INTERNACIONAL LANZO SU CANDIDATURA PRESIDENCIAL

Dilma irá por la reelección con el aval de Lula

La jefa de Estado fue ungida en un congreso partidario, que contó con la presencia estelar de su antecesor. Con el anuncio, intentó contrarrestar su caída en las últimas encuestas.

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Foto:AFP

Custodiado por una marea popular de militantes petistas, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva ungió ayer, frente a miles de militantes y dirigentes, a Dilma Rousseff como la candidata del partido para las elecciones presidenciales del 5 de octubre, en una audaz jugada política para robustecer los sueños de reelección de la mandataria brasileña. Pese a que la campaña recién comenzará en junio, el oficialismo se adelantó luego de que distintos sondeos verificaran una caída de la popularidad de la jefa de Estado y un crecimiento de sus contrincantes.

Luciendo una remera del partido que fundó y que lidera, Lula alzó el brazo de su correligionaria para formalizar su postulación a los comicios. “No hay otro candidato que no sea Dilma, la presidenta de la República. Vamos a parar de imaginar que haya otro candidato porque nuestros adversarios sacan provecho de esto”, resaltó el ex mandatario, que gobernó entre 2003 y 2011. Sus palabras estuvieron dirigidas al corazón del Partido de los Trabajdores (PT), en el cual cobró fuerza en los últimos días un operativo clamor para que Lula fuera el candidato presidencial.

El ex presidente tiene, según las últimas encuestas, más del 50% de intenciones de voto. Sin embargo, decidió dar un paso al costado, ante el deseo de su sucesora de buscar un segundo mandato. Esa decisión fue aplaudida el viernes por miles de petistas. “Olé, Olé, Olá, Dilma, Dilma”, gritaron los militantes, que también clamaron “Un, dos, tres, Dilma otra vez”.

“Recibo esta misión honrosa, que es ser la candidata del PT”, aseguró el viernes Rousseff durante su discurso de más de cincuenta minutos, con el cual se cerró el primer día de deliberaciones del XIV Encuentro del PT, realizado en San Pablo. “Hay gente que cree que es mejor volver al pasado, ellos son pocos pero tienen muchos amigos que hablan mucho. Apuestan a que cuanto peor, mejor. Nosotros somos muchos y es necesario que hablemos más”, arengó Dilma, en una velada crítica a la oposición.

Al participar en la reunión del PT, Rousseff formalizó su candidatura para buscar la reelección, a pesar de que la legislación brasileña establece que los partidos deben presentar oficialmente a sus presidenciables recién en junio. Su lanzamiento anticipado fue parte de una ofensiva del oficialismo para rechazar las versiones sobre la sustitución de Rousseff por Lula y para contrarrestar la caída en las últimas encuestas. Según un sondeo divulgado el martes pasado por la agencia MBA, contratada por la Confederación Nacional del Transporte, Dilma perdió 6,7 puntos de intención electoral con respecto a febrero, con lo cual ahora suma el 37% de respaldo.

Los analistas políticos en Brasil sostienen que la caída de la presidenta está motivada por escándalos de corrupción en la petrolera estatal, Petrobras, y por el aumento de la inflación, que podría alcanzar en 2014 el 6,5% anual.

 

Los opositores que sueñan con el Planalto

Con la mira en las presidenciales, los dos principales precandidatos de la oposición, el tucano Aécio Neves y el socialista Eduardo Campos tienen motivos para sentirse más optimistas que hace unos meses. Mientras Dilma cayó en todas las encuestas, ellos escalaron en la intención de voto. Así, Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), suma 21 puntos y Campos, que formará binomio con la ecologista Marina Silva, totaliza el 11%, según el sondeo de MDA. Neves, delfín del ex presidente Fernando Henrique Cardoso, es un economista que gobernó el estado de Minas Gerais desde 2003 a 2010. Su principal capital político es la vasta tradición política de su familia, ya que es nieto del ex presidente Tancredo Neves. Durante las discusiones internas partidarias, su candidatura se impuso a la del ex gobernador de San Pablo José Serra, dos veces derrotado por el PT, una por Lula y otra por Dilma. Por su parte, Campos, ministro de Ciencia y Tecnología de Lula, pero que rompió con Rousseff por “discrepancias” con su gestión, renunció este año a la gobernación de Pernambuco para candidatearse a la presidencia.



Leandro Dario