INTERNACIONAL LA NUEVA GEOPOLITICA

China advierte a Trump del riesgo de una ‘guerra a vasta escala’ en el mar

La prensa oficial salió al cruce de las afirmaciones del futuro secretario de Estado que sostuvo que Washington podría bloquear el acceso de Beijing a una zona en disputa.

portaaviones. El Liaoning, uno de los portaaviones chinos en la zona, y las islas artificiales motivo de la tensión en el mar de China.
portaaviones. El Liaoning, uno de los portaaviones chinos en la zona, y las islas artificiales motivo de la tensión en el mar de China. Foto:cedoc

Beijing

Donald Trump sigue empeñado en desequilibrar la geopolítica en medio mundo. Tras sus amenazas a México, el romance con la Rusia de Putin o su apoyo a los “halcones” israelíes, ha decidido profundizar su enfrentamiento con

China, a la que ya desafió comercialmente.

El presidente electo norteamericano puede enfrentar el riesgo de una “guerra a vasta escala” con China si intenta bloquear el acceso al mar de China meridional, advirtió ayer la prensa china.

Los medios cruzaron así al futuro secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, que durante una audiencia en el Senado advirtió que Washington podría bloquear el acceso de China a esa zona,  cuya soberanía disputan otros países, y donde construyó un conjunto de islas artificiales.

 Si bien la cancillería de Beijing no se expidió sobre los dichos de Tillerson, sí lo hicieron periódicos como Global Times y China Daily,

quienes siempre expresan la posición oficial.

 “Vamos a tener que mandar a China una señal clara de que, primero, se terminó la construcción de islas y, segundo, tampoco el acceso a esas islas se va a permitir”, dijo Tillerson durante las audiencias, sin dar mayores precisiones.

Preparativos. Si las recientes afirmaciones se vuelven realidad, cuando Trump asuma en la Casa Blanca, entonces “ambas partes harían bien en prepararse para un enfrentamiento militar”, advirtió la prensa china.

Beijing transformó escollos y bajíos del mar de China meridional en islas fortificadas, con pistas aéreas, sistemas de radar e instalaciones de baterías antimisilísticas y antiaéreas, provocando la reacción de países vecinos y de Estados Unidos.

China se disputa con otros países de la región, como Filipinas o Vietnam, la soberanía de archipiélagos del mar de China Meridional como las Spratly o las Paracel, aunque el contencioso se ha enfriado con la llegada a la presidencia filipina de Rodrigo Duterte, partidario de más diálogo con Pekín y de romperlo con Washington.

En su exposición, Tillerson llegó a comparar la actitud de China en las islas con “la decisión de Rusia al ocupar Crimea” en Ucrania.

Beijing reivindica la casi totalidad del mar de China Meridional rechazando reclamos análogos de otros países del sudeste asiático, como Vietnam y Filipinas, y de Taiwán.

“Tillerson haría bien en profundizar las estrategias nucleares si quiere obligar a una potencia nuclear a realizar concesiones territoriales”, dice un editorial del Global Times, ligado al Partido Comunista.

China tiene “suficiente determinación y fuerza para asegurar que el agitador no prospere en sus intentos. A menos que Washington no planifique una guerra a vasta escala en el mar de China Meridional, otros enfoques para prevenir el acceso chino a las islas serían estúpidos”, prosigue el diario, conocido por sus puntos de vista belicistas y nacionalistas.

De todos modos, Global Times relativizó las palabras de Tillerson, “las más radicales por ahora” que Washington ha emitido en la cuestión del mar de China Meridional, podrían haber sido sólo un gesto a la opinión pública, para mostrarse como un político firme hacia Pekín.

También el China Daily  se mostró condescendiente, señalando que “es mejor no tomar en serio las declaraciones (de Tillerson) porque son una mezcla de inocencia, cortedad de miras, prejuicios y fantasías políticas no realistas”.

Pero advierte de todos modos que si Washington pretende aplicar una política más agresiva, incluyendo prohibir el acceso de Beijing a islas que ya controla, entonces “se abriría el camino para un enfrentamiento devastador entre China y Estados Unidos”.



ansa