial, ¿hay una nueva postura del gobierno iraní?

—Siempre hemos declarado estar en colaboración con cualquier gobierno que gobierne este país. Y tanto los que estuvieron antes como los actuales lo saben perfectamente. En este mundo que estamos viviendo, creo que necesitamos un acercamiento común para enfrentarnos al terrorismo. Y por esta situación que ha pasado (AMIA), la cual hemos condenado fuertemente, necesitamos más cooperación, más entendimiento entre Irán y Argentina, y también la participación de los países europeos, que saben cómo está luchando Irán en contra del terrorismo, y en Medio Oriente, la bandera en contra del terrorismo está en manos de Irán, sobre todo en Medio Oriente. Este diálogo se puede ampliar.

—¿Cómo piensan colaborar con la Justicia argentina?

—El Gobierno argentino está al tanto.

Memorándum. Una de las cosas que desconciertan al flamante representante de Irán es que en Argentina se afirme que su país no ratificó el polémico memorandum acordado por Teherán con el gobierno de Cristina Kirchner, que creaba una comisión internacional para juzgar a los acusados por la causa AMIA.

En Irán existen varios sistemas para tomar una decisión. Lo más importante es el Consejo Superior de Seguridad iraní, del que el presidente es el jefe. Este consejo tiene varios miembros: jefes de fuerzas armadas, presidente del Congreso, representantes de distintos sectores gubernamentales, ministro de Defensa, de Seguridad, del Interior, de Asuntos Exteriores, todos están allí. Cuando, por ejemplo, lo confirma este consejo, el voto del Parlamento ya está con el presidente dentro de este consejo. También en  las negociaciones nucleares que hemos tenido en Viena, el Parlamento estaba escuchando pero el voto dependía del Consejo Superior”, aclara Koleini.

Comercio. A partir de un atentado en una sociedad casi sin antecedentes, al menos de esas características, no sólo los individuos sino la sociedad misma comienzan a vivir un proceso de inestabilidad y precariedad que únicamente irá en aumento en tanto y en cuanto el Estado no dé con las causas y la Justicia no haga lo suyo propio. En un mundo donde la fe o la revolución ya no tienen asidero más que poético, la indignación será la líder del único movimiento plausible. Entonces, para no recaer en la misma violencia, el diálogo y las relaciones culturales son el camino a seguir: “En primer lugar, me parece que nuestras relaciones se basan ahora en cuestiones de commodities, energía, medicina, turismo, deportes, cada vez más cercana entre el pueblo argentino y el iraní. Sí hace falta una aproximación en asuntos exteriores, bancarios, y en sistemas de intercambios de financiamiento. Esto que están hablando aquí (el caso Nisman, por ejemplo, NDR), es un tema interno de Argentina, y por eso yo no puedo intervenir sobre esto, depende de los argentinos”, remata el nuevo representante iraní.

Laico. De educación laica, Mohammad Farhad Koleini nació en 1961 en Shiraz, Irán. Está casado y tiene tres hijas; su esposa cuenta con los títulos de arquitecta y filóloga hispánica, de ahí que uno de los idiomas que maneja

Koleini sea el español –los otros son el inglés y el armenio, además de su farsi natal–. Comenzó su carrera diplomática en 1983 como canciller e ingresó al Departamento de la ex Unión Soviética.

Más tarde quedaría apostado en La Habana, Cuba, donde nació una de sus hijas, como agregado de la embajada de su país.

Años después, oficiará como tercer secretario de la Embajada de la República de Irán en la capital española, donde nacerá otra de sus hijas (la tercera es iraní).

Durante más de diez años fue ministro consejero de la Embajada de Irán en Armenia y luego embajador en el mismo país, donde ofició también como mediador en el conflicto bélico armenio-azerí por el territorio de Nagorno Karabagh.

Su vasto currículum cuenta que fue jefe del Departamento de Asia en el Ministerio de Asuntos Exteriores y vice del Comité de Política Exterior de la Comisión de Política y Seguridad del Consejo de Discernimiento del Interés del Estado.

También ha oficiado como asesor del viceministro de Asuntos de Asia en el Miniserio de Relaciones Exteriores y viceministro de Asuntos de Europa y América en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

Se ocupa también de escribir artículos en revistas especializadas en política exterior como entendido de geopolítica y asuntos estratégicos mundiales, con énfasis en Medio Oriente. Ha sido miembro de varios centros de pensamiento y think tanks iraníes.

Irán y Estados Unidos. En Medio Oriente, y en particular en torno a la cuestión de Israel, hay temores con la llegada de Donald Trump al poder. Su apoyo a las colonizaciones y  y su intención de trasladar la embajada americana de Tel Aviv a Jerusalén se teme pueda ser la destrucción de cualquier proceso de paz entre israelíes y palestinos. Al respecto, Koleini opina: “En primer lugar, hay que esperar a ver cuál será la postura oficial. Tenemos paciencia y mientras tanto revisamos las posturas. Hay que buscar un camino más estable, más seguro para que podamos tener palabras comunes. Al mismo tiempo, ahora tenemos las posturas de China, Rusia o los países europeos tras el encuentro por las negociaciones que hemos tenido en Viena. Ahora la nueva administración de Estados Unidos puede contemplar esto y decir su postura. Estamos en un mundo que todo lo calcula. Ellos pueden calcular qué va a pasar y considerar cómo fue la relación de Obama con Israel. Nuestro punto de vista es completamente diferente al de EE.UU.”.

Por otra parte, Irán es la tercera parte de un acuerdo entre Turquía y Rusia para mediar en el conflicto sirio, aunque se habló de rumores de tensión entre Irán y la Federación Rusa. Además de tener Turquía una realidad social que la supera en colisiones casi diarias poniendo en duda su capacidad para arbitrar en la cuestión siria: “Este tratado sigue en función y se puede decir que el cese del fuego tuvo vida por primera vez, hasta ahora. No significa que estos tres países tengan que resolver el conflicto: hace falta un diálogo más amplio, mejorar la situación. El gobierno de Siria necesita más tranquilidad y relaciones con diversos sectores y, al mismo tiempo, separar algo que quiera hablar o lo que quiera armar. En esta situación, la comunidad internacional puede ayudar para llegar a un acuerdo y lograr la paz. Tenemos que pensar especialmente en que hemos progresado, es muy importante en primer lugar tener en consideración la soberanía de cada país y especialmente la de Siria. Al mismo tiempo tenemos que, cada país, cada comunidad, ayudar a la comunidad interna siria. Y también hace falta una tendencia a la multilateralidad para resolver los problemas que existen en Medio Oriente. Este es nuestro menú.

Hay varios países que tienen un papel muy directo en la situación y puede que tengan distintas opiniones pero no significan diferencias: hay una causa común que es luchar contra el terrorismo y al mismo tiempo buscar un nuevo camino para la paz”.

—¿Al-Assad debe seguir en el poder, según Teherán?

—Esa es una decisión del pueblo sirio y nuestra postura es apoyar lo que determine el pueblo sirio.

Hay que apoyar el diálogo sirio-sirio.


El inteligente señor Putin

Irán no sólo jugó un rol básico en la política argentina de los útlimos años, luego del atentado que voló la AMIA. También tiene un rol esencial en la geopolítica de Medio Oriente.

Y en ese contexto, el nuevo encargado de Negocios de la embajada opinó sobre figuas relevantes internacionales: “En mi opinión personal, el señor Putin es un presidente muy inteligente, muy preparado, mantiene una disciplina con respecto a la política exterior y puede enfrentar cualquier fenómeno. Para muchas situaciones tiene una receta preparada, sabe cómo tiene que jugar. La situación en Rusia ha cambiado bastante desde la época del señor Yeltsin, jamás se podría comparar”, comentó en la entrevista concedida a PERFIL. Para el representante iraní, su país tiene un rol clave también en la lucha contra el terrorismo internacional.

Parte de la experiencia diplomática de Mohammad Farhad Koleini fue en los antiguos países socialistas. A partir de allí, participó en distintas negociaciones internacionales, ocupando un papel de protagonismo clave.


El ejemplo de los kurdos

Para asegurar que su país es un modelo de convivencia en la región, Koleini da el ejemplo de la minoría kurda, perseguida  en Turquía y en Siria. El diplomático explica: “Los kurdos son parte de nosotros. No se pueden separar de los iraníes, la unidad iraní refiere a la historia directamente, no se puede entender la historia sin ver esa unidad desde siempre. El esposo de mi hermana es azerí... Mi esposa es lor. No somos diferentes. En Irán tenemos un dicho, y es que nadie se puede condenar a sí mismo al elegir una flor”.El Kurdistán iraní se encuentra en una zona compleja desde el punto de vista geopolítico, porque está junto a la frontera con Irak y Turquía, zonas, especialmente la primera, que estuvieron en conflicto.

La población kurda en Irán asciende a unos cuatro millones de personas. Su situación política es bien diferente dado que, además, tienen un enfrentamiento individual con

Estado Islámico. Han tenido conflictos políticos con el gobierno iraní, pero no una situación de enfrentamiento abierta con el gobierno de Teherán.


Obama, mejor que Bush

La política exterior iraní tiene más afinidad con el gobierno ruso que con el norteamericano, algo que está cambiando a partir de los acuerdos de Viena y que puede encontrarse con un nuevo escenario con la asunción de Donald Trump.

Saliente. Koleini se refirió a la gestión del presidente saliente: “El señor Obama, como presidente de los Estados Unidos, como abogado o como un señor que tiene ideas nuevas, son tres Obamas. No quiero hablar del presidente Obama porque no tenemos ninguna relación, como persona me parece que intentó buscar el camino nuevo para que la dirección y liderazgo de EE.UU. sobre el resto del mundo fuera con menos gastos, hasta dónde lo consiguió o no, es otro tema”, dijo el encargado de Negocios de Irán, que  también destacó este aspecto que, "con su personalidad, el señor Obama ha hecho un gran esfuerzo, cambió la imagen que tenía EE.UU. de la época de Bush”.

Un nuevo contexto geopolítico en el que Irán puede tener un rol preponderante, según el diplomático.



Lala Toutonian