ESPECTACULOS CAIDA DE UN 25%

Hacemos un esfuerzo para no aumentar las entradas

Estamos terminando el año y cerrando las diferentes temporadas teatrales. Me toca realizar una suerte de evaluación de ésta y, sin vueltas, debería decir que fue un año muy duro para el teatro, como para todas las actividades productivas y el comercio en general; dependemos principalmente del consumo, de que la gente ande con plata en el bolsillo, algo que no sucede.

complejo. Blutrach, de Aadet, confirma que bajó un 6% la cantidad de espectadores en 2016. Productor de Toc Toc, Confesiones de mujeres de 30 y el próximo estreno I.D.I.O.T.A.
complejo. Blutrach, de Aadet, confirma que bajó un 6% la cantidad de espectadores en 2016. Productor de Toc Toc, Confesiones de mujeres de 30 y el próximo estreno I.D.I.O.T.A. Foto:prensa el picadero

Estamos terminando el año y cerrando las diferentes temporadas teatrales. Me toca realizar una suerte de evaluación de ésta y, sin vueltas, debería decir que fue un año muy duro para el teatro, como para todas las actividades productivas y el comercio en general; dependemos principalmente del consumo, de que la gente ande con plata en el bolsillo, algo que no sucede. Sin duda, seguimos siendo un pueblo con idiosincrasia teatrera, y ése es nuestro mayor valor y la esperanza de continuar en la tarea.

Después de un primer trimestre muy bueno, con un febrero que arrojó excelentes números, 32% de aumento de espectadores respecto de febrero 2015 y un crecimiento del 73% en recaudación, todo se dio vuelta a partir de abril, con caídas muy importantes que no veíamos desde la crisis de 2001. Podríamos decir que el anuncio en tarifas de servicios y el fin del verano fueron suficientes para alertar a los espectadores de que era momento de cuidarse, y tuvimos varias caídas consecutivas, tanto de espectadores como de recaudación, con picos en mayo (de espectadores) del 23%, en agosto del 30% y en septiembre del 22%, contra los mismos meses del año anterior.

La situación a nivel recaudatorio fue peor aún, ya que ante la merma de espectadores aparecieron con fuerza las promociones, y esto nos llevó a que a lo largo del año pudiéramos aumentar las entradas “solamente” un 31% en su precio promedio contra el 42%-45% interanual de inflación oficial. Un gran contraste con los edificios teatrales, donde el aumento de los servicios –la energía principalmente– se multiplicó por cinco en espacios que son grandes consumidores. El panorama de caída de espectadores con aumento de costos está haciendo muy, pero muy difícil mantener el nivel y el volumen de la actividad.

Toda esta situación creó preocupación en productores y salas, y como consecuencia bajó la cantidad de propuestas de nivel, lo que llevó a alargar temporadas de espectáculos que no eran exitosos y a no tener un buen recambio en la programación de las salas. Esto se vio claramente en la situación de la programación de la próxima temporada de Mar del Plata, donde se sumarán tres salas nuevas sin abrir a las dos que habían quedado en esa situación el año pasado.Teniendo en cuenta el buen arranque del año y la brutal caída a partir de abril/mayo, los números del año terminaron en Capital con una disminución del 6% en espectadores y un aumento de la recaudación del 18%, muy lejos del 40%-45% de inflación interanual, lo que nos da una caída de aproximadamente un 25% en recaudación en valores reales.

Esta situación nos deja a los productores con muchas dudas para arrancar una nueva temporada de verano, que mantiene una buena calidad de espectáculos en Mar del Plata pero, como dije, con muchas menos propuestas que otros años. Un verano que sigue fuerte en Carlos Paz, apoyado en la televisión y principalmente en las producciones desprendidas del mundo mediático de la TV.

 Capital Federal, finalmente, encontrará nuevas propuestas que espero sean suficientemente atractivas para cambiar la tendencia y motivar al espectador a seguir concurriendo a las salas.

Capítulo aparte merece el precio de las entradas. El teatro es un hecho único, un encuentro en vivo entre el artista y el espectador, con mucha gente trabajando alrededor de cada espectáculo. Los productores somos conscientes de la situación económica de los espectadores y estamos haciendo el esfuerzo de no aumentar, o en su defecto hacerlo mínimamente, el valor de las entradas. Por lo comentado antes, nunca podremos igualar otras propuestas en cuanto a oferta, pero sí sabemos que ofrecemos una experiencia única, irrepetible y transformadora cuando es positiva.

Sin duda, el teatro tiene esa fuerza que consigue superar adversidades y cada uno de nosotros, los productores, tenemos en claro que nuestro próximo espectáculo puede conseguir en el público esa magia que lo lleve a ser el elegido. Por esto, y porque es nuestra pasión, la nueva cartelera se verá prácticamente renovada a partir de enero, con excelentes propuestas que espero nos encuentren a todos con las ganas y las posibilidades económicas de disfrutar de un espectáculo con capacidad de transformarnos a la salida, de cambiar el ánimo de un mal día o de semanas, de emocionarnos con nuestros artistas. En fin, de vivir el teatro, algo que quienes lo hacemos no podemos evitar desde el primer día en que pusimos un pie dentro de nuestra actividad.


*Director general de El Picadero, productor teatral, presidente de Aadet y miembro del Fondo Nacional de las Artes.



Sebastián Blutrach