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Políticos 2.0: cómo ganar votos en las redes sociales

Cristina, Scioli o Macri hacen campaña en Twitter, Facebook o Instagram. Un análisis de la construcción de poder que permiten las nuevas tecnologías.

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Foto:Cedoc

Las nuevas tecnologías son las responsables del comienzo de un cambio de paradigma en el cual la forma de hacer política también se ve alterada y debe adaptarse a los nuevos desafíos. El trabajo de investigación “Perfil del gobernauta latinoamericano: estudio del perfil de los gobernantes latinoamericanos en redes sociales” analiza la transición por la que pasan los gobernantes e incursiona en las nuevas formas de gobernar en tiempo de redes sociales. Se trata de una investigación –cuantitativa y cualitativa– financiada íntegramente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) a través de su Laboratorio de Ideas en el que trabajaron veinte personas durante ocho meses. Según el estudio, los gobernautas serán los nuevos líderes.

Las nuevas tecnologías son un desafío tanto para la política como para la sociedad. “Las redes son un elemento deslegitimador y a la vez generan nuevas oportunidades. Si bien hay dos territorios, físico y digital, no hay dos reputaciones”, dice Luis Babino, presidente de la fundación CiGob, organización que se dedica a formar y entrenar equipos de gobierno. En esta línea Mario Riorda, consultor del BID y profesor de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral dice: “La base tecnológica abre nuevos espacios a nuevas voces; pone al descubierto a la política y al periodismo; modifica y estimula nuevas formas de participación; y, complejiza la conformación de lo que antes, de modo simplista, llamábamos agenda. La discute, le otorga dimensiones impensables hasta hace poco tiempo, y obliga a repensarla”.

¿Las redes sociales permitieron un acercamiento entre ciudadanos y gobernantes? “La interacción entre el alcalde y la ciudadanía no es un elemento que se destaque en las redes. No se ha visto una intención de dialogar de modo directo con la sociedad civil. Por lo tanto, puede pensarse que los gobiernos utilizan las nuevas tecnologías como un intento de instalar o fijar diferente temas”, explica Riorda. Babino presenta una propuesta para que el rol del gobernante en las redes sea más interesante y dice: “Como las plataformas electorales quedaron en desuso porque las hacían un grupo de expertos en un lugar cerrado, ahora habría que crear un partido 2.0, donde uno podría recolectar demandas y expectativas de cada punto del territorio. La política le podría dar respuestas a los problemas de cada localidad”.

En relación a los candidatos presidenciales, Riorda dice que Daniel Scioli trabaja sobre volumen de conversación –el número de interacciones en redes sociales acerca de un tema–, mientras que Macri no acapara grandes volúmenes de conversación, pero ha ocupado las redes desde hace mucho para lograr movilización digital y activar una estructura nacional de seguidores digitales. También, destaca que Sergio Massa perdió terreno en todo sentido, volumen, movilización e incluso en positividad de la conversación.

Por otro lado, Babino analiza el debate que tuvo lugar entre candidatos a jefes de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y dice: “No por mucha presencia se tiene más voto. Mariano Recalde fue la persona que más habló, pero en las mediciones le daba negativo. Tanto Martín Lousteau como Horacio Rodríguez Larreta tuvieron un apoyo importante de los miembros de su partido en el territorio digital. Antes, los gobernantes necesitaban rasgos carismáticos vinculados a la televisión. Ahora, los líderes tienen que construir equipos para tener mayor impacto”.

“La comunicación se usa mucho en la campaña y en el gobierno muy poco. Los gobernantes tienen que entender que no es cuestión de vender un producto, ya que después el candidato tiene que satisfacer las expectativas”, reflexiona Babino. Vinculado a este desafío en el que las redes trasciendan la campaña y los gobernantes les den uso durante la gestión, Riorda opina: “Hasta hace poco tiempo era un fenómeno electoral preferentemente. Hoy, los políticos van tomando conciencia que las redes son inherentes a la política tanto como cualquier otro medio. Los gobiernos no se animaban a las redes por la creencia de que no soportarían las demandas ciudadanas. Aún con una lógica propaladora o publicitaria, los gobiernos usan masiva y cotidianamente las redes”.



Florencia Tuchin