ELOBSERVADOR EN QUE SE INVIERTE EN LA ARGENTINA

Política nuclear vs. energías renovables

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La política nuclear en el país no es un tema sencillo de tratar. Existe mucha desinformación, silencios y malos entendidos. El caso Dioxitek es sólo la punta del iceberg. PERFIL solicitó entrevistas con CNEA, pero su pedido nunca fue respondido. Mismo los políticos paraguayos critican la falta de información en la materia. De todas maneras, a raíz de consultas con especialistas e informes publicados, se pudo realizar un mapa sobre cuál es la situación respecto a las fuentes de energía en Argentina.
En la actualidad, se encuentran en funcionamiento dos plantas nucleares. Una es Atucha I, que está sobre el margen derecho del Río Paraná, partido de Zárate, provincia de Buenos Aires, y la otra es la Central Nuclear de Embalse, que provee 648 MWe. Hasta que entre en funcionamiento Atucha II, vecina de Atucha I en Zárate, Embalse es la de mayor potencia del sistema interconectado nacional de energía eléctrica entre las centrales, empresas generadoras de transmisión y comercializadoras.
La central Atucha II Presidente Néstor Kirchner, que se planea que para fin de año proveerá al Sistema Eléctrico Nacional (SIN) el 4% de la energía, tendrá una potencia de 745 MWe y aportaría 692 MW eléctricos netos al sistema interconectado nacional. Según la web de CNEA y de la planta, “esa cifra aportaría energía a tres millones de argentinos”.
Para comprender por qué se invierte en esta clase de energía, la senadora Morandini aclara que “se debe incrementar la producción de energía en forma exponencial y la energía nuclear, mediante pocas centrales, logra una gran generación de megavatios”. Así es que en 2006 se relanzó el Plan Nuclear Argentino. Y en 2009, el Poder Ejecutivo envió al Congreso un proyecto, sancionado luego como Ley 26.566, que declaró de interés nacional las actividades que permitieran concretar la extensión de la vida de la Central Nuclear Embalse.
Pero según la senadora, si bien a primera vista esta generación de energía resulta es “no contaminante por la no emisión de gases de efecto invernadero”, si se analizan las externalidades negativas sus efectos resultan “extremadamente destructivos por los residuos radiactivos depositados en sarcófagos sin solución”.
Para comprender la potencia de las plantas, muchos especialistas comparan la capacidad de las centrales nucleares con la de los parques eólicos. Por ejemplo, en el país, los parques Rawson I y II de Chubut tienen una capacidad total de 80 MW contra los más de 600 de Embalse.
Para lograr la potencia que generaría Atucha II serían necesarios diez de estos parques. Algo que no es impensado en Argentina ya que cuenta con una de las regiones de mayor potencial eólico del planeta. Sin embargo, a partir de los datos de “Global Wind Stadistics” producidos por el Consejo Global de Energía Eólica, en Argentina esta fuente está poco desarrollada. Los parques son pocos (hay cuatro grandes distribuidos en La Rioja y Chubut) y hay varios en construcción.
Hasta el año pasado se contaba sólo “con 218 MW de potencia eólica, una cifra que ubica al país por detrás de Brasil y Chile, que poseen 3.450 MW y 335 MW respectivamente”.

Agustina Grasso