INTERNACIONAL

Bergoglio admitió que los gays y divorciados son un “nuevo desafío”

Foto:AFP

A esta altura, la relación entre la Iglesia católica y los homosexuales forma parte de la agenda permanente del papa Francisco. Aunque se opone por doctrina al casamiento entre personas del mismo sexo, Jorge Bergoglio insiste en que la Iglesia debe hallar nuevas formas de acercamiento a los fieles gays. Así lo repitió en declaraciones que formuló en noviembre pero se conocieron ayer. Según recogió la revista La Civiltà Cattolica, el Pontífice admitió que la educación religiosa de hijos de parejas homosexuales plantea “nuevos desafíos que son incluso difíciles de comprender”.
Ese fue uno de los mensajes que Francisco dio en la clausura de la 82ª Asamblea General de la Unión de Superiores Generales de los institutos religiosos masculinos, de la que ayer se publicaron nuevos contenidos en la revista de la Compañía de Jesús. “Recuerdo el caso de una niña muy triste que al final le confesó a la maestra el motivo de su estado de ánimo: ‘La novia de mi madre no me quiere’”, contó el Papa. Luego, al referirse al tema del divorcio, aseveró que “el porcentaje de chicos que estudian en los colegios y que tienen a sus padres separados es muy elevado”.
“Las situaciones que vivimos hoy, por tanto, plantean nuevos desafíos que para nosotros, a veces, son incluso difíciles de comprender –insistió–. ¿Cómo anunciar a Cristo a estos chicos y chicas? ¿Cómo anunciar a Cristo a una generación que cambia?”. Francisco subrayó que es necesario que los sacerdotes estén atentos a no suministrar a estas nuevas generaciones una “vacuna contra la fe” y que sean capaces de “anunciar a Jesucristo a una generación que cambia”.
Aunque siempre se pronunció en contra de modificar la doctrina eclesiásticas, la mayor preocupación de Bergoglio es que los fieles gays y divorciados se sientan expulsados y terminen alejándose de la Iglesia. Por eso convocó para este año a un sínodo extraordinario sobre la familia y envió una encuesta sobre temas de esa naturaleza a las diócesis de todo el mundo. Los resultados están llegando a Roma precisamente en estos días.
Ayer se supo también que el Papa donó cinco millones de dólares a los organizadores de la Jornada Mundial de la Juventud en Río de Janeiro, para ayudar a saldar el déficit en las cuentas del evento realizado en julio pasado


Redacción de Perfil.com


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