ELOBSERVADOR UN 24 DE MARZO MAS FRIVOLO

Los medios son más “blandos” en las redes sociales

Una investigación demuestra que los temas políticos y económicos pierden preeminencia al llegar al Twitter y al Facebook desde los portales de los principales diarios.

Diferencias. En los portales se ejerce un periodismo más serio que en otros entornos.
Diferencias. En los portales se ejerce un periodismo más serio que en otros entornos. Foto:cedoc

El viernes 24 de marzo pasado se cumplieron 31 años del último golpe militar en la Argentina, que inauguró la dictadura más sangrienta de nuestra historia. Fue un día feriado, como desde 2005. El aniversario estuvo marcado por la polémica, incluso desde antes de que sucediera: en el calendario oficial estaba marcado como día no laborable trasladable al lunes siguiente, una decisión que el Gobierno revirtió en febrero frente a la protesta de los organismos de derechos humanos. Ese día, los manifestantes participaron de tres actos distintos, según su orientación partidaria o ideológica. Como todos los años, cientos de miles de personas se reunieron en la Plaza de Mayo en Buenos Aires y en otros puntos del país para exigir “memoria, verdad y justicia”.

¿Cómo se reflejaron estos acontecimientos en los medios periodísticos, tanto en sus sitios online como en sus páginas de Facebook y sus cuentas de Twitter? El análisis de los sitios y la presencia en redes sociales de siete medios de noticias de la Argentina (Clarín, La Nación, Infobae, PERFIL, Todo Noticias, La Voz del Interior y Diario Uno de Mendoza), muestra que el 24 de marzo el 41% de las notas más prominentes de las páginas de inicio fueron en promedio sobre asuntos públicos, como política y economía. Esta proporción disminuyó notablemente en las redes: fue 33% en Twitter y 25% en Facebook.

Por ejemplo, en el sitio de Clarín, a las 6 de la tarde, el titular más importante era sobre la manifestación: “Dividido, el kirchnerismo convirtió el 24 de marzo en un acto anti Macri”. En las primeras diez noticias de la página de inicio, otros cuatro titulares hacían referencia a la fecha o los actos alusivos, como el posteo del presidente Mauricio Macri en Facebook, las declaraciones de Hebe de Bonafini, la decisión de la gobernadora María Eugenia Vidal de agilizar la búsqueda de chicos apropiados a través de la digitalización de partidas de nacimiento de esa época y la presencia de Máximo Kirchner en la Plaza de Mayo.

En comparación, en la página de Facebook de Clarín a esa hora, entre los primeros diez posteos visibles, sólo aparecía la noticia sobre Macri y su conmemoración en la misma red social. A pesar de que a las 18 estaban terminando los últimos actos y se iniciaba la desconcentración, la página de Facebook de Clarín incluía ítems sobre detección de lunares cancerosos, una casa “inteligente” en Irán, un bebé asesinado por su padrastro y “el increíble parecido de un participante que dejó mudo a Guido Kaczka” en su programa de televisión sobre… parecidos físicos con famosos.

En la cuenta de Twitter de Clarín, en cambio, había tres tuits sobre la conmemoración: las declaraciones de Bonafini, la respuesta de Estela de Carlotto a esas expresiones y una entrevista a Marcelo Larraquy, autor de un libro sobre la violencia política en la Argentina. Compartían el espacio con posteos sobre los lunares, la casa inteligente y el parecido físico del programa de televisión que también habían sido difundidos por Clarín en su página de Facebook.

Clarín no es un caso aislado. El mismo fenómeno se puede apreciar en otros medios de noticias ese día. En La Nación, seis de las diez noticias que aparecían primero en la página de inicio eran sobre el Día de la Memoria, contra una sola en Facebook y cuatro en Twitter. La Voz del Interior incluía tres artículos sobre el aniversario entre los diez primeros de la página de inicio, y sólo uno en Facebook y Twitter. Hubo excepciones, como PERFIL que, en cambio, publicó tres noticias sobre el 24 de marzo entre las más prominentes del sitio, cuatro en los primeros diez posteos de Facebook, y tres de los primeros diez tuits.

Agenda. Este patrón se repite en febrero, marzo y abril. Nuestro análisis de 4.118 noticias y posteos en redes sociales de los siete medios periodísticos durante febrero, marzo y abril indica que, en promedio, casi la mitad de las primeras diez noticias en las páginas de inicio es asuntos públicos (política nacional e internacional, y economía, negocios y finanzas) (48%), mientras que en Facebook la proporción de este contenido baja en promedio a 33%. Si bien hay variación en estas proporciones por medio, en todos los casos la agenda se ablanda al pasar del sitio web a la página de Facebook. En el caso de las cuentas de estos medios en Twitter, el promedio de notas de asuntos públicos es de 35% y en uno de los casos (Clarín) es mayor que en el sitio web (Gráfico 1).

Las cuentas de Facebook exhiben más variabilidad en cuanto a las notas sobre política, economía e internacionales, de medio a medio, y oscilan de 10% en el caso de Diario Uno a 45% en el de Infobae. En Twitter, la variabilidad es un poco menor, con un piso de 24%, también en Diario Uno, y un techo de 49% en Clarín. Finalmente, los sitios web de los medios tienen una agenda temática más homogénea, con un rango que arranca en el 33% para Diario Uno y llega hasta 60% en el caso de PERFIL.

Relevancia. Las diferencias entre las noticias más prominentes en las páginas de inicio y los últimos diez posteos de Facebook y Twitter podrían deberse tanto a distintos criterios sobre noticiabilidad como a las estructuras de los distintos medios. Las páginas de inicio permiten darles distinta visibilidad y tamaño a los artículos, más allá del horario de publicación. En cambio, en Facebook y Twitter cada ítem ocupa el mismo espacio y se postea en orden cronológico inverso: lo último siempre va primero, aunque no sea lo más importante a nivel periodístico o social (sin embargo, se puede promocionar posteos de manera diferenciada o fijar uno en particular). Los editores retienen gran parte de su poder comunicacional en sus respectivos sitios. Pero en las redes juegan de visitante y la jerarquía editorial pierde contra el diseño de la interfase. A su vez, la información a la que está expuesto cada usuario depende de la combinación entre las características de los algoritmos que utilizan las distintas redes y la forma en que los distintos usuarios configuran sus contactos. Y ésta es una combinación sobre la cual los medios de noticias, sus editores y sus cronistas no tienen injerencia.

Las investigaciones del Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad en Argentina, una iniciativa conjunta de la Universidad de San Andrés y Northwestern University en Chicago, indican que cada vez más consumidores acceden a la información a través de las redes sociales, especialmente por medio de Facebook. En más de cien entrevistas en profundidad que los investigadores del Centro han realizado desde marzo de 2016, ante la pregunta “contame cuál fue la última noticia que viste o leíste”, la mayoría de los entrevistados, en especial aquellos menores de 30 años, contesta que fue en una red social como Facebook, Twitter o WhatsApp. Los resultados de una encuesta llevada a cabo en Capital Federal y el Gran Buenos Aires en octubre de 2016 indican que 39% de los integrantes del público cita las redes sociales como una fuente de información, comparado con 26% para los sitios de noticias. Entre los jóvenes de entre 18 y 29 años, los porcentajes son 59% y 42%, respectivamente.

Si bien los usuarios no consumen noticias en las redes sólo a través de las páginas de Facebook y las cuentas de Twitter de los medios sino también por lo que comparten sus contactos, este análisis sugiere que la composición temática de las noticias que las audiencias encuentran en su participación cotidiana en redes sociales posiblemente sea diferente a la que ven cuando visitan deliberadamente sitios periodísticos. En momentos en que la importancia de Facebook, en particular como plataforma de distribución de información, está en alza y su rol en la vida pública en discusión, es importante contar con una evaluación precisa entre la agenda de los medios líderes en las redes y en sus propios sitios. Si las noticias falsas pueden ser un problema en las redes, el ablandamiento de la agenda propuesta por los medios líderes en las mismas tal vez también debería llamar nuestra atención.


*Directores del Centro de Estudios sobre Medios y Sociedad.



Eugenia Mitchelstein / Pablo Boczkowski