INTERNACIONAL ANIVERSARIO


A quince años del 11 de septiembre, Obama pide no ceder al miedo

Mientras Al Qaeda formula más amenazas, el presidente opta por un discurso esperanzador en el que habla de un EE.UU. recuperado.

Honras. El presidente y la primera dama MIchelle Obama en el homenaje del año pasado, en los jardines de la Casa Blanca.
Honras. El presidente y la primera dama MIchelle Obama en el homenaje del año pasado, en los jardines de la Casa Blanca.

Hoy se cumplen 15 años de un atentado que cambió la manera en que los Estados Unidos se visualizan a sí mismos, su rol internacional y su seguridad interior.

Con la caída de las Torres Gemelas, luego del secuestro de cuatro aviones de línea por parte de Al Qaeda, también se derrumbó una mirada y se inició un nuevo ciclo tanto en lo interno como en lo exterior. A 15 años, el país que homenajea hoy a las víctimas es definitivamente otro: las voces más extremas –y extremistas– se mezclan con otras más tolerantes, entre ellas las del presidente Barack Obama.

Valores. Ayer, Obama recordó en su mensaje semanal radiofónico que muchas cosas han cambiado en estos últimos quince años, pero aseguró que una cosa no ha cambiado: “Los valores centrales que nos definen como estadounidenses. La capacidad de recuperación que nos sostiene”. Y, esencialmente, llamó a no ceder ante el miedo. El acto central por el aniversario será en el Monumento y Museo Nacional del 11 de Septiembre, en Nueva York, donde se leerán los nombres de las víctimas a partir de las 8:46 de la mañana, la hora exacta en que el primer avión secuestrado por terroristas se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center.

Obama guardará un minuto de silencio en la Casa Blanca y después dará un discurso ante el memorial que hay en el Pentágono en memoria de las víctimas del atentado más mortal de la historia de Estados Unidos. Sin embargo,  no es el único dato que ofrece la realidad de su país. El Congreso autorizó a los familiares de las víctimas de los atentados a demandar ante la Justicia estadounidense a Arabia Saudita por supuestos vínculos con los terroristas. El texto fue aprobado dos días antes del aniversario de los atentados en los que se considera que murieron casi tres mil personas. Y desde afuera, Al Qaeda amenazó en los últimos días con repetir mil veces actos como el del 11S. Su líder, Ayman Al Zawahiri, dijo que es el resultado de sus “crímenes contra nosotros”.

Formas. Para Obama, “es importante “la forma en que respondemos al terrorismo”. “No podemos rendirnos ante aquellos que nos quieren dividir. No podemos reaccionar de formas que erosionen el tejido de nuestra sociedad, Porque es nuestra diversidad, cómo acogemos a todos los talentos, la forma en que tratamos justamente a todos sin importar su raza, género, etnia o credo, es parte de lo que nos hace grandes como país. Eso es lo que nos hace fuertes”, agregó.

El presidente sentó una posición propia en materia de terrorismo. “Impartimos justicia a Osama  bin Laden (líder de Al Qaeda, abatido por comandos norteamericanos en Pakistán en mayo de 2011). Fortalecimos nuestra seguridad interior. Hemos prevenido ataques. Hemos salvado vidas –dijo Obama–. Pero al mismo tiempo en referencia a los ataques de Boston, San Bernardino y Orlando, Florida, “la amenaza terrorista ha evolucionado”.

Desde el momento del atentado, la situación de seguridad no cambió: el estado de excepción del país nunca fue levantado. Según encuestas, los norteamericanos tienen hoy más miedo al terrorismo que el que tenían en los días posteriores al ataque a las Torres Gemelas. Obama advirtió que Estados Unidos seguirá siendo implacable contra Al Qaeda y el grupo yihadista Estado Islámico, que ha propagado el caos en Oriente Medio y Occidente e inspirado ataques en suelo norteamericano.

“Continuamos siendo el Estados Unidos de los héroes que corrieron hacia el peligro, de la gente ordinaria que ha eliminado a secuestradores, de las familias que convirtieron su dolor en esperanza”, concluyó el presidente.

“Nos siguen discriminando”

Más allá del tremendo dato de los muertos, de la cantidad de personas afectadas psicológicamente por el atentado, hay otras víctimas –seguramente no previstas– de lo sucedido hace 15 años en Nueva York: los habitantes de religión musulmana, que siguen teniendo muchas dificultades en el día a día. También se manifestaron en relación con el aniversario. El último ataque contra un centro islámico, a principios de agosto, fue la muerte a tiros a plena luz del día del imán Maulama Akonjee, de 55 años, y de su ayudante Thara Uddin, de 64, cerca de la mezquita Al Furqan Jame Masjid, en el barrio Ozone Park, en Queens. Todo incluye también el matiz de la política. Para Enamul Upal, un bangladeshí de 40 años que lleva exactamente quince años en la Gran Manzana, “hay que distinguir entre los políticos y la gente de la calle” cuando se habla del trato a los musulmanes. Más de una autoridad religiosa manifestó la enorme preocupación que les genera la alternativa de que Donald Trump venza en las próximas elecciones presidenciales, el próximo 8 de noviembre.



Pablo Helman