INTERNACIONAL CAMPAÑA EN ESTADOS UNIDOS

Bernie Sanders, el ‘cuco’ progresista de Hillary que anima la interna demócrata

Foto:AFP

A mediados de 2007, la gran mayoría de los estadounidenses creía que Hillary Clinton ganaría las elecciones primarias demócratas y luego las presidenciales en 2008. Pocos meses después, un “tapado” llamado Barack Obama barrió con todas las expectativas de la ex primera dama. Ocho años más tarde, la ex secretaria de Estado vuelve a ser favorita para los comicios de 2016. Y otra vez aparece un competidor en su partido que se ilusiona con un batacazo.
Esta vez, el retador es Bernie Sanders, un veterano senador de Vermont que, a sus 74 años, cautiva a la izquierda y a la juventud demócrata. Arribó al partido como un político independiente y se autoproclama como “socialista”, un rótulo considerado “piantavotos” en los Estados Unidos. Pero el combativo discurso de Sanders contra el establishment y la desigual distribución de la riqueza ha logrado movilizar a miles de jóvenes que lo siguen fielmente en cada acto de campaña.

Esta semana, Clinton y Sanders protagonizaron el debate televisivo demócrata con más audiencia de la historia. En lugar de atacar a su rival, el experimentado senador aprovechó su tiempo para defender la necesidad de reformar el sistema electoral, ajustar los controles sobre el mundo de las finanzas, abrir universidades gratuitas, ampliar los derechos laborales y garantizar un sistema de salud universal.
Aunque Clinton sigue liderando las encuestas, su ventaja sobre Sanders se achicó en las últimas semanas. Según un sondeo publicado el lunes pasado por Gallup, la ex primera dama tiene un 52% de “imagen neta positiva” entre los votantes demócratas o independientes con tendencia demócrata, contra un 40% de Sanders. Pero el dato más significativo es que la brecha entre ambos se redujo a menos de la mitad de la que existía en julio. “Hillary comenzó la campaña 2016 igual que en 2008: como clara favorita –señala al respecto Frank Newport, sociólogo de la Universidad de Michigan y editor jefe en Gallup–. Pero, en ambos casos, los errores propios de Clinton, así como el crecimiento de la popularidad de un rival previamente subestimado, han hecho que las primarias resulten más competitivas que lo esperado”.

Claro que ganarle a la maquinaria electoral de la dinastía Clinton no es nada fácil. Bien lo sabe la senadora Elizabeth Warren, quien hace un año se perfilaba como nueva estrella ascendente en el firmamento demócrata y hoy ni siquiera aparece entre los precandidatos. Sin embargo, aún si no diera el dificilísimo batacazo, el fenómeno Sanders podría forzar a Clinton a mover su agenda hacia la izquierda para seducir a los sectores demócratas que hoy la resisten. Para los cánones de la política estadounidense, eso ya sería toda una novedad.

 

Clinton recaudó una fortuna en donaciones

En la carrera por sumar dinero para financiar las campañas electorales, Hillary Clinton, su rival socialista Bernie Sanders y el republicano Ben Carson han tomado la delantera, según cifras oficiales. El jueves se cumplió el plazo para la entrega trimestral de cuentas ante la Comisión Federal Electoral (FEC) de los Estados Unidos, un ritual que permite medir en forma complementaria el dinamismo de cada una de las campañas. Los informes presentados ubican a Clinton como la mayor receptora de donaciones. La ex secretaria de Estado ha conseguido 30 millones de dólares en los últimos tres meses y 77 millones desde abril, de los cuales tiene actualmente disponibles 33 millones. Sus equipos han utilizado el dinero para abrir sedes en los estados más estratégicos, como Iowa y New Hampshire, y pagar sus campañas publicitarias.



Facundo F. Barrio