INTERNACIONAL EN SANTO DOMINGO


Asamblea de la OEA debatirá sobre Venezuela y la CIDH


Foto:AP/AFP

Agencias
La OEA abrirá mañana en Santo Domingo su Asamblea General número 46, en la que debatirá la crisis en Venezuela -que ha provocado una profunda división entre varios de sus países miembros- y el futuro de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) clave para las denuncias sobre el terrorismo de Estado en la Argentina en los años ‘70, y que hoy languidece por falta de fondos.
La Asamblea reunirá a las delegaciones de los 34 Estados miembros -todos los del continente menos Cuba- hasta el miércoles, bajo el lema “Fortalecimiento institucional para el desarrollo sostenible en las Américas”, elegido por el país anfitrión.

Cancilleres. La reunión llega en uno de los momentos más tensos de la OEA, por cómo actuar en la crisis de Venezuela y con la CIDH al borde del abismo económico.
Estos temas serán abordados de en las sesiones públicas y privadas de la Asamblea, según fuentes diplomáticas y de la CIDH, a pesar de que no figuran en la agenda oficial del cónclave.
En el almuerzo privado que mantendrán el martes los jefes de delegación, que en su mayoría son los cancilleres, con el secretario general, Luis Almagro, se discutirá el papel de la OEA en la crisis de Venezuela y su propuesta de aplicarle la Carta Democrática.
Esos contactos permitirán especular el resultado de la sesión del 23 de junio en Washington, cuando los países de la OEA votarán por mayoría si prosiguen con el proceso gradual de la Carta, que puede llevar a gestiones diplomáticas, a convocar una reunión urgente de cancilleres (24 votos de los embajadores) o, en último lugar, a suspender a Venezuela del ente (24 votos de los cancilleres).
Aunque no descarta llegar a la suspensión, lo que busca Almagro es aumentar la presión internacional sobre Nicolás Maduro para que acepte el referendo revocatorio que pide la oposición y libere a los que esta considera presos políticos.
Hasta ahora solo Paraguay ha apoyado su propuesta, pero Almagro está “muy tranquilo” y convencido de que prosperará, porque a la hora de votarla “los países van a estar del lado correcto de la historia”.

CIDH. El otro tema en el punto de mira es la CIDH, que vive la peor crisis financiera de su historia y tendrá que despedir al 40% de su personal en julio y suspender labores clave si no recibe antes del miércoles  los dos millones de dólares que le faltan este año para cumplir mínimamente con sus funciones.
El presidente de la CIDH, James Cavallaro, presentará el informe anual de la CIDH en la sesión plenaria del miércoles y pedirá a los Estados que se comprometan a asegurarle una financiación estable, ya que ahora la comisión solo recibe el 6% (4,8 millones de dólares) del presupuesto general de la OEA y otros 5 millones que dependen de donaciones voluntarias y, por tanto, inciertas.



Redacción de Perfil.com