ESPECTACULOS ALEXANDER LUDWIG

“Los vikingos no eran totalitarios”

 El actor canadiense, uno de los protagonistas de la serie de Fox, afirma que estudió a fondo la historia real y sostiene que los vikingos eran adelantados en sus costumbres y que su forma de vida era muy sensual.

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Foto:Fox/Cedoc
Lo que el constructor de barcos Floki aventuró en la génesis de la saga Vikings en esta cuarta temporada comienza a convertirse en realidad. “Tienes los ojos de tu padre, desafortunadamente, porque quiere decir que serás igual a tu padre pero querrás ser mejor que él y eso traerá problemas”, le dijo el excéntrico vikingo a Bjorn, hijo del líder y poderoso Ragnar Lothbrok, que en ese momento tenía 12 años. “Esto me lo prometieron cuando me ofrecieron el personaje; vivo como un momento muy emocionante que vean cómo va a progresar mi personaje, y además es una responsabilidad enorme”, dice Alexander Ludwig, el joven actor canadiense que le da vida a Bjorn Ironside. “El es una sombra del padre y quiere tener un legado vikingo más grande que el de su propio padre”, agrega Ludwig.  
—¿Qué fue lo que investigaste de tu personaje en la vida real?
—De todo. Leí todos los libros que pude y hablé con el historiador de la serie, que es muy preciso. En realidad soy un verdadero nerd en historia, entonces era mi responsabilidad saber cómo era en aquellos tiempos, cómo eran los lugares y qué tipo de persona era Bjorn.  
—¿Es divertido ser un vikingo?
—Muy. Históricamente, muchas personas creen que los vikingos fueron villanos que violaban y saqueaban un pedazo de las tierras. Siento que esta serie los humaniza.
—Grabaron en la selva, sobre el hielo y hasta con un oso. ¿Necesitaste una preparación especial?
—Sí, y fue realmente muy agotador. Filmamos cuatro días en el norte de Canadá, en un lugar llamado Sault Ste. Marie. Uno de esos días hicimos la escena con el oso, debíamos tener mucho respeto por su privacidad y darle su espacio. Amé eso, amé filmar con la criatura. Fue una experiencia increíble y congelada.
—¿Entendiste la mentalidad de los vikingos?
—Sí, es fabuloso meterme en la mente de un vikingo y es una oportunidad que no suele suceder, y por eso nuestra audiencia está tan fascinada con la serie. Era una sociedad muy avanzada: respetaban a las mujeres, a los dioses, la espiritualidad, pero a la vez eran muy bárbaros, lo que se convierte en algo muy sensual y hermoso, da una sensación en el televidente de placer culposo por su manera cautivadora de vivir. Eran increíbles guerreros porque no tenían miedo a morir. De hecho, ellos creían que eso era el comienzo de un viaje largo, y es por eso que eran aterradores para sus oponentes.
—¿El ser humano mejoró en su comportamiento o todavía tenemos actitudes de bárbaros?
—Todos tenemos ese instinto primario instalado dentro de nosotros, que está muy profundo, debajo, pero sigue estando ahí. Lo ves a diario: cuando tienes miedo, cuando haces el amor, cuando estás en un incendio. Pienso que hemos evolucionado como criaturas, pero todavía tenemos esas tendencias barbáricas de vez en cuando. La serie, sin dudas, es cautivadora porque abraza esos instintos animales que tenemos.
—¿Qué pensás sobre el hecho de que los países nórdicos, donde vivían los vikingos, sean hoy considerados bandera de los derechos humanos y los mejores en calidad de vida?
—Es asombroso y creo que se debe a la manera en que los vikingos vivieron. Su sociedad era democrática, todo el mundo tenía derecho a opinar, y al final del día todo dependía del voto. No era un gobierno totalitario. No había un dictador. Era una monarquía, pero al fin de cuentas era más una democracia. Es muy interesante ver lo progresistas que fueron en su tiempo.

Gustavo Mendez