ESPECTACULOS CINE

Disney se juega por una película sin romance

PERFIL viajó a Los Angeles y charló con los protagonistas del film animado que se estrenó el jueves, Dwayne Johnson, Lin-Manuel Miranda y Auli’i Cravalho.

Moana
Moana Foto:Prensa Disney

Frente al Pier de Santa Mónica, ese mítico lugar con la famosa vuelta al mundo por la que desfilaron estrellas de Hollywood y hemos visto hasta el hartazgo en el cine y en el cable, se alza el escenario elegido por The Walt Disney Company para la presentación oficial de Moana: un mar de aventuras –ver crítica en página 2–, el nuevo film animado protagonizado por Dwayne “The Rock” Johnson y la quinceañera Auli’i Cravalho, y que hasta el momento embolsó casi 500 millones de dólares. Previo al estreno en Argentina, PERFIL asistió al junket de prensa en un lujoso hotel ocean view de Los Angeles.

Moana es la primera película hecha íntegramente en formato digital en los estudios Burbank CA, y por sus efectos especiales, las aguas del océano Pacífico completan el tercer gran protagonista de la historia de una princesa maorí que debe enfrentar un embrujo milenario. Sus directores, Ron Clements y John Musker, contaron que las primeras ideas de la película comenzaron hace un lustro. “Fue idea de John hacer una película acerca del mundo de las islas del Pacífico y viajamos a Fiji, Samoa y Tahití, lo que fue la base de la película en relación con la navegación, la conexión de los habitantes con sus ancestros, el respeto a la naturaleza”, cuenta Clements, quien ya dirigió con Musker La sirenita y Aladdin, quien le responde a PERFIL: “Es la primera heroína de acción de Disney. Ella está en una cruzada, su misión es salvar a su pueblo. No hay romance”.

Sentado en el centro de la sala, callado y en postura tímida, Dwayne “The Rock” Johnson posee una atracción que cruza todo tipo de analogías: detrás de su inmensidad corporal habita Maui, un héroe oceánico que además puede cantar de manera muy lograda el hit Welcome. “Fue una oportunidad para desafiarme a mí mismo, y cuando vi la canción, estaba dentro de un rango cómodo. Incluso algunas partes que requirieron un poco de esfuerzo, algo que necesitaba vocalmente también. Honestamente, fue uno de los momentos en los que más me he divertido en toda mi carrera. Trabajar en este proyecto, en esa canción. Todos amamos los desafíos, y en éste las expectativas eran muy altas: cantar en una película de Disney”, dice el gigante.

El encargado de la composición de las canciones y de hacer cantar a The Rock fue Lin-Manuel Miranda, estrella de los musicales de Broadway (ver recuadro), junto con el músico Opetaia Foa’i y Mark Mancina. “Cuando Dwayne aceptó el trabajo preguntó qué le íbamos a dar para que cantara. El estaba muy entusiasmado y en cuanto a mí, entré a YouTube, donde yacen todas las respuestas. Yo soy un fan de sus días de lucha, y hubo un tiempo en que él solía tomar una guitarra y burlarse de cualquier pueblo donde se encontraba, así que tuve una idea de su rango vocal en esos diez minutos geniales. El resto fue escribir canciones que representaran el espíritu de Maui, que era un semidiós increíble, un bromista. Y una vez que tuve el título You’re Welcome –que sólo Dwayne puede lograr– estábamos listos para comenzar”.

Mediante un casting difícil, Disney halló a Cravalho en Kohala, un pequeño pueblo de Hawai, y le confirmaron por teleconferencia que sería la princesa Moana Waialiki. “Me crié literalmente entre cerdos y gallinas. Estoy muy ligada a mi cultura. De hecho, voy a una escuela hawaiana
donde la mitología y el folclore de Maui son parte del currículum, y he escuchado sus historias como cuentos para dormir, son historias con las que he crecido y que hoy llegaron a Disney”, dice la joven de 15 años. 

Moana es una princesa más aggiornada estéticamente al físico de las mujeres de la Polinesia, pero también a los cambios que pide la sociedad: “Eso es algo intencionado con la historia. Los polinesios son fornidos. Pero ella no es gorda, tampoco escuálida. Ella tiene otro tamaño y eso fue a propósito, nos gusta. Todos los personajes son estilizados y no son realistas, son caricaturas, pero nos gusta la idea de que se note que ella puede hacer estas actividades físicas. Es distinta a Pocahontas, o Bella o las otras”, suma Musker. Johnson también tiene sangre maorí: “En nuestra cultura de polinesios el respeto es algo importante, el orgullo es importante, y eso se verá reflejado en la película. Siempre esperamos poder hacer cosas geniales, cosas divertidas y que nos guste hacer”, dice el actor, que este año también estará en las salas con Rápido y furioso 8 y Baywatch. “Yo estaba conmovido cuando vi la película por varias razones: uno no sólo pone su corazón y su alma en el trabajo, es la cultura, mi cultura. Yo nunca había llorado tanto. ¡Nunca! Fue muy especial”.

Miranda: “Soy fanático de Santaolalla”

Lin-Manuel Miranda, artífice de las canciones de Moana, recibió el llamado de Disney porque fue quien revolucionó el music hall de Broadway con el espectáculo In the Heights, y luego corroboró su talento de director, cantante, compositor y actor con Hamilton, obra que compartió el primer puesto de taquilla de Nueva York con El rey León. Nacido en la Gran Manzana, es hijo de puertorriqueños.

—¿Conocés a Gustavo Santaolalla?
—Sí, por supuesto. Es un compositor maravilloso. ¿Me lo estás ofreciendo como colaborador? ¿Quién podría decirle que no? Yo no lo haría. Soy fanático de su trabajo y su música. 

—Santaolalla ganó dos Oscar por componer música para películas; ¿pensaste en esa posibilidad desde que te llamaron para trabajar en cine?
—Para mí lo divertido es hacer las cosas. Cuando comenzás a escribir pensando en que vas a ganar un premio es exactamente cuando dejás de ganar premios. Por eso trato de no pensar en eso. Sólo intento hacermi mejor trabajo.

—Ganaste cinco premios Tony. dos Grammy. Estuviste en el programa de James corden. ¿cómo te ha afectado la fama?
—Por suerte, para nada. Ha afectado el modo en que entro al mundo. ¿Viste la película I? Hay una gran escena en la que las personas entran en los sueños de otras, y cuando te das cuenta de que es un sueño, todos comienzan a mirarte. Así es como se siente al ser un poco más famoso. Es muy raro. Imaginá ir caminando por la calle y que todos te miren, te saluden, te den su cariño. Eso fue un cambio. Pero aparte de eso, mi vida no ha cambiado mucho. Soy muy afortunado. Tengo una familia maravillosa (dos hijos). Un grupo de amigos maravilloso, que me mantienen muy humilde, y espero seguir siendo así porque creo que sólo podés ser un buen escritor siempre que te mantengas en el mismo mundo que los demás. 

—Apoyaste a Hillary en su campaña. ¿Qué creés que sucederá en Hollywood y la industria del entretenimiento con Donald Trump en la Casa Blanca? Por ejemplo, los productores de Jane the Virgin cambiaron escenas debido a algunos comentarios inapropiados que hizo Trump.
—No lo sé. Creo que el país no cambia por una elección. Creo que los valores de la diversidad y la compasión y la igualdad de derechos, sin importar de dónde sos o tu país de origen, son iguales hoy a lo que eran ayer. Por eso apoyé a Hillary. Creo que ella defiende esos derechos. Aún no sé qué representa Donald Trump. Tuiteó dos cosas luego de ser elegido presidente: lo primero fue que amaba a los opositores, y lo segundo, que odiaba a los opositores. No sé cuál de esos dos va a representar, pero sé que mis valores no han cambiado.