INNOVACION MAS ALLA DE LA FICCION

Efecto ‘Black Mirror’: nuevas voces alertan sobre los peligros de la revolución digital

Desde libros sobre el riesgo de la pérdida de libertad, hasta vaticinios sobre el futuro del trabajo y revistas que hablan de “guerras virales”. Por qué hay gente que deja Facebook.

PERFIL COMPLETO

distopia. Imagen del capítulo Quince millones de méritos de la serie de Netflix que cuenta un futuro triste de tecnología y redes sociales.
distopia. Imagen del capítulo Quince millones de méritos de la serie de Netflix que cuenta un futuro triste de tecnología y redes sociales. Foto:cedoc

En una conferencia del medio especializado Recode en noviembre pasado, le preguntaron a Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX, y una de las estrellas de Silicon Valley, sobre los avances en inteligencia artificial (AI, en inglés). Se quedó pensando un rato. Y luego dijo que era un tema que lo preocupaba: si avanza como lo está haciendo, la AI puede dejar a la mente humana “muy atrás, hasta convertirla en una mascota” de las máquinas. La salida, dijo, es convertir al hombre en un cyborg, o ciberorganismo, como puede verse en la charla completa en el canal de YouTube de ese medio del grupo Vox Media.

Estos tipos de inquietudes sobre el futuro de las relaciones humanas atravesadas por la tecnología, que es la matriz de la exitosa serie Black Mirror, en Netflix, se expresan en cada vez más libros y artículos, al tiempo que motivan también algunas tendencias. Un resumen:

◆ El profesor de la Universidad Hebrera de Jerusalén Yvava Noah Harari, con sus dos libros De animales a dioses y Homo Deus, advierte: “Permitir que Facebook y Amazon moldeen el futuro de la humanidad tiene peligros inherentes, porque tienen su visión limitada del mundo; la mayoría de los gobiernos no tiene una visión seria del futuro de la humanidad”. Al mismo tiempo, pone el foco en el futuro del trabajo: “Marx no imaginó una situación en la que los robots reemplazarían a la mayoría de los trabajadores, de modo que la mayor parte de las personas no pertenecerán a la clase obrera sino a la clase que no trabaja”, dijo hace diez días a PERFIL. Harari, además, apunta al peligro de la hipervigilancia: “El cerebro es tan complejo que ni la KGB soviética, espiando a todas horas, era capaz de predecir gustos y deseos; Facebook o Apple podrán hacerlo en ¿diez, veinte años?”, se preguntó en una entrevista en el diario español El País.

◆ La revista The Atlantic tituló en su tapa de noviembre “Cómo las redes sociales se vuelven armas”. El análisis de las técnicas terroristas de Estado Islámico en las redes sociales señalaba: “Los conceptos detrás del éxito viral de Estado Islámico son los mismos que empujan el lanzamiento de un nuevo élbum de Taylor Swift”. Aunque el trabajo aclara que siempre todo adelanto científico puede ser usado “para bien o para mal”, se pregunta si la velocidad de expansión de estas formas de comunicación da tiempo a regular su uso, por ejemplo, por organizaciones que viralizan decapitaciones.

◆ Tras el triunfo de Donald Trump en Estados Unidos, estalló el debate de las noticias falsas en las redes sociales y el hartazgo de muchos usuarios de discutir en ellas. Así, nada menos que en San Francisco, cuna de la tecnología, el diario USA Today registró en una nota el fenómeno de los que se hartan de los likes y los retuits. “Necesito un respiro por mi salud”, decía un testimonio. “Nada de esto es positivo”, decía otro, en el artículo titulado “Algunos necesitan un break”, en una especie de límite que los usuarios ponen a los nuevos medios.