INTERNACIONAL AL BORDE DE LA GUERRA CIVIL

Cientos de muertos en un día sangriento en el este de Ucrania

Los separatistas derribaron un avión militar con 49 personas a bordo. Kiev anunció haber “eliminado” a más de 250 rebeldes.

Foto:AFP

afp/ ap
Kiev

La paz, que parecía un poco más cerca en Ucrania luego de los recientes contactos entre los presidentes Petro Poroshenko y Vladimir Putin, se vio ayer dramáticamente lejos cuando rebeldes separatistas derribaron un avión militar en el aeropuerto de Lugansk, cerca de la frontera con Rusia, y provocaron la muerte de los cuarenta paracaidistas de las tropas especiales ucranianas y de los nueve hombres de la tripulación que iban a bordo.

Un portavoz militar ucraniano, Vladislav Selezniov, dijo a la AFP que habían perdido la vida todas las personas que iban a bordo del avión IL-76 derribado en Lugansk, un bastión de la insurrección prorrusa en el este del país. Los insurgentes reivindicaron el ataque, y dijeron haber abatido al avión con un misil antiaéreo. Imágenes de una cámara de videovigilancia del aeropuerto muestran un destello en el cielo en el momento en que el avión es alcanzado. Unos treinta segundos después se produce una gran explosión cuando el avión se precipita contra el aeropuerto. “Los terroristas dispararon cínicamente y a traición con una ametralladora de gran calibre y alcanzaron el avión, que transportaba tropas de relevo y estaba a punto de aterrizar en el aeropuerto de Lugansk”, indicó el Ministerio ucraniano de Defensa.

“Los que están implicados en este acto terrorista de semejante envergadura serán castigados. Ucrania necesita la paz, pero los terroristas tendrán una respuesta adecuada”, bramó Poroshenko, que declaró un día de luto nacional. Por su parte, el ministro de Defensa, Mikhailo Koval, afirmó que más de 250 milicianos separatistas habían sido “eliminados” en el este del país en las últimas 24 horas y precisó que muchos de los rebeldes abatidos “eran rusos”.

El ataque de los separatistas, el que más víctimas ha provocado desde que Kiev lanzó, dos meses atrás, una operación “antiterrorista” en el este, donde se concentran los separatistas, provocó preocupación en los líderes europeos. El presidente francés, François Hollande; y la canciller alemana, Angela Merkel, expresaron su “grave preocupación” ante “los persistentes combates en Ucrania” en una conversación telefónica con Vladimir Putin, mientras que el canciller ruso, Serguei Lavrov, se comunicó con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y le pidió que Washington “presione” a Kiev para que ponga fin a sus ataques en el este del país.

Pese a los esfuerzos diplomáticos, durante todo el sábado continuaron los combates entre el ejército ucraniano y los separatistas.

Por la tarde, Kiev informó que sus tropas habían tomado el control de la localidad de Shastie, en una operación en la que murieron nueve milicianos prorrusos.

 

La pulseada por el gas

Mientras los combates recrudecían en el este, en Kiev, representantes ucranianos y rusos volvieron ayer a sentarse a negociar la provisión de gas ruso a Ucrania luego de un fallido encuentro en Bruselas, el miércoles pasado, cuando Moscú presentó una  propuesta “definitiva” de 385 dólares los 1.000 m3 de gas, un descuento de 100 dólares. El grupo ruso Gazprom ha fijado el lunes como fecha límite para que Ucrania le reembolse 2 mil millones de dólares adeudados, bajo la amenaza de cortar el suministro. Putin aceptó “en forma preliminar” retomar las negociaciones, dijo el ministro ucraniano de Energía, Iuri Prodan. Las negociaciones las llevan adelante funcionarios de la compañía estatal de Ucrania, Naftogaz, y deGazprom, cuyo vocero, Serguéi Kupriyánov, rechazó por “inútiles” las presiones para que Rusia acepte “cualquier acuerdo”.


Redacción de Perfil.com


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