ESPECTACULOS MúSICA

Un año no apto para bolsillos flacos

La temporada que comienza será generosa en conciertos. Tanta es la oferta que si alguien decidiera ir a dos shows por mes, gastaría en promedio $ 2.250 cada treinta días.

Trono. Rod Stewart ya agotó las localidades para sus conciertos de febrero. Red Hot Chili Peppers, figuras del Lollapalooza. Katy Perry, en marzo en el Club Ciudad.
Trono. Rod Stewart ya agotó las localidades para sus conciertos de febrero. Red Hot Chili Peppers, figuras del Lollapalooza. Katy Perry, en marzo en el Club Ciudad. Foto:cedoc

La primera mitad de 2018 llega con ganas de alterar el orden preestablecido a la hora de los eventos musicales masivos en estadios y dentro de teatros con invitados. Hasta ahora, el segundo cuatrimestre solía ser aquel que ponía en crisis billeteras varias, debido a sus abundantes cantidades de shows con poca diferencia de días entre sí (en este 2017, por ejemplo, en ese período hubo más de veinte shows). Pero el nuevo orden económico –por así llamarlo– ha logrado expandir el calendario de visitas, y también el de los modos de pago, porque ahora la oferta es tanta que los vendedores de entradas ofrecen pagar los tickets en cuotas.

En los primeros seis meses de 2018, tanto los adoradores del pop mainstream, del rock de los 90, de clásicos invencibles, de leyendas del metal como de íconos de la música latina, todos tendrán su show. La lista de nombres incluye, sin repetir y sin soplar, Depeche Mode, Katy Perry, Radiohead, Red Hot Chili Peppers (parte del Lollapalooza, junto a Pearl Jam, entre otros), Rod Stewart, Roger Waters, Ozzy Osbourne, Foo Fighters y Harry Styles, entre una docena más de artistas.

Hay una clave que hay que considerar, antes de afinar el lápiz y entrar en la calculadora de gastos: muchos de estos recitales ya están agotados. Por ejemplo, el perteneciente al ex One Direction Harry Styles ya vendió la totalidad de las localidades (los precios para su show del 23 de mayo iban desde 990 a 3 mil pesos). Podría bromearse con el fanatismo pacman y “twist y gritos” que genera una celebridad pop de clase ABC1 y la ansiedad de sus fans, pero el Lollapalooza (16, 17 y 18 de marzo, con entradas a 2 mil pesos por día y un abono vip de 9.350 pesos) está a punto de agotar sus entradas (quizás ya lo haya hecho a la hora de la publicación de esta nota, y vale considerar que estamos hablando del Hipódromo de San Isidro, un sitio que albergó 100 mil espectadores en la edición 2017 del Lolla). También se colgó el cartelito de “sold out” para el show de Phil Collins, que será el 20 de marzo en el Campo de Polo, y cuyos costos iban de los 1.500 pesos a los 3.800.

Esos tres shows dejan ver el signo de los tiempos a la hora de los recitales.

Lo que ya es costumbre y que sí puede considerarse un fenómeno reciente es la famosa “venta anticipada” o “preventa”, que no es otra cosa que la forma en que los productores ajustan los precios de las entradas frente a la posible inflación y la chance de un alza del dólar –sin ir más lejos, como la última semana–. Por ejemplo, el show de Roger Waters, que será el 8 de noviembre del próximo año, fue anunciado y puesto a la venta casi un año antes (los precios van desde 1.600, campo, hasta 3.500, campo vip). Algo similar sucedió cuando el 13 de abril de este año se anunció el recital de Depeche Mode en el Estadio Unico de La Plata, espectáculo que recién se dará el 24 de marzo (las entradas oscilan entre los 1.250 y 2.800 pesos). Vivimos la era de la “preventa”, donde el público deja en claro que la inflación en permanente ascenso hace que una inversión al menos satisfactoria sea comprar entradas con mayor anticipación de la que se planean vacaciones, bodas o incluso el nacimiento de nuevos integrantes de la familia. Y, como se dijo, en cuotas.

Si dividiéramos los shows por meses, y uno decidiera ir, al menos, a dos shows por mes, nos encontraríamos con un promedio de 1.120 pesos por show, y esto tomando como valor por espectáculo el precio de la entrada más accesible, o sea que en promedio se estarían gastando unos 2.250 pesos a cambio de ver un recital fin de semana por medio.

Es el caso de febrero, por ejemplo, donde el día 16 toca Rod Stewart en GEBA, en Buenos Aires, y el 24, en el Estadio Luna Park, James Blunt. El primer show va desde los mil a los 3 mil pesos (y posee fechas más pequeñas, más caras), y el segundo de los 700 a los 2.800 pesos. Es el mes más barato del año, con un promedio de 850 pesos entre ambos shows.

Marzo es el mes en que hay que pedirles a los Reyes Magos, si quieren entradas anticipadas, una manito. Por ahora, se habla de diez espectáculos internacionales confirmados y uno de ellos es el mismísimo Lollapalloza, del 16 al 18 de marzo, con tres fechas que implican el retorno de Pearl Jam, Red Hot Chili Peppers, y Liam Gallagher (se rumorea que Eddie Vedder y el ex Oasis, además de bandas como LCD Soundsystem y Spoon, también parte del festival, tendrán sus shows en singular y por fuera del Lolla). Al Lollapalooza hay que sumarle la visita de Primal Scream (Groove, 850 pesos, 1 de marzo), Marky Ramone (teatro Vorterix, 700, 2 de marzo), Michael Bolton (teatro Gran Rex, de 800 a 2.300 pesos, 5 de marzo), Foo Fighters junto a Queens of the Stone Age (Estadio Vélez Sarsfield, de 1.600 a 3.200 pesos, 7 de marzo) y Diego El Cigala (teatro Gran Rex, de 600 a 2.200, 10 de marzo). Y no vale olvidar a Katy Perry, la reina del pop actual, que llega al Club Ciudad de Buenos Aires con entradas desde 550 hasta 3.300 pesos. Solo tomando en consideración los shows que tendremos antes del 15 de marzo, antes de Lollapalooza, si uno quiere ir a todos los espectáculos comprando la entrada más barata que tienen para ofrecer, el monto llegaría a los 5.100 pesos. Si consideramos que la canasta básica total ronda en la actualidad los 15 mil pesos, entonces un 1/3 de ella se iría tan solo en la primera quincena de marzo.

La otra mitad de marzo implica al Lolla, y con el famoso festival y sus tres días, los costos ya suben considerablemente (cada día se está vendiendo, si no están ya agotados, a 1.990 pesos). Ya estamos hablando de más de 11 mil pesos si uno planea dar asistencia perfecta durante marzo. Y si ya tiene su entrada al agotado show de Phil Collins, el 20 en el Campo de Polo, que va de 1.500 a 3.800 pesos y a Depeche Mode (1.250 a 2.800 pesos), si realmente vamos a todos los show de marzo hablamos de casi 14 mil pesos desembolsados.

Abril no es tan alarmante en costos, pero está la llegada de Enrique Iglesias (GEBA, 750-2800 pesos, 7 de abril), y de Radiohead, como parte del Soundhearts Festival (Tecnópolis, 14 de abril, a 2 mil pesos la entrada), además Natalia Lafourcade (Gran Rex, 27 de abril, 350-2.300 pesos). Todavía resta Diana Krall en el Gran Rex el 2 de mayo, con costos de 600 a 2.800 pesos, y el gran Ozzy Osbourne, con tickets de 1.950 a 2.500 el 11 de mayo en GEBA. Se suman Buena Vista Social Club (Luna Park, 17 de mayo, de 750 a 2.050 pesos), Ismael Serrano (Luna Park, 19 de mayo, de 500 a 1.550 pesos) y, claro, el mencionado show de estadio de Harry Styles. Los 21 shows detallados, si se toma como valor la entrada más barata, generan un promedio general de 1.120 pesos, casi 64 dólares la entrada.

El show, sin dudas, va a continuar. Las economías personales, no tanto.


Juan Manuel Domínguez