ESPECTACULOS OPINIÓN

La experiencia brasileña

En Brasil, la cuota de pantalla establecida en 2011 generó una industria audiovisual pujante.

Llamame Bruna, la miniserie brasileña que emite la señal Fox en su pantalla cumpliendo con la cuota de tres horas y media semanales.
Llamame Bruna, la miniserie brasileña que emite la señal Fox en su pantalla cumpliendo con la cuota de tres horas y media semanales. Foto:FOX

En Brasil, la cuota de pantalla establecida en 2011 generó una industria audiovisual pujante. La Ley 12.485 dio un fuerte impulso a la producción brasileña de televisión al disponer que las señales nacionales e internacionales programadas por la tevé paga deben exhibir un mínimo de programas brasileños, una parte de ellos realizados por productoras independientes.

La ley segmentó la obligación de cuota de pantalla por franjas horarias para que las señales tuvieran que emitir contenidos brasileños en el horario central, que es el momento en que se registra el mayor encendido. Esto genera un círculo virtuoso entre el público y los programas de calidad en su propio idioma gracias al cual las señales producen mucho más que lo dispuesto por los cupos obligatorios. La normativa también exige que las empresas de televisión paga incluyan en sus paquetes una señal brasileña por cada tres internacionales, es decir que el 25% de las señales de cable (exceptuando los canales de noticias) deben ser de origen brasileño.

Por otra parte, existe el Fondo Sectorial Audiovisual, conformado por aportes del Tesoro Nacional y parte del Fondo de Fiscalización de las Telecomunicaciones y gestionado por la Agencia Nacional do Cinema (Ancine). Actualmente ronda los 400 millones de dólares aplicados al fomento de la producción y distribución de contenidos audiovisuales brasileños.

Gracias a esta firme estrategia protectora de la industria local, señales como Sony, Cinemax, AXN y HBO producen ficciones en Brasil, en idioma portugués y con actores, técnicos, autores y productores brasileños. La importancia de esta política debe mensurarse no sólo por el fuerte impulso económico local que genera sino, fundamentalmente, por el impacto que tiene la producción simbólica propia en la cultura local. Por eso las cuotas de pantalla existen en países tan diversos como Australia, España, Francia, Inglaterra, Malasia, Pakistán y Canadá, entre otros.


*Director de Contenidos y Programación del Grupo Bandeirantes y presidente de la Cámara Argentina de Productoras Independientes de Televisión (Capit).



Diego Guebel