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Decenas de muertos en Alepo, donde el régimen sirio prepara la ofensiva final

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Dolor. Una madre clama al cielo por su hijo, que fue rescatado debajo de los escombros.
Dolor. Una madre clama al cielo por su hijo, que fue rescatado debajo de los escombros. Foto:AFP
El régimen de Bachar al-Assad lanzó ayer, con apoyo de sus aliados rusos, una ola interminable de bombardeos sobre la martirizada ciudad de Alepo, en el norte de Siria, como paso previo a la “ofensiva final” que prepara el ejército sirio para tomar los barrios bajo control de los rebeldes.
Pese a los “avances” que tanto Rusia como Estados Unidos anunciaron en Nueva York, en negociaciones al margen de la Asamblea de la ONU (ver recuadro), el conflicto parece no tener fin.

Atrapados. En la parte rebelde de Alepo, donde viven 250 mil habitantes, los bombardeos se sucedieron ayer por segundo día consecutivo de forma incesante, las destrucciones eran considerables y los servicios de urgencia no daban abasto.
Los edificios están totalmente destruidos y los habitantes quedaron debajo de los escombros sin poder ser socorridos, como en el barrio de Al Kallasé, donde los equipos de rescate buscaban desesperadamente, con sus propias manos, entre los gigantescos cascotes de tres edificios derrumbados.
Dos centros de los “cascos blancos” (los rescatistas de la oposición siria) fueron alcanzados en los bombardeos.
Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), al menos 27 civiles, incluidos tres niños, murieron en los bombardeos, un balance que podría agravarse porque muchas personas se encuentran sepultadas.
En el oeste de la provincia de Alepo, 12 personas murieron por un bombardeo ruso en una aldea rebelde de Beshkatin, según el OSDH, que también informó que los bombardeos aéreos mataron a 11 personas en Al Bab, bastión de Estado Islámico (EI) en la provincia, sin determinar la nacionalidad de los aviones.

Objetivo. Dividida desde 2012 entre un sector progubernamental y otro en manos de los insurgentes, Alepo es un objetivo estratégico crucial en este conflicto que ya ha dejado más de 300 mil muertos en cinco años y medio de guerra.
El ejército del régimen de Bashar al-Assad, que asedia la parte rebelde de la ciudad casi sin interrupción desde hace dos meses, quiere apoderarse de la totalidad de la antigua capital económica de Siria.
“El régimen y los rusos están llevando a cabo fuertes ataques como preludio de su asalto terrestre”, dijo Rami Abdel Rahman, director del Observatorio.
El jueves por la noche, Damasco anunció el inicio de una ofensiva contra el sector insurgente. El ejército pidió a los habitantes que se alejaran de las posiciones de los grupos rebeldes y aseguró que los civiles que quisieran abandonar estas zonas en dirección al sector progubernamental no serían detenidos.
“Empezamos las operaciones de reconocimiento y los bombardeos aéreos y de artillería”, afirmó una fuente militar de alto rango. “Pueden durar horas o días antes de una operación terrestre”, agregó.
“Atacamos los cuarteles generales de los mandos de los terroristas”, precisó esta fuente, utilizando los términos con los que se refieren Damasco y Moscú a los que se enfrentan al régimen de Al-Assad.

Agencias