INTERNACIONAL UNA CORONA EN PROBLEMAS

Cuáles son los desafíos que tendrá Felipe VI, el futuro rey de España

El príncipe asumirá el trono en la peor crisis del país. ¿Vuelve la República?

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Foto:AFP

Felipe VI asumirá el trono de la Casa Real española el 19 de junio. A partir de ese día, tendrá que enfrentar decenas de desafíos que amenazan su futuro reinado: el país vive la peor crisis económica desde la transición democrática; Cataluña amenaza con la independencia; la causa judicial Noós puede culminar con la imputación de su hermana, la infanta Cristina, y de su yerno, Iñaki Urdangarin; y hay un profundo descrédito de la clase política, plasmado en las pobres elecciones europeas que realizaron el Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

Como si eso fuera poco, miles de personas se congregaron este lunes en las calles, horas después de conocerse la abdicación de Juan Carlos I, para clamar por el fin del reinado de los Borbones y el retorno de la República. Desde el Palacio de la Zarzuela, el nuevo monarca ejercerá la jefatura del Estado español, donde probará sus dotes como piloto de tormentas. “Creo que no era el momento adecuado ni la situación más cómoda para que el rey abdicara. Su hijo y heredero recibe una monarquía que se encuentra en la etapa de aceptación más baja de su historia. Quedan muchos problemas para que, de pronto, el rey decida renunciar. Muy poca gente lo esperaba”, confió a PERFIL el periodista Jaime Peñafiel, autor del libro Dios salve... también al rey.

Si bien su padre protagonizó una era en la que el franquismo condicionaba a la incipiente democracia española, los obstáculos que tendrá que sortear Felipe no son menores. “Juan Carlos de Borbón pilotó la transición desde el poder más absoluto, ya que había heredado todos los poderes de una dictadura. Su hijo hereda una jefatura del Estado enredada en una telaraña constitucional y pactos políticos preconstitucionales, con un margen de maniobra muy limitado. Felipe VI lo tiene mucho más difícil que su padre”, explicó desde Madrid Javier Castro Villacañas, autor de El fracaso de la monarquía.

El mayor desafío institucional será, sin dudas, el camino hacia la independencia de Cataluña, que celebrará en noviembre una consulta popular secesionista. Ese referéndum, rechazado por el Congreso, no será vinculante. “Dedicaré todas mis fuerzas a servir a España, una nación, una comunidad social y política unida y diversa que hunde sus raíces en una historia milenaria”, declaró el miércoles el príncipe de Asturias, en su primera alocución tras la abdicación.

El otro gran dolor de cabeza de Felipe será el caso Noós, en el que el juez José Castro puede procesar por fraude fiscal y lavado de dinero a la infanta Cristina. “La abdicación no cambia en absoluto mis planes”, aseveró esta semana el magistrado.

Pese a las críticas contra la sucesión dinástica, las principales preocupaciones de los españoles no pasan por el comportamiento de la familia real, sino por el desempleo, la crisis y la corrupción. Según una encuesta difundida por la cadena televisiva La Sexta, el 53% de los españoles opta por la monarquía parlamentaria que rige desde 1975, mientras que sólo el 36% prefiere que se instaure una III República.“El dilema real de este país no es el que obliga a elegir entre monarquía y república, sino el que obliga a elegir entre mejor o peor democracia”, opinó el escritor Javier Cercas en El País.

Felipe asumirá el reto para el que se preparó toda la vida. Resta saber si alguna vez imaginó que tendría que resolver tantos conflictos en tan poco tiempo.



Leandro Dario