Cáncer
de mama

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Auspicia

Graciela Avalos

“Cambié prioridades y aprendí a poner límites”



Graciela Ávalos está en contacto con las enfermedades a diario. Ella trabaja en el Hospital Italiano en el puesto de admisión de internaciones. A los cuarenta años, le diagnosticaron microcalcificaciones y la tuvieron que operar dos veces. A partir de ese momento, siempre estuvo en control. Diez años después tuvo cáncer de mama.

“Cuando me diagnosticaron el cáncer tenía a mi esposo con otra operación y a mi hijo que no estaba bien de salud. Por eso me operé rápidamente. Quería estar bien para mi familia”, recordó Graciela. Su marido había pasado por un aneurisma y ella no se enfocó en el propio dolor. Tenía mucho sobre su espalda y tuvo que hacer frente a todo.

Después de hacerse estudios, pasó por radioterapia. “Yo seguí yendo a trabajar. Sentí cansancio pero no fue tremendo. En el hospital somos muchas las mujeres que tenemos lo mismo. Cuando nos encontramos, decimos que tenemos que hacer un club del Tamoxifeno. Un día me encontré con el gerente comercial del hospital y ahí largué todo. Me puse a llorar. Él es una persona que conocía, pero no era un amigo de confianza”, dijo Graciela.

Ahora que Ávalos está mucho mejor, empezó a pintar. “Quería hacer algo para mí. Llamé a un taller y empecé a ir. Me hace muy bien. A partir de lo que me tocó vivir, cambié prioridades y aprendí a poner límites”, resalta.