INTERNACIONAL EQUILIBRIO FRENTE A MADURO


Argentina acompaña al chavismo en su lucha contra Almagro en la OEA

La Cancillería apoyó una moción de Caracas para revisar el desempeño del secretario general. También rechazará aplicar la Carta Democrática.


Foto:CEDOC PERFIL

Los gobiernos de la Argentina y Brasil apoyaron una solicitud del chavismo para que el Consejo Permanente de la OEA revise y evalúe “el respeto a la institucionalidad y las normativas de la organización” por parte del secretario general, Luis Almagro, a quien Caracas critica por haber invocado la Carta Democrática en el marco de las discusiones por la crisis política que atraviesa Venezuela y por haber llamado “dictadorzuelo” a Nicolás Maduro.

La declaración fue aprobada a última hora del miércoles en la Asamblea General de la OEA en Santo Domingo, tras un larguísimo debate, con 19 votos a favor y 12 en contra. Estados Unidos, México, Chile, Colombia, Perú, Uruguay y Paraguay fueron algunos de los países miembros que rechazaron la iniciativa del gobierno venezolano, mientras que las delegaciones argentina y brasileña acompañaron la propuesta de Caracas al igual que Bolivia, Ecuador, Nicaragua y otros aliados del gobierno de Maduro.

Aunque no consiguió que la Asamblea le diera carácter de resolución a su moción, la canciller venezolana Delcy Rodríguez celebró como una “decisión histórica” la declaración que remite al Consejo Permanente su solicitud para que se discutan “las acciones pertinentes para encauzar la actuación del Secretario General”. De no haber sido por el respaldo argentino y brasileño, la propuesta hubiera naufragado, ya que se requieren 18 votos para alcanzar la mayoría en la Asamblea.

Maduro festejó la declaración de la OEA como un gran triunfo propio. “Si Almagro tuviera un poquito de dignidad, renunciaría inmediatamente –afirmó–. La comunidad internacional le hizo un revocatorio”. El secretario general aseguró que la iniciativa venezolana no lo preocupa “en absoluto” y dijo tener “plena tranquilidad y certeza jurídica sobre el camino elegido”.

Caracas argumenta que Almagro se sobrepasó al proponer la aplicación de la Carta Democrática, que eventualmente podría derivar en la expulsión de Venezuela de la OEA. “Nuestro éxito diplomático demuestra que hay un rechazo de varios países a la extralimitación del secretario general respecto de sus funciones eminentemente administrativas”, dijo ayer a PERFIL el embajador venezolano en Buenos Aires, Carlos Eduardo Martínez Mendoza.

Así las cosas, la conducta de Almagro será evaluada en una sesión especial del Consejo este martes 21, en la que también se analizarán los avances de la mesa de diálogo convocada entre el gobierno y la oposición venezolanos. Será la previa a otra sesión clave que tendrá lugar el jueves 23, en la que se discutirá si es conveniente apelar o no a la Carta Democrática. Todo indica que por ahora no hay consenso para explorar esa vía. Hasta Washington se inclina por una presión sutil sobre el chavismo, como pudo entreverse tras el reciente encuentro entre Rodríguez y su par estadounidense, John Kerry.

Fuentes de la Cancillería argentina anticiparon a PERFIL que la delegación nacional mantendrá su oposición a la aplicación de la Carta. Cerca de Susana Malcorra consideran que “por ahora” no sería acertado hacer uso de ese instrumento, aunque no lo descartan para el futuro si el chavismo no ofrece gestos de distensión. “Se esperará la reacción de Maduro y, de acuerdo a eso, se volverá a evaluar el tema”, explicaron en la cartera diplomática.

Esta semana, el líder opositor Henrique Capriles se reunió con Mauricio Macri y le pidió mayor presión a Maduro en los foros internacionales. Macri se limitó a prometerle que, si el gobierno venezolano pone obstáculos al referéndum revocatorio, la Argentina impulsará la invocación de la Carta Democrática en el Mercosur, aunque no mencionó a la OEA ni precisó fechas.

El apoyo argentino a la iniciativa venezolana contra Almagro es el último episodio de varios roces entre el secretario general y el presidente de turno del Consejo Permanente, el embajador argentino Juan José Arcuri, quien cuestionó a Almargo por trabajar “de manera inconsulta” en el tema Venezuela. Arcuri llegó a negarle la palabra al jefe de gabinete de Almagro en la última reunión del Consejo.

En la Cancillería niegan que la cautela frente a la cuestión venezolana esté relacionada con la candidatura de Malcorra a la Secretaría General de la ONU, en cuyo destino podría incidir el país caribeño ya que este año tiene asiento en el Consejo de Seguridad.



Facundo F. Barrio