ESPECTACULOS ELENA ROGER

“Cuando viví en el exterior, el tango me pegó más”

La artista eligió a Astor Piazzolla, quien rompió con todos los moldes, la poesía de Horacio Ferrer y el aporte de Pipi Piazzolla. Ocupada por lo ecológico, sigue construyendo en Barracas y denuncia que el intendente camporista de Ushuaia cerró su proyecto Nave Tierra.

Riesgo. Elena Roger se destaca por la incomodidad. Su próximo paso es con el tango de Astor Piazzolla.
Riesgo. Elena Roger se destaca por la incomodidad. Su próximo paso es con el tango de Astor Piazzolla. Foto:Obregon

El primer contacto directo se produjo en Nueva York. Más precisamente en el Birdland, un club de jazz muy famoso fundado en 1949. Fue en 2012, en un concierto de Escalandrum al que se acercó Elena Roger, instalada en la ciudad gracias a su celebrado protagónico en Evita, el exitoso musical que deslumbró en Broadway. Y la conexión fue inmediata. Muy pronto la cantante se dio cuenta de que alguna aventura artística con el grupo liderado por el Pipi Piazzolla podía ser una buena idea, pero recién dos años más tarde pudo concretarse la reunión, en un concierto en Mar del Plata, justamente la ciudad natal de Astor Piazzolla. Ese show fue el puntapié inicial de lo que hoy ya está en marcha: la sociedad entre Elena Roger y Escalandrum, plasmada en un disco recién editado (3001. Proyecto Piazzolla), iniciará el 11 de noviembre en el Teatro Coliseo un camino que promete ser largo y fructífero. “Tenemos una fecha asegurada en el Teatro Solís de Montevideo. Y estaremos en Córdoba, Mendoza y Rosario en breve. Esto ya está encaminado –señala Roger–. Estoy muy contenta con la energía del grupo”.

La presentación oficial de 3001 tendrá el condimento especial de la puesta en escena y el vestuario de la experimentada escenógrafa Renata Schussheim. Junto con Elena Roger y el Pipi Piazzolla (batería), subirán a escena Nicolás Guerschberg (piano), Mariano Sívori (contrabajo), Damián Fogiel (saxo tenor), Gustavo Musso (saxo alto y soprano) y Martín Pantyrer (clarinete bajo), a quien la cantante conoció en 2001, cuando ambos fueron parte del musical Jazz, swing, tap. “Martín me contó que estaba tocando con Escalandrum y me empezaron a llegar correos con fechas de ellos –recuerda la protagonista de Piaf, otro suceso en el terreno del musical–. Pero no los pude ver hasta que se produjo ese encuentro maravilloso en Nueva York. El destino quiso que nos encontráramos. Fue una suerte”.  

—¿Qué significa para vos hacer temas de una leyenda como Piazzolla?

—Cuando terminamos de grabar Balada para mi muerte sentí una emoción enorme. Creo que eso contesta la pregunta. Escalandrum toca el repertorio del disco con mucha onda. Pipi le pone muchísimo amor porque es la música del abuelo y él lo adora, no para de escucharlo. Lo entiendo: la música de Piazzolla te permite estar descubriendo cosas todo el tiempo.

—¿Es un repertorio difícil para interpretar?

—Hay que estar atenta. Pero todos los porteños tenemos incoporado el tango. Yo lo escucho desde siempre. Primero, en casa de mis padres. Y después, cuando viví en el exterior, me pegó mucho más. Por eso incluí algunos tangos en el disco Vientos del sur. Pero el tango de Piazzolla es más evolucionado, rompió con las formas tradicionales. Y las letras de Horacio Ferrer en los temas que elegimos para 3001 no se pueden creer: Chiquilín de Bachín, Balada para un loco, Los paraguas de Buenos Aires... Letras de una poesía tremenda que combina perfecto con la gran música de Piazzolla.

—¿Qué planes tenés al margen de este trabajo con Escalandrum?

—Hay posibilidades de hacer un par de películas, siempre algo aparece. Pero también estoy concentrada en la construcción de mi casa en Barracas. Es un proyecto en el que vengo poniendo mucha energía con mi pareja –Mariano Torre– desde hace un buen tiempo.

—También le dedicaron tiempo a Nave Tierra en Ushuaia y ese emprendimiento sufrió una interrupción inesperada, ¿no?

—Sí, una pena. Es algo en lo que invertimos mucho esfuerzo, pero con los políticos nunca se sabe... Teníamos con Mariano (Torre, pareja de Roger y padre de su hija, Bahía) la idea de construir una vivienda autosustentable desde que hicimos la experiencia de pasar un tiempo en una en Nuevo México. Conocimos el trabajo de Michael Reynolds, referente de la arquitectura bioclimática, y nos entusiasmamos mucho. Reynolds trabaja hace cincuenta años en esto. Empezó ideando una técnica que permitiera reaprovechar la gran cantidad de basura que se produce en Estados Unidos –neumáticos, latas, botellas– para construir con esos materiales. Las casas no necesitan calefacción ni refrigeración, usan energía eólica y solar, recolectan el agua de las lluvias y hasta tienen un vivero donde podés cultivar frutas y verduras. Recomiendo que vean el documental Guerrero de la basura para ver de qué se trata. Se encuentra fácil en YouTube. Nosotros decidimos traer la experiencia a Ushuaia en 2014. La idea era crear un prototipo y homologarlo. Mariano nació ahí, y el intendente en aquel entonces, Federico Sciurano (UCR), apoyó el proyecto. Ushuaia es una ciudad con muchos problemas relacionados con el cuidado del medio ambiente. Se construyó la casa con el apoyo de la ONG Grupo NAT (Naturaleza Aplicada a la Tecnología) y gracias al aporte de un grupo de gente que pagó para venir a trabajar en plan académico con Reynolds durante veintiséis días. Hicieron la casa y funcionó muy bien hasta marzo. Se hacían cursos de reciclado y hasta había algunos tomates orgánicos en el vivero. También hay un documental sobre Nave Tierra en YouTube. Pero cambió la gestión (ahora el intendente es el camporista Walter Vuoto) y en marzo cerraron el lugar. Se ve que tienen otros intereses. Son elecciones de cada gestión.


Elogios cruzados con el Pipi Piazzolla

“Elena tiene un gran profesionalismo. Es muy fácil trabajar con ella”, asegura Pipi Piazzolla, baterista y líder de Escalandrum, sexteto que editó su primer disco, Bar Los Amigos, allá por 2000.

“En un solo ensayo con ella se puede montar un repertorio entero. Esa capacidad tiene. Y es una persona que va para adelante con todo, que tiene códigos y el ego muy bien controlado, igual que los que formamos parte de Escalandrum desde hace tantos años. Eso allanó mucho el camino que hicimos juntos hasta ahora. Tenemos una conducta parecida”.

Según el nieto del fenomenal Astor, la voz de Roger “encajó a la perfección” en el repertorio que eligieron para grabar en el disco 3001. Proyecto Piazzolla. Ese buen ensamble los llevó a tomar la decisión de incluir en la lista de temas que formarán parte del concierto del 11 de noviembre en el Coliseo otros temas de Piazzolla que no están en ese álbum, de muy reciente edición. “La primera vez que cantó con nosotros ya estaba muy preparada. Había estudiado todos los discos de mi abuelo y las biografías que se escribieron sobre él –cuenta el Pipi–. Esto nos motiva a seguir avanzando con este proyecto. Para el verano tenemos programados cuatro shows en Mar del Plata y seguramente habrá alguno en Punta del Este (Uruguay). Faltan ajustar detalles con las fechas, pero creo que vamos a estar un buen tiempo trabajando con Elena”.

Los elogios son mutuos, ya que Roger dice de Escalandrum, el grupo de Piazzolla: “Siento que pude encajar en algo que venía funcionando. No es fácil adaptarte a un grupo que toca hace años, pero ellos me lo hicieron muy fácil, pegamos onda muy rápido”.



Alejandro Lingenti