ESPECTACULOS HERNAN CATTANEO

El argentino que hace bailar al mundo

El DJ tocará en la 14ª edición de Creamfields. Dice que David Guetta “siempre quiso llenar estadios” y jura que la electrónica continúa creciendo. Tras vivir en Londres y Barcelona, decidió regresar a Buenos Aires por sus tres hijas.

PERFIL COMPLETO

Foto:Cedoc

Hernán Cattáneo (49) subirá una vez más a uno de los escenarios principales de la 14ª edición de Creamfields Buenos Aires el próximo 8 de noviembre en el Autódromo Oscar Gálvez, y compartirá el line up con el fenómeno mundial David Guetta. Cattáneo es el único DJ argentino que logró convertirse en una estrella del género house de la música electrónica y tocar en los festivales y clubes más importantes del planeta: Burning Man y Creamfields Ibiza, y en Coachela compartiendo escenario con bandas de la talla de Coldplay o New Order, y además cerrar una noche en la disco Yellow de Tokio con un set de diez horas.

—Sos residente de Creamfields Buenos Aires. Una fija. ¿Cómo armás el set para cada edición?
—Es una fecha muy especial para mí y siempre intento que sea un gran show para todo el público de Argentina. Los sets de los festivales son cortos y más potentes, mientras que los de club son más largos y de una construcción más sutil. En cada edición toco en el sector Cream Arena, que tiene una energía inigualable, y hago lo posible para que la música acompañe esa intensidad.

—¿Creés que se va a seguir sosteniendo el crecimiento de la música electrónica o que puede tener una meseta o un declive?
—No sé. Hace seis años ya se hablaba de una meseta y al año siguiente aumentó en forma exponencial, a unos niveles sólo habituales anteriormente en el pop. Hoy hay cada vez más demanda y la electrónica continúa creciendo.

—Varios DJ hicieron remixes de otros géneros como el pop, ¿cómo se llevan a cabo esos procesos? ¿Conociste DJs que han tenido problemas legales con otros artistas o sellos discográficos?
—No hay problemas legales en hacer un remix de otro artista o una banda y usarlo en un show en vivo. En cambio, sí los habría en caso de vender ese track como propio, cosa que ningún DJ de nivel haría.

—¿Hay alguna canción o varias que te gustaría llevar a tus bandejas?
—Constantemente incluyo en mis playlists canciones de otros artistas, y la razón es que representan el sonido que más me gusta. Hay muchos denominadores comunes, especialmente melódicos o de climas musicales que me interesa transmitir, y se encuentran siempre en mi repertorio. Desde bandas tradicionales como Depeche Mode o Radiohead a algunas más alternativas como Sigur Ros o Apparat.

—Siempre la rivalidad fue rock y pop. ¿Existe eso en la electrónica que divide al público? ¿Cómo funciona?
—En todos los estilos musicales hay tribus con sus distintos referentes. Yo no diría rivalidad, acá pasa desde los extremos más underground hacia la musica más popular.

—En una de las fechas de Creamfiels está David Guetta. ¿Qué mirada tenés sobre él?
—Guetta hace EMD, música cantada, comercial, convocando a estrellas pop como Rihanna. Es un DJ que representa el lado más pop de la música electrónica. A él siempre le interesó llegar al gran público, deseaba llenar estadios o el Madison Square Garden, y lo logró de forma contundente llevando su sonido al tope de los rankings varias veces por encima de los artistas más populares del rock y del pop.

—Tocás en ciudades de los cinco continentes. ¿Qué visión y reflexión hacés de la actualidad del país?
—Soy un argentino que viaja por el mundo pero no dejo de estar en contacto con la realidad de mi país. Aprendí que no existe un lugar ideal para vivir y todos los países tienen sus pros y sus contras y problemáticas menores o mayores que las que tiene Argentina.

 

“Conocí lugares paradisíacos”

Hernán Cattáneo nació y se crió en Caballito, barrio en que dio sus primeros pasos en las fiestas del Club Italiano. Su referente nacional fue Alejandro Pont Lezica, a quien veía tocar y que unos años más tarde, tras trabajar durante nueve veranos en Villa Gesell, lo convocó para que fuera uno de los DJ Residentes de Pachá. Su gran primera gira alrededor del mundo fue como telonero de Paul Oakenfold –“en los 90 era como el David Guetta de ahora”–. Tras ese tour, se radicó durante seis años en Londres y otros ocho en Barcelona. Se casó con la modelo Jackie Keen y tuvo tres hijas de 2, 4 y 7 años.

Hace seis meses, decidieron regresar al país porque “queríamos que tuvieran la identidad argentina, se criaran con sus abuelos, tíos, primos, sintieran ese amor de familia que, viviendo en Europa, por más que estés en contacto permanente y vengas de vacaciones, no se logra”.

—¿Tu esposa e hijas te acompañan cuando vas a tocar o si tenés una gira extensa?
—Cuando nos casamos con Jackie, viajamos juntos durante varios años por todo el mundo, lo cual fue como una larga luna de miel y obviamente una experiencia inolvidable para nosotros, conocimos lugares paradisíacos, pero luego, a partir de que nació nuestra primera hija, he seguido viajando solo. La vida de gira no es muy recomendable para los niños. Muchos vuelos por semana, muchos hoteles y muy poca estabilidad.



Gustavo Méndez