ELOBSERVADOR DEBATE SOBRE MEDIOS

"Google y Facebook nos quieren en una burbuja"

Cómo hacer para descubrir cosas nuevas cuando nos informamos a través de las redes sociales, y no recibir siempre lo mismo.

Eugenia Mitchelstein, durante el congreso 2017, del Meso, en Buenos Aires
Eugenia Mitchelstein, durante el congreso 2017, del Meso, en Buenos Aires Foto:Alberto Raggio/Meso

Cada vez más gente se informa -entre otras cosas- en las redes sociales. No solo se informa, se entretiene, conoce a otras personas, encuentra libros, música o series nuevas. Las redes son como una suerte de espejo que nos refleja. El contenido que nos muestra es, algo así como el reflejo, el de un algoritmo que actúa como aquella superficie pulidísima en la que nos vemos. Lo que vemos en Facebook, por ejemplo, es algo así como un eco de otras cosas que vimos o que ven nuestros amigos.

Un dato de interés no sólo para periodistas y editores. Nos encontramos frente a un cambio cultural y que, como espectadores, nos pone frente a un desafío: las redes tienen pueden llevarnos a una vivir en una especie de burbuja, que nos mostraría solo aquello que queremos ver y nos alejaría de lo novedoso.

Entonces ¿Cómo se hace para descubrir lo interesante y novedoso en las redes? Este es un debate que está presente tanto en la discusión periodística como en la académica. Y los especialistas pueden brindarnos algunas pistas para salir de ese laberinto de espejos.

Si las redes sociales -especialmente Google y Facebook- tienen ese algoritmo que elige por nosotros, de acuerdo a nuestros gustos y a nuestro estilo, ¿cómo hacemos para descubrir lo novedoso, lo disrruptivo? Y, al mismo tiempo, ¿cuál es el rol de los periodistas y editores en este contexto? ¿Existe un mapa para no perderse al navegar en ese océano si no líquido, al menos no sólido que es la red?

La semana pasada el Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad, el MESO, una iniciativa de la Northwestern University y la Universidad de San Andrés, realizó su tercer congreso anual. Allí, hubo unas 16 ponencias, de académicos de Argentina, Colombia, de Brasil, de Chile, de Estados Unidos, de Suecia, de Holanda y de España, en las que se debatió, según relata Eugenia Mitchelstein, una de sus directoras, “sobre medios, consumos culturales y lo digital”.

Para la especialista, en los últimos tres años, la discusión académica, va girando cada vez más hacia el rol de lo tecnológico en la reflexión de los periodistas de los medios. Google y Facebook, medios y no medios de comunicación al mismo tiempo, abren un nuevo marco en el que los lectores reciben “lo que buscan”.

“Es un desafío -explica Mitchelstein-. Puede ser que el contenido maistream se repita para muchos. Puede ser que algo que es noticia esté en lo que ven muchos en las redes, pero también hay muchas cosas que son de cada cual, que el algoritmo arma para cada uno. Entonces, ¿cómo se hace para descubrir lo nuevo? Evidentemente, podés seguir a la cuenta de alguna revista como Science, de Estados Unidos, para ver las novedades en materia de ciencias duras. Pero, claro, se necesita una condición previa que es que te interese la ciencia. No se descubre, si no te interesa. Una de las posibilidades indiscutibles es que te mantengas en tu burbuja. Incluso, digamos que a Google y a Facebook le conviene que te mantengas en tu burbuja. Si a mí me pusieran en mi línea de tiempo información sobre carreras de galgos, por ejemplo, a mí me va a caer muy mal. Justamente, porque no me gustan esas carreras; maltratan a los animales. Y si me voy, obviamente, pierden la posibilidad de que vea sus avisos, de hacer publicidad. Lo que quieren las redes sociales es que pases mucho tiempo allí. Por eso, te muestran contenidos que tienen que estar de acuerdo con vos. No solo a nivel político que de ninguna manera es lo central de lo que hacemos en las redes, no en cuanto a relevancia, sino a tiempo, si no en todo.

Es difìcil descubrir algo más allá de lo que te interese.

-¿Cómo se llegaría entonces a conocer aquello que está “fuera de la burbuja?

-Ese es un rol esencial de periodistas y editores. Hacerme conocer cosas que antes no sabía. Por más que uno siga la cuenta de PERFIl, si siempre lee a uno o dos periodistas del medio, Facebook o Google, te van a mostrar solo los artículos de esos profesionales. Para salir de ahí, para ver lo que hacen otros, quizás una manera sea el impacto. O que me lo recomiende algún amigo. Pero no es lo más usual que nuestros amigos nos recomienden una nota de un diario. Tampoco es que suceda tan frecuentemente. Durante el congreso de Meso, estuvo Richard Rogers http://www.uva.nl/profiel/r/o/r.a.rogers/r.a.rogers.html, que es un catedrático americano-holandés, que dio una de las charlas más importantes. Lo que él sugiere es que estamos todos pensando a las redes en una lógica de cantidad, pensamos en términos de likes, de shares, de comentarios y que es preciso inventar una lógica que vaya más allá de estas métricas, una lógica que se fije en la importancia del contenido, en qué significado tiene en la esfera pública. Pero es muy difícil salir de eso.

-¿Los medios contemporáneos debieran salir de esa lógica cuasi televisiva del rating?

-Sucede algo similar a lo de la televisión, pero potenciado porque existen muchas más herramientas y métricas. Todo el tiempo miramos las métricas y juzgamos la importancia en base a eso. Lo que Rogers sugiere es pensar en las causas que se defienden, si lo que se dice es consistente en la defensa de la causa, con quienes, a quienes involucra, si dialoga, si no es un monólogo. Propone métricas alternativas a la cantidad.

En síntesis, digamos que es posible en las redes, una mirada distinta. Un debate que obliga a periodistas, editores, responsables de medios y quienes eligen dónde y cuándo comunicar, a mirar distinto. El debate de ideas, como las expresadas en el congreso de Meso, abre puertas invita a nuevas creatividades. Eso sí, lector: si le gustó este artículo, no olvide recomendarlo a un amigo.