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Acuerdo nuclear | Las claves y las dudas sobre el programa de Irán

Obama, Hollande, Assad, Ban Ki-moon y hasta el Vaticano felicitaron el logro. Análisis de especialistas. El rol del petróleo y la paz regional.

Foto:AFP

El acuerdo nuclear firmado por las grandes potencias con Irán será presentado ante la ONU la semana próxima. Un alto funcionario de la administración estadounidense afirmó que el Consejo de Seguridad de la ONU recibirá probablemente durante los próximas días un proyecto de resolución con el programa y el calendario para el cumplimiento del tratado en materia de energía nuclear por parte de Irán.

Mientras el camino del borrador con la normativa comienza el recorrido en el marco del derecho internacional, las primeras reacciones ya se hicieron públicas. Barack Obama fue uno de los primeros en pronunciarse públicamente al afirmar que el histórico acuerdo alcanzado permitirá iniciar "una nueva era" en los vínculos entre Washington y Teherán, que rompieron sus relaciones diplomáticas hace 35 años.

"Este acuerdo nos da la posibilidad de ir en una nueva dirección. Debemos aprovecharla", declaró el mandatario durante una conferencia de prensa en la Casa Blanca. "Gracias a este acuerdo, la comunidad internacional tendrá las garantías de que la República Islámica de Irán no desarrollará un arma nuclear. Todos los caminos hacia un arma nuclear han sido cortados. Este acuerdo no está basado en la confianza, Está basado en verificaciones. Los inspectores podrán acceder las 24 horas del día a las instalaciones nucleares iraníes clave", afirmó.

Detrás, se sumó a las declaraciones el presidente iraní Hassan Rouhani quien aseguró que el documento firmado "servirá para restablecer confianza". Rohani manifestó en un discurso a la Nación que el acuerdo nuclear es "un punto de partida" para restablecer la confianza. "Si este acuerdo es aplicado correctamente, podemos poco a poco eliminar la desconfianza" afirmó, aludiendo a las tensas relaciones de Teherán con los países occidentales. Y subrayó que en el acuerdo nuclear "se han alcanzado todos nuestros objetivos".

Lejos de este plano optimista, y tal como adelantó esta mañana Perfil.com, desde Israel remarcaron que "tendrán que aprender a vivir con el acuerdo sobre el programa nuclear iraní". Es que ese país se opuso enérgicamente a las negociaciones con Irán, amenazando incluso con intervenir militarmente para impedir la fabricación de una bomba atómica.

El Estado de Israel denunció un "error histórico" que permitirá a Irán financiar "su máquina de terror". El gobierno de Benjamin Netanyahu aseveró no estar "comprometido" con el acuerdo y agregó que "sabrá defenderse". Israel, única potencia nuclear de la región, aunque nunca lo haya reconocido oficialmente, considera que su existencia se vería amenazada en el caso de que Teherán dispusiera de la bomba atómica. Gracias a este acuerdo, "Irán recibirá cientos de miles de millones de dólares que le permitirán hacer funcionar su máquina del terror, su agresión y su expansión en Oriente Medio y en el mundo", acusó el primer ministro israelí. Uzi Dayan, exasesor de seguridad nacional israelí, reconoció que su país "tiene que seguir persiguiendo sus objetivos por medios diplomáticos", pero también, estimó, "tiene que dejar abierta la posibilidad de llevar a cabo acciones militares como último recurso".

Para la OTAN, el acuerdo con Irán es un "avance histórico". "Este acuerdo constituye un avance histórico que, una vez implementado en su totalidad, reforzará la seguridad internacional", dijo el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, en un comunicado.

A la par, y a pesar de la propia crisis en su país, el presidente sirio Bashar al Assad felicitó este martes a su aliado iraní por el acuerdo al que calificó de "gran victoria" para Irán, informó la agencia oficial Sana. "La República Islámica de Irán logró una gran victoria al alcanzar un acuerdo final con los países del grupo 5+1", indicó el presidente sirio en una carta dirigida al líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei. "La firma de este acuerdo se considera un momento crucial en la historia de Irán, de la región y del mundo, y un claro reconocimiento por parte de las potencias mundiales del carácter pacífico del programa nuclear iraní", subrayó Al Assad.

Irán proporciona al régimen de Al Assad ayuda militar y un importante apoyo económico en la guerra que golpea Siria desde hace cuatro años.

Tal vez al tomar informaciones como ésta, es que desde el partido republicado de los Estados Unidos ven con pesimismo el pacto. El acuerdo anunciado por la potencias mundiales "fortalecerá" a Teherán y desatará a "una carrera hacia las armas nucleares", dijo el presidente de la Cámara Baja estadounidense John Boehner. "En lugar de detener la proliferación de armas nucleares en Medio Oriente, este acuerdo probablemente dispare la carrera por las armas nucleares en el mundo", dijo el republicano en un comunicado, agregando que los congresistas estadounidenses "examinarán cada detalle de este acuerdo minuciosamente".

Del otro lado de las expectativas, se encuentra el Vaticano. Desde allí, se reaccionó de forma "positiva" al acuerdo nuclear, esperando que los "frutos" del pacto "se extiendan a otros sectores". "La Santa Sede considera positivo el acuerdo sobre el programa nuclear iraní", declaró a los periodistas el padre Federico Lombardi, portavoz del Vaticano. "Se espera que dichos frutos no se limiten solo al ámbito del programa nuclear, sino que se extiendan a otros sectores", afirmó Lombardi.

Por su parte, el presidente francés François Hollande aseguró que "el mundo avanza" con acuerdos como el logrado esta mañana en Viena. "Ahora que Irán va a tener capacidades mayores en el plano financiero, dado que no habrá más sanciones, debemos ser sumamente vigilantes" e Irán debe mostrar que "está dispuesto a ayudarnos a poner fin al conflicto" en Siria, dijo Hollande en la tradicional entrevista televisada que otorga en ocasión de la fiesta nacional francesa.

El secretario general de la ONU Ban Ki-moon, asimismo, estimó que el acuerdo puede "contribuir de manera esencial al mantenimiento de la paz y la estabilidad en la región y fuera de ella". En un comunicado de la ONU, Ban felicita a los negociadores por su determinación y "admira el coraje de los líderes que aprobaron el acuerdo".

El petróleo, un interrogante clave. El acuerdo sobre el programa nuclear iraní, y el consecuente levantamiento de las sanciones contra Irán, "se traducirá en un nuevo flujo de crudo hacia un mercado que ya tiene una abundante oferta, afectando por ello a las cotizaciones", aseguran expertos en finanzas desde Londres. El acuerdo incluye un futuro levantamiento de las sanciones económicas internacionales impuestas a Irán, que abarcan las exportaciones de petróleo, esenciales para la economía del país. Tras este acuerdo, "el mercado espera que la producción de Irán aumente, lo que se va a añadir a una oferta ya muy abundante" explicó Ole Hansen, analista de Saxo Bank.

Debido a las sanciones, Irán, el cuarto país en reservas mundiales de petróleo, vio su producción caer a menos de 3 millones de barriles diarios (mbd) desde 2012 y sus exportaciones se redujeron a la mitad, a unos 1,3 mbd actualmente contra 2,5 mbd en 2011. El país podría producir 1 mbd adicionales en los seis meses posteriores al levantamiento de las sanciones, había afirmado a principios de junio el ministro del Petróleo, Bijan Namdar Zanganeh, durante una reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la que Irán es destacado miembro.

En un mercado mundial donde el excedente de oferta de petróleo se acerca a entre 1,5 y 2 mbd -pese a una demanda que se recupera- cualquier aumento de la producción es acogida negativamente por los mercados, y ello pese a que el levantamiento de las sanciones contra Irán no sea, ni será, inmediata. "Si Arabia Saudita no reduce su producción para acomodarse al retorno de Irán (a las exportaciones), entonces la batalla por las cuotas de mercado se va a intensificar, y eso será negativo para las cotizaciones del crudo", advierte Olivier Jakob, analista de Petromatrix.

¿Pacificará la región? El acuerdo nuclear iraní proporcionará al régimen de Teherán el reconocimiento internacional que anhela desde 1979 pero, lejos de aplacar los ánimos, amenaza con atizar las tensiones con sus vecinos del Golfo. "Más que de la legitimidad, es un reconocimiento de la honorabilidad de la República Islámica, sobre todo de Estados Unidos", dice Denis Bauchard, del Instituto francés de Relaciones Internacionales (IFRI) en París. "Esto quiere decir que Irán va a salir de su aislamiento, dejará de verse sometido a sanciones, no será ya el 'eje del mal' que evocaron los estadounidenses", agregó.

Al igual que Cuba, la República Islámica dejará de formar parte de los regímenes repudiados por Washington. Al reintegrar la comunidad internacional, el país volverá a ser un mercado de primer plano, muy codiciado por las empresas occidentales. "Los europeos miran al mercado iraní que se abre, donde todo está por construir", dice Hasni Abidi, director del Centro de Estudios y de Investigación sobre el Mundo Árabe y Mediterráneo (Cermam) en Ginebra.

A cambio de que ponga fin a su programa nuclear, Teherán se beneficiará de una suspensión de las sanciones bancarias y petroleras que asfixian su economía desde hace años, lo que significa la disponibilidad de golpe de 50.000 a 100.000 millones de dólares que pueden contribuir a financiar su intervencionismo en la región.

Muchos, con las monarquías sunitas del Golfo en cabeza, recelan de que Teherán aproveche este nuevo impulso para seguir avanzando sus peones en Oriente Medio, donde apoya al régimen de Damasco y a las comunidades chiitas, desde Bahréin a Yemen, pasando por el Hezbolá libanés. "El gran interrogante es saber si el acuerdo nuclear va a ser o no un factor de moderación para Irán en la región", aduce un responsable francés que pide el anonimato.

Irán y el grupo 5+1 (los países miembros del Consejo de Seguridad de la ONU -Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido- y Alemania) concluyeron hoy el acuerdo que prácticamente imposibilita a Teherán la fabricación de una bomba atómica durante varios años, a cambio del levantamiento de las sanciones internacionales que ahogaban a su economía.


Redacción de Perfil.com