INTERNACIONAL VIAJO A URUGUAY

Dilma ve una amenaza del neoliberalismo a la democracia regional

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Fervor. Viajó invitada por los sindicatos uruguayos, y reafirmó que fue destituida por un “golpe”.
Fervor. Viajó invitada por los sindicatos uruguayos, y reafirmó que fue destituida por un “golpe”. Foto:AFP
Montevideo
En su primer viaje al exterior desde que fue destituida por el Congreso de su país, el 31 de agosto, la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff denunció ayer en Uruguay la existencia de un “proceso” continental que busca “revertir” conquistas sociales obtenidas en los últimos años por varios gobiernos de la región.
“Quieren revertir todas las conquistas sociales. Me preocupa mucho que éste sea un proceso que tenga una característica continental”, dijo Dilma, quien viajó a Montevideo invitada por la central sindical PIT CNT y el gobernante Frente Amplio, para participar, entre otras actividades, de una “Jornada continental por la democracia y contra el neoliberalismo”. También será declarada ciudadana ilustre de la capital uruguaya por el alcalde, Daniel Martínez.
Rouseff afirmó que en los últimos 15 años América Latina vivió un proceso de “aumento de los beneficios de los trabajadores y de las poblaciones más pobres”, a diferencia de lo que pasaba en los países desarrollados. Ese proceso, advirtió, se ve hoy en riesgo “en nombre de un neoliberalismo basado en intereses financieros”.
“Hemos visto a los gobiernos populares ser atacados frontalmente de sur a norte de nuestro hemisferio. Y vemos, en Brasil, un intento de retornar al pasado, cuando la inmensa desigualdad, que todavía recae sobre nuestros pueblos, era aún más grande”, remarcó la ex mandataria.
La destituida mandataria hizo una encendida defensa de la democracia, y reafirmó que su caída fue un “golpe parlamentario”.
“El golpe ocurrió por una razón muy sencilla: en el presupuesto de Brasil no cabe la salud de la población, la educación o su expansión para todos. Era fundamental retirarme del gobierno para detener el sangrado”, explicó.

Amenaza. Ante los aplausos de la multitud, Dilma explicó que: “No es verdad que no haya una amenaza a la democracia”, sino que hoy las restricciones que enfrenta se manifiestan ahora de manera distinta que en las dictaduras.
“El árbol de la democracia está siendo atacado por hongos y parásitos que se meten en las instituciones y disminuyen el derecho de las poblaciones. Hablo de medidas excepcionales dentro de la democracia, que corroen los derechos fundamentales conquistados en nuestro continente”, sostuvo.
En ese sentido, la ex mandataria hizo hincapié en la defensa de la democracia en el continente, que es “una
victoria de todos los pueblos latinoamericanos”.
“Sin democracia no hay cómo luchar contra la desigualdad, no hay cómo ser solidario, no hay cómo colaborar
entre nuestros pueblos”, afirmó Dilma.n

Agencias