INNOVACION TECNOLOGIA EN LA INDUSTRIA

Realidad aumentada para meterse en las máquinas

Desarrollos de inteligencia artificial permiten monitorear desde un iPad a distancia el interior de una herramienta en producción. El caso de Schneider, una firma eléctrica que agrega una plataforma para Internet de las Cosas.

EN EL PAIS. Luc Remont, vicepresidente de Schneider, asegura que hay una revolución energética.
EN EL PAIS. Luc Remont, vicepresidente de Schneider, asegura que hay una revolución energética. Foto:Cedoc Perfil
El avance de las diferentes tecnologías, la masificación e incremento de venta de los dispositivos electrónicos sumado a Internet de las Cosas (IoT) permiten predecir un escenario donde las energías serán cada vez más demandadas. Según estadísticas mundiales, en el año 2020 habrá, en el mundo, 50.000 millones de dispositivos conectados.

A nivel nacional la demanda también se ha incrementado en los últimos diez años y se espera que, según estimaciones de KPMG, siga esa tendencia en la próxima década. Según el informe “Inversiones en fuentes de generación en el sector eléctrico nacional”, realizado por KPMG, la demanda crecerá a una tasa del 3,2% anual promedio entre 2017 y 2025, llegando a los 183.700 GWh (es decir, un incremento del 33% respecto a la demanda de 2016).
Pero a esta creciente demanda se enmarca dentro de un contexto en el cual es fundamental, por el calentamiento global, la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

Pese a que el mundo entero habla de crisis Luc Remont, vicepresidente de Schneider, asegura que la situación que estamos viviendo es una revolución y no crisis energética. “Estamos viviendo un profundo cambio en las formas en que la energía se distribuye y vuelve a utilizarse. Hay tecnologías que han cambiado mucho que en los últimos tiempos e, incluso han modificado la manera en que consumimos la energía, tanto de usuarios como de empresas. Además vemos es que las energías renovables no están centralizadas, si no descentralizadas y una parte muy importante de esa descentralización está ubicada en el consumidor”, señala el directivo.

Es que este proceso de cambio también está demandando la eficiencia energética. “Hace décadas se  podía consumir energía de una sola forma, a través de un interruptor. Ahora gracias a todos estos cambios una empresa o una persona puede acceder a la energía de una forma más inteligente, incluso puede tener un mayor control de la misma”, explica Remont.

Tecnologías que ayudan. Con miras a todos estos cambios Schneider Electric Argentina, especialista en gestión de energía y automatización, presentó en el país EcoStruxure, su arquitectura y plataforma de sistemas abiertos e interoperables, habilitadas para Internet of Things (IoT). Se trata de una plataforma donde se pueden conectar diferentes recursos y apunta a disímiles mercados. Puede implementarse tanto en un edificio residencial como en una industria, o un hospital. “A través de esta solución y con software aplicativos les ayudamos a nuestros clientes a ser más productivos y a ahorrar energía y agua. Es decir, a tener un consumo más inteligente de toda su materia prima. Esto le va permitir ser más productivos y reducir sus costos, en tiempo real. Además incorporamos soluciones de realidad aumentada (RA) y de inteligencia artificial (IA). Asimismo ayudamos a nuestros clientes a ser sostenibles porque trabajamos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”, detalla el vicepresidente.

Uno de sus actuales clientes en nuestro país es Techint. La compañía fabricante de tubos de acero utiliza este producto para controlar sus máquinas industriales y manejar la distribución eléctrica. Cuentan con un tablero inteligente que distribuye la energía y permite medirla. Toda la información se captura y se analiza para tomar decisiones en base a ella para hacer, de esta manera, un uso más eficiente que les permite ahorrar energía e insumos. Y también utiliza la realidad aumentada para detectar fallas en máquinas o realizar tratamientos correctivos. “Por ejemplo un operario tiene con un iPad donde cuenta con toda la máquina mapeada y sus piezas. Para chequear el uso se dirige con la tablet a una máquina y gracias a la RA puede ver el funcionamiento de cada pieza y cuáles son los indicadores. Si se detecta un punto rojo, es decir, si algo está mal o hay un indicador que no es el adecuado, el empleado puede verlo como si estuviése dentro de la máquina”, resume José Luis Valdellora, presidente de Schneider Electric Argentina.

CINTIA PERAZO