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Detuvieron a un ex jefe de la policía de Ayotzinapa

La captura despertó esperanzas sobre el caso de los 43 estudiantes desaparecidos en 2014, que estaba paralizado desde hace meses.

PRESO. Flores estaba al frente de la fuerza policial de Iguala.
PRESO. Flores estaba al frente de la fuerza policial de Iguala. Foto:Ag La Plata
La captura de un ex jefe policial de Iguala, la ciudad del sur de México donde desaparecieron los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014, despertó esperanzas ayer sobre un avance en este intrincado caso que persigue al gobierno.
“Encabezadas por la División de Inteligencia de Policía Federal, fuerzas federales detuvieron a Felipe Flores”, indicó la Comisión Nacional de Seguridad en Twitter, sin dar más detalles.
Flores, por quien las autoridades ofrecían una recompensa de unos 135 mil dólares, estaba al frente de la policía de Iguala cuando los 43 jóvenes desaparecieron la noche del 26 de septiembre de 2014 en esa localidad. Su arresto podría traer nuevas luces sobre el misterioso destino de los estudiantes, un caso que ha perseguido al gobierno del presidente Enrique Peña Nieto desde hace más de dos años.
Esta detención “permitirá recabar una declaración fundamental para el esclarecimiento de los hechos”, comentó en Twitter la fiscal general, Arely Gómez.

El caso. Según la versión oficial, los jóvenes desaparecieron tras ser atacados a tiros en Iguala por policías locales coludidos con sicarios del cártel local Guerreros Unidos.
Las autoridades sostienen que el entonces alcalde de Iguala –y ahora detenido– José Luis Abarca dio la orden a los policías de confrontar a los jóvenes.

Verdad histórica. Posteriormente los estudiantes habrían sido entregados por policías a miembros de Guerreros Unidos, que los habrían asesinado e incinerado en un basurero de la cercana Cocula, antes de arrojar sus restos a un río cercano.
Esta versión fue descrita en enero de 2015 como la “verdad histórica” por el entonces fiscal general Jesús Murillo Karam, pero las autoridades se han ido retractando.
Hasta ahora sólo se han podido identificar plenamente los restos de uno de los estudiantes en los exámenes de ADN, y la versión oficial fue rechazada por expertos independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, quienes aseguran que no existe prueba científica de que los jóvenes hayan sido quemados en ese basurero.
Desde entonces, la fiscalía explora nuevas líneas de investigación y realiza pesquisas con escáneres de láser, una tecnología conocida como Lidar, que captura imágenes térmicas en la tierra para localizar restos humanos.
En septiembre de 2015, el entonces director de la Agencia de Investigación Criminal de la fiscalía, Tomás Zeron, dijo que un grupo numeroso de personas había sido incinerado en el basurero de Cocula, pero no pudo confirmar que se tratara de 43 cuerpos.

Agencias