ESPECTACULOS

Vanguardia y tradición juntos

La programación del CCK ofrece desde la cantante alemana Ute Lemper hasta el pianista y productor de María Bethania y Chico Buarque. Su director artístico Gustavo Mozzi explica sus próximos pasos.

Nosotras. Marilyn Crispell (foto) tocará el 5 de noviembre. La alemana Ute Lemper hará lo propio el 3 de diciembre con un repertorio de cabaret berlinés de Kurt Weill.
Nosotras. Marilyn Crispell (foto) tocará el 5 de noviembre. La alemana Ute Lemper hará lo propio el 3 de diciembre con un repertorio de cabaret berlinés de Kurt Weill. Foto:cedoc
Hay mucho para destacar en la programación del CCK (Centro Cultural Kirchner) de aquí a fin de año. En principio, la primera visita al país de Brian Eno, el extraordinario artista británico que fue parte de Roxy Music en los 70, grabó una serie de discos solistas fundamentales en esa misma época, fue precursor del ambient y desarrolló una notable carrera como productor (Bowie, U2, Coldplay). Llegará para presentar dos instalaciones, 77 Million Paintings y The Ship, que podrán visitarse durante todo diciembre. La primera trabaja con sonidos e imágenes: doce monitores en los que aparecen combinaciones aleatorias de imágenes creadas por Eno, acompañadas por capas de música también compuesta por él. The Ship, el mismo título del muy buen disco que editó este año, es una obra audiovisual de aliento elegíaco inspirada en el hundimiento del Titanic y la Primera Guerra Mundial. La muestra, como todo lo que se presenta en el espacio cultural dependiente del Sistema Federal de Medios y Contenidos Públicos, tiene entrada gratuita.

Otro plato fuerte es el del 3 de diciembre: la cantante y actriz alemana Ute Lemper ofrecerá un concierto basado en el célebre repertorio de cabaret berlinés compuesto por Kurt Weill. Lemper trajo un espectáculo similar a la Argentina en 2015, pero esta vez estará acompañada por una orquesta sinfónica nacional especialmente preparada para la ocasión.
La elogiada pianista de Filadelfia Marilyn Crispell participará del ciclo Residencias Jazz con alumnos del conservatorio Manuel de Falla y tocará el 5 de noviembre para el público en general. Y César Camargo Mariano, gran pianista, arreglador, productor musical y compositor brasileño que trabajó con María Bethania y Chico Buarque, se presentará el sábado 26 de noviembre.

Continuará, además, el ciclo La patria tanguera, que ofrece una visión panorámica del tango que se compone e interpreta en todo el país, con espectáculos que tendrán lugar los días 12 y 13 de noviembre. Serán parte de esa programación federal el Nestor Marconi Quinteto, el Joel Tortul Cuarteto, la Orquesta de Carlos Quilici, la Bertero Big Band Tango, el Vera Candioti Quinteto, el Gabriel De Pedro Quinteto (con Andrea Eletti como cantante invitada), el Quinteto Mala Junta, el Enrique Nicolás Quinteto, Juan Villarreal, el Damián Torres Quinteto, el Pablo Jaurena Sexteto y la Orquesta Provincial de Música Ciudadana.

“No es una sola mirada la que ordena los contenidos y establece prioridades –explica Gustavo Mozzi, director del CCK, sobre la nutrida programación de la institución–. Me rodeé de gente que aporta su propia mirada en distintas áreas y eso dio sus frutos. Este año, las dos disciplinas que tuvieron más espacio fueron la música y las artes visuales. La idea es tener curadores rotativos en cada sector, y el objetivo es que la vanguardia dialogue con la tradición, además de que el CCK se transforme en la caja de resonancia de todo lo que sucede artísticamente en el país para proyectarlo internacionalmente”.


Horizonte y ordenamiento

Respecto de la nueva estructura del CCK, para la que esta vez se han concursado cargos, Mozzi, músico y ex director de La Usina del Arte reemplazado allí este año por Adrián Iaies, sostiene que “durante la gestión anterior había gente valiosa pero faltaba un horizonte y un ordenamiento; era un espacio que estaba ocupado por distintos ministerios: el de Planificación, el de Cultura, o incluso la propia Presidencia –asegura–. Faltaba conducción para que haya racionalidad en la ejecución de los programas y faltaba también un trabajo de integración de distintas disciplinas en función de objetivos comunes. Había cerca de 700 empleados que en su ma-yoría eran contratados, y casi todos trabajaban en la atención al público. Encontramos mucha superposición de tareas, así que revisamos la estructura para que el funcionamiento sea más orgánico. Con 350 personas alcanza para un funcionamiento lógico. La planta estaba duplicada. Y por otra parte, creo que la per-tenencia del CCK al Sistema de Medios Públicos tiene mucho sentido: cada espectáculo puede formar parte de la programación de la Televisión Pública y de Radio Nacional, algo que implica un mayor alcance. Ahora estamos en diálogo con medios internacionales como Rede Globo y Radio France”.

Alejandro Lingenti