INTERNACIONAL ESCENARIO VENEZOLANO

Chavistas y opositores contemplan un revocatorio a Maduro en 2016

Capriles se despegó de la oposición más radical y proyecta una consulta contra el presidente. El PSUV dice no temer a esa opción.

Foto:Cedoc

Desde que el gobierno de Nicolás Maduro logró sofocar la acción callejera directa de un sector del antichavismo en Venezuela, las estrategias a mediano plazo del oficialismo y la oposición giran en torno a una gran incógnita: si los rivales del presidente lograrán forzar o no un referéndum popular para revocar el mandato de Maduro en 2016. Tanto el gobernante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) como la opositora Mesa de Unidad Democrática (MUD) contemplan al revocatorio como un escenario factible y ya actúan políticamente en función de esa posibilidad.
Aunque el sucesor de Hugo Chávez fue votado para gobernar hasta 2019, una consulta ciudadana de este tipo no sería una novedad: el mismo Chávez ganó un referéndum en 2004 y él mismo institucionalizó la figura del revocatorio para cargos públicos. Se trata de una herramienta comprensible en un país que combina una extrema polarización con un sistema que conjuga la reelección indefinida con períodos presidenciales de seis años.

“El revocatorio en 2016 depende de dos factores: que no mejore la situación económica y que la oposición le dé pelea al gobierno en las parlamentarias de 2015, en cuyo caso el referéndum será mucho más factible –dijo a PERFIL Vladimir Villegas, ex vicecanciller de Chávez y periodista, hoy alejado del oficialismo–. Lo que sí está claro es que la acción directa en las calles fue derrotada”.

El propio gobierno ve al revocatorio como una amenaza en su horizonte y empieza a tomar precauciones. El tema estuvo presente en los debates preparatorios para el III Congreso del PSUV, que concluyó ayer. Días atrás, el número dos del chavismo, Diosdado Cabello, aseveró que el oficialismo no teme ningún procedimiento constitucional. “Bienvenido, fuimos a un revocatorio en 2004 y la revolución salió fortalecida”, manifestó el presidente de la Asamblea Nacional.

Sin embargo, las bases del partido no se muestran tan convencidas. La “corriente marxista” del PSUV divulgó la semana pasada sus “Perspectivas para Venezuela”, en las que advirtió: “Si la guerra económica no termina con una victoria para la revolución, el proceso de reflujo se convertirá en una amenaza mortal, sobre todo de cara al posible revocatorio presidencial en 2016”.

Por su parte, la oposición intenta recuperar la iniciativa luego del fracaso de la asonada callejera impulsado por el ala más radical de la MUD, encabezada por Leopoldo López y Corina Machado. El ex candidato presidencial Henrique Capriles Radonski lidera un sector más moderado que apuesta a desgastar al gobierno y a acumular fuerzas para derrotarlo en las parlamentarias de 2015 y, eventualmente, en el referéndum en 2016.
El problema de esa estrategia es que, a poco más de un año de la próxima cita electoral, las divisiones internas en la MUD –hechas públicas con la reciente renuncia de su secretario adjunto, Ramón Aveledo– le restan chances en las urnas al antichavismo. Capriles admitió el jueves que en la coalición opositora “hay diferentes visiones” y no descartó una inminente fractura. Esperar o no hasta 2016: esa es la cuestión.



Facundo F. Barrio