ESPECTACULOS GABRIEL GOITY-FERNANDO DENTE


Villano y héroe del país de Nunca Jamás

Personifican al Capitán Garfio y a Peter Pan en la comedia musical que estrenan en el Opera. El más joven adelanta que se va a vivir un año a Nueva York y valora su paso por ShowMatch. El veterano se queja de las latas en televisión.

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Foto:Cedoc Perfil
Desde hace dos meses ensayan todos los días desde el mediodía. Tanto Gabriel Goity como Fernando Dente están felices, casi como niños. Son dos de los protagonistas de la nueva versión de Peter Pan, todos podemos volar que por cuatro semanas estará en el Gran Rex, desde este fin de semana. Dente será el niño que no quería crecer y Goity, su archienemigo, el Capitán Garfio. Los acompañarán Natalie Pérez como Wendy, Angela Torres como Tigrilla y Nazareno Mottola como Smee, más muchos otros intérpretes. La dirección general está a cargo de Ariel Del Mastro.
—¿Qué recuerdos tenían de la historia de Peter Pan?
DENTE: No fui fanático, pero tenía presentes los vuelos y en esta puesta son muchos y sorpresivos, también recordaba las peleas con Garfio. Está el show y la obra, y aquí está la suma, porque este escenario exige espectacularidad y buen gusto, con poesía y belleza. Me emocioné la primera vez que volé e imagino la reacción del público.
GOITY: Los malos como este Garfio son los preferidos de nosotros, los actores. Esta producción es espectacular. Fue un proceso de dos meses de alegría. Es un gran trabajo el de la comedia musical y no es para impostores. Si no tenés disciplina, no podés ni venir a los ensayos. Aquí cantamos, bailamos y actuamos. Pocas veces pasa que toda la energía esté centrada en el espectáculo. Es impresionante la venta anticipada.
—¿Conocen Disney? ¿Cuándo fueron?
G: Fui a Disneyland, el de Los Angeles, de grande, cuando estuve viviendo en los Estados Unidos, pero ya tenía 30 años. Fueron dos años trabajando de cualquier cosa. En esa época me había retirado de mi carrera de actor, aunque no se enteró nadie. Sobreviví haciendo pintura y todo tipo de changas. Era la década del 90, no conseguía trabajo aquí, tenía un amigo viviendo allá y me fui a probar suerte. Viví en Nueva York y volví porque no la pasaba bien. Extrañaba todo, mis olores, mi gente, ése no era mi lugar. Cuando regresé, compañeros que me conocían del teatro independiente estaban trabajando y me empezaron a llamar, así me convocó Alberto Ure en el San Martín, gracias a Tony Lestingi.
D: Estuve dos veces en Disneyland, a los 5 años y volví hace apenas dos. Entrás a un mundo de fantasía pleno. Tiene mucho significado para mí, porque lo más importante que hice en mi carrera lo hice con Disney (High School Musical). Estaré muy agradecido, fueron muy generosos conmigo.
—¿Cómo evaluás tu experiencia en el programa de Marcelo Tinelli?
D: Fue muy buena, básicamente lo hice porque no me quería quedar con la duda de qué me hubiera pasado. Me cuesta esquivar los desafíos y la aventura. Creo mucho en las oportunidades y en los momentos. Igual me pasó con Fuerza Bruta, me invitaron a sumarme y justo coincidió con estas semanas de ensayos. Nací en los 90, por eso para mí ShowMatch forma parte de mi historia, es un programa absolutamente local. La pasé muy bien, me divertí. Me gustó poder estar. Nacha Guevara me peleaba, hoy tenemos muy buena relación y trabajamos juntos en el verano. Siempre lo que me dijo era cierto, sólo que a veces hubiera preferido que no me lo comentara frente a las cámaras.
—¿El mensaje de Peter Pan es siempre el mismo: el niño que no quiere crecer?
D: Me parece que muestra que si creés en algo, eso sucede. En el mundo del Nunca Jamás todo es posible, es un lugar muy honesto y puro. Si uno desea algo y se esfuerza, puede llegar a tenerlo. Depende de cómo uno ponga la atención lo logra. Garfio es el malo porque queda atrapado en su pasado, en su problema.
G: Nunca pienso en dar un mensaje, no soy quién para darlo. Creo que la historia es clara y cuando subo a un escenario quiero hacer un muy buen espectáculo. Queremos que la gente salga fascinada, que se divierta y entretenga. Así como podés elegir hacer el mal o el bien, es mejor el amor que el desamor. Hay una mirada misericordiosa, aunque mi personaje sea un asesino.
—¿Sólo cuatro semanas?
G: Sí, pero quién te quita lo bailado, aunque estuvimos varios meses ensayando. Hay que pensar que algunos nunca pisaron este teatro Gran Rex. Hay espectáculos que no duran ni una semana. No hay que perderlo. Son cuarenta funciones, porque haremos dos diarias.
—¿Cómo es trabajar para los más pequeños?
D: Yo me inicié con Hugo Midón, trabajando para los niños y siempre sentí que no había diferencia. Es un género donde a veces se roba y debería existir alguien que regule lo que se les muestra a los chicos. Midón era muy cuidadoso.
G: Pensemos que no haya celulares prendidos...

Ana Seoane