ESPECTACULOS DIEGO LUNA

“Los primeros días sólo quería sacar fotos”

El actor, que coprotagoniza la flamante Rogue One: una historia de Star Wars, se declara fan de la saga creada por George Lucas y lamenta los secretos durante el rodaje.

dual. Diego Luna compone a Cassian Andor, un mercenario que se suma a las fuerzas armadas de los rebeldes.
dual. Diego Luna compone a Cassian Andor, un mercenario que se suma a las fuerzas armadas de los rebeldes. Foto:disney

Finalmente, desde el jueves último (ver crítica del film en página 2 de este suplemento), comienza a confirmarse que el plan de la Disney con la compra de la franquicia Star Wars –junto con el resto de los productos– a George Lucas por poco más de 40 mil millones de dólares es el de estrenar una película de la saga al año. Hace doce meses fue el turno de El despertar de la fuerza (dirigida por J.J. Abrams, creador de Lost, que hasta entonces se había dedicado en pantalla grande a la franquicia Star Trek), ahora le toca a Rogue One: una historia de Star Wars (dirigida por Gareth Edwards, quien ya hizo Godzilla), que marcó una baja en día de estreno de 105 mil espectadores a 35 mil de un año, o un film, al otro, para fines de 2017 llegará Star Wars: episodio VIII (dirigida por Rian Johnson), un año más tarde será el turno del film dedicado a la juventud de Han Solo (llevado adelante por Phil Lord y Christopher Miller) y para fines de 2019 será el cierre de la nueva trilogía con Episodio IX (dirigida por Colin Trevorrow, quien hizo el año pasado Mundo Jurásico). Y todo indica que no cerrarán el universo sino que continuarán expandiéndolo.

En este Big Bang constante de galaxias, el menú de personajes continúa ampliándose –ni que hablar si se toman en cuenta las historietas ambientadas en la fantasía de George Lucas, que publica la editorial Marvel (propiedad, también, de la Disney) y que seguro en algún momento saltarán a la pantalla (grande o chica, con actores o en dibujos animados)– en género y, sobre todo, en geografía. En la flamante entrega, se incorporan un danés como Mad Mikkelsen y un mexicano como Diego Luna. Es decir: la franquicia, al igual que otras como Misión imposible, se adapta al juego de pisar fuerte en distintos mercados jugando de local.

En Rogue One, Luna compone al capitán Cassian Andor. “Es responsable de mantener unido al equipo, asegurarse de que se cumpla la misión, y que este interesante y diverso equipo pueda trabajar en conjunto”, declaró el actor ante cerca de un millar de fanáticos en la Star Wars Celebration, que se llevó a cabo en Londres en julio de este año. “Es muy raro hacer algo que importe tanto a tanta gente y que también me conecta con mi infancia. Me conecta con mi amor por el cine y mi viaje a través del mundo de Star Wars. Soy un fan también. Y no ocurre muy seguido que uno esté tan ansioso y contento. Nací en 1979 y era el menor entre mis primos, entonces estaba esta cosa de querer pertenecer y conocer aquello de lo que mis primos mayores hablaban; y salté al mundo de Star Wars para ser parte de eso. Hoy me conecté con ese niño que era en ese entonces y sentí una vez más esa felicidad.”

Ese conocer la franquicia desde el fan que creció viendo los films producidos por George Lucas tuvo su efecto en la forma en que encaraba el trabajo. “Durante los primeros días, en el set era muy difícil concentrarme, miraba para todos lados, era todo increíble. Sólo quería sacar fotos y conocer a los personajes, hablar con ellos. Fue un proceso interesante porque actuar es sobre eso: ser libre y ser de cierto modo un niño. Ser capaz de jugar y reaccionar a lo que tienes enfrente, y esta película fue todo acerca de eso”.

El maravillarse, para Luna, era también ayudado por los fastuosos decorados y por los muñecos de esta superproducción que, se estima, requirió que la Disney invirtiera alrededor de 200 millones de dólares. Según sus propias palabras: “Todo funciona, todo es real. Los mercados están, las criaturas caminan. El trabajo detrás de las criaturas es increíble, ellos tienen estas máscaras que las controla una persona con un joystick, a lo lejos, que está mirando la escena, y tú hablas con ellos y ellos reaccionan. Mi trabajo fue básicamente reaccionar, actuar se convirtió en una reacción. No tuve que imaginarme nada, todo estaba simplemente allí”.

Claro que subirse al universo multimillonario no fue una tarea sencilla, por lo menos en el año en que estuvo inmerso en la producción y rodaje. “Fue un año de secretos, de no poder hablar mucho al respecto, ni siquiera con tus mejores amigos o familia, y finalmente podemos hablar y empezar a compartir este emocionante viaje que atravesamos. Esperando que a la película le vaya bien y poder devolver todo ese amor que estamos recibiendo”.

Ya más focalizado en definir la nueva entrega de la saga, Luna dijo: “Es la película de Star Wars más bajada a tierra, es una película sobre personas comunes, sobre rebeldes haciendo algo, y está la creencia en la fuerza pero no somos jedis, somos rebeldes y estamos luchando por la libertad. Estos personajes son héroes reales, como tú y yo, que deciden cambiar el mundo, pelear por la libertad, y están dispuestos a arriesgarlo todo. Es sobre un equipo que se embarca en una misión que parece imposible, y es sobre su compromiso, sus creencias y ser más fuertes que todo. La película tiene esa sensación de aventura y ese mundo fantástico donde las cosas vuelan y hay stormtroopers, cazas, y de todo, pero en el fondo es una historia de personas reales, una historia con la que te puedes relacionar”.


Tres voces autorizadas

“Lo que buscaba hacer fue una película más natural, más realista que las del resto de la saga”, dice el director Gareth Edwards en la entrevista genérica cedida a PERFIL por Disney. “Buscaba que se sintiera como un mundo real, en especial porque transcurre en un momento de la saga donde no hay ningún jedi, no hay ningún dios que pueda bajar a ayudar a estas personas comunes. Fuimos entonces tras el realismo y que el medio ambiente que rodea a los personajes fuera más natural, así como también que viéramos personajes con los que nos pudiéramos identificar. Esto último es algo que estaba en las películas originales, y es porque tuve que casarme, por así decirlo, con los films con los que crecí, y cuya magia quise traer a algo más reconocible por el espectador”.

Felicity Jones (conocida en nuestro país por su trabajo como la mujer de Stephen Hawking en La teoría del todo, por la que fue nominada al Oscar) compone a Jyn Erso, la líder del grupo de rogues que da título al film. “Crecí en medio de mis hermanos mayores y un montón de primos varones. Recuerdo que todos se sentaban en el comedor, extasiados, para ver las películas de la saga y yo los espiaba desde la puerta. Me acuerdo del momento en que me maravillé por los títulos iniciales de Una nueva esperanza que recorrían la pantalla. Pero la verdad es que tengo que confesar que mi pasión por la saga comenzó cuando tuve que ver las películas varias veces para prepararme para Rogue One”.

Otro que se suma al universo Star Wars es el ganador del Oscar Forest Whitaker (quien esta semana estrena también otro film en nuestro país, La llegada, ver crítica en página 2). “Vi todas las películas de Star Wars, y siempre me entusiasmaron mucho; me gustaba el concepto de dualidad entre bien y mal, y la forma en que se trataba el potencial de los seres humanos, de qué somos capaces de hacer cuando exploramos en nuestros sentidos, en lo que en la película se llama ‘la fuerza’. Es muy poderoso, porque explora no sólo lo conocido (el bien y el mal, lo luminoso y la oscuridad) sino tamién lo potencial (todas las posibilidades de convertirse en un ser universal sin dejar de ser humano)”.


*Gentileza Disney.



Diego Grillo Trubba