ESPECTACULOS EVA PERON / EL HOMOSEXUAL O LA DIFICULTAD DE EXPRESARSE

En la piel de Eva Perón, Vicuña consigue la ferocidad de Copi

Tal vez no todos en nuestro país conozcan la trayectoria de Raúl Natalio Roque Damonte (1939-1987) conocido por el apodo que le puso su abuela, la dramaturga anarquista Salvadora Medina Onrubia, esposa de Natalio Botana, creador del diario Crítica. Dibujante, actor, dramaturgo y novelista que nació en Buenos Aires, vivió en Montevideo y fue París su refugio y segunda patria, compartiendo ambos idiomas con la misma intensidad.

Cervantes. Las dos puestas de Copi, unidas por un entreacto de 20 minutos que no favorece porque su estética no corresponde con la del espectáculo.
Cervantes. Las dos puestas de Copi, unidas por un entreacto de 20 minutos que no favorece porque su estética no corresponde con la del espectáculo. Foto:mauricio caceres

Tal vez no todos en nuestro país conozcan la trayectoria de Raúl Natalio Roque Damonte (1939-1987) conocido por el apodo que le puso su abuela, la dramaturga anarquista Salvadora Medina Onrubia, esposa de Natalio Botana, creador del diario Crítica. Dibujante, actor, dramaturgo y novelista que nació en Buenos Aires, vivió en Montevideo y fue París su refugio y segunda patria, compartiendo ambos idiomas con la misma intensidad. En 1970 estrenó Eva Perón con puesta de Alfredo Rodríguez Arias y un año después El homosexual o la dificultad de expresarse donde participó como actor, con dirección de Jorge Lavelli, las dos en Francia. Dibujó y escribió tiras de humor, como La mujer sentada, que publicaba en la Revue Bizarre, Le Nouvel Observateur y Charlie Hebdo.

Se presentan en Buenos Aires juntas con estos dos textos, ya estrenadas aquí, pero ahora con la dirección de Marcial Di Fonzo Bo, quien antes fuera el intérprete de Eva Perón. El homosexual o la dificultad de expresarse es la más cercana al cómic –según el investigador Hernán Costa–, la relación madre/hija se ve deformada a través del juego de cambio de sexos y la aparición de los distintos amores de la joven, algunos presentes y otros ausentes. Aquí Copi expone la “poética del disloque”, con su absurdo y la dirección le entregó un marco de gran despliegue visual, entre copos de nieves que caen en esta Siberia imaginada por Oria Puppo casi como cementerio y un vestuario de Renata Schussheim que pasa del lujo a los guiños. Hay tres actuaciones notables: Hernán Franco, Juan Gil Navarro y Rosario Varela. Cada uno despliega ironía y seriedad, en dosis perfectas que hacen creíble lo más insólito.

Luego llega un entreacto, que no favorece ya que la estética no se corresponde con la del espectáculo. Tal vez para algunos espectadores conocer los dibujos y otros textos de Copi sea de utilidad, pero lo que se escucha y se lee contradice la puesta en escena. Por ejemplo, Copi imaginaba que Eva Perón no debía correr por carriles historicistas, mientras que la decisión de este director no sólo es exponer un inmenso retrato de Evita sino que también podrá escucharse parte de un discurso suyo.

En Eva Perón se propone un teatro dentro del teatro o un inmenso estudio de radio por las paredes acolchadas que lo enmarcan, sin olvidar los distintos niveles de horizontalidad. Es el diseño escenográfico de Oria Puppo el que permite la doble interpretación. Aquí también hay excelentes trabajos actorales: Carlos Defeo, Juan Gil Navarro, Rosario Varela y Benjamín Vicuña. En la piel de Evita está Vicuña quien consigue la ferocidad de Copi agregándole algo de ternura y quiebre a su protagonista. Los otros intérpretes están en papeles bien distintos a los de la primera obra, por lo cual se puede destacar el nivel de composición.

La puesta de Marcial Di Fonzo Bo se apoyó en tres lenguajes: la escenografía con el precepto de monumentalidad (Oria Puppo), el vestuario (tapados, vestidos y pelucas) que consigue siempre sorprender por las elecciones de telas y colores, incluso cuando sean blancos (Renata Schussheim) y en su elenco. Desde la fecha de estreno hasta la actualidad pasaron cuarenta y siete años, ya no resulta ni feroz,

ni extraño el cambio de sexo, poco de lo que asustaba por aquel tiempo lo hace hoy. Copi sigue vigente a través de su humor, el que muestra el sinsentido de la vida y los juegos del poder.