INTERNACIONAL MEDIO ORIENTE

El ‘cuarteto’ de Túnez recibió su Nobel y pidió combatir al yihadismo

Al recibir en Oslo el galardón por la Paz, las organizaciones que preservaron en su país la Primavera Arabe, señalaron que la gran prioridad ahora es enfrentar al terrorismo. 

Foto:AFP

Agencias
Un cuarteto para el diálogo nacional tunecino recibió ayer el Premio Nobel de la Paz por haber salvado la transición democrática en Túnez mediante el diálogo, un método que los galardonados quisieran ver aplicado en Siria y Libia y en el conflicto israelí-palestino.
“Hoy, tenemos una necesidad enorme de diálogo entre las civilizaciones y de una coexistencia pacífica, respetando la diversidad y la diferencia. Hoy, necesitamos hacer de la lucha contra el terrorismo una prioridad absoluta”, declaró Houcine Abassi, secretario general del sindicato UGTT, uno de los componentes del cuarteto.
Además de la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), la Patronal (Utica), la Liga Tunecina de Derechos Humanos (LTDH) y la Asociación de Magistrados completan el cuarteto, formado en 2013 para que no se perdiera el impulso reformista de la llamada “Primavera Arabe”, que estalló precisamente en Túnez. 
Al recibir el premio, el cuarteto pidió a la comunidad internacional hacer de la lucha “contra el terrorismo una prioridad absoluta”.
El sindicalista Abassi denunció los “actos terroristas bárbaros y llenos de odio” perpetrados en los últimos meses en Túnez y en todo el mundo, de París a Beirut y de Sharm el Sheij a Bamako.
La presidenta del comité Nobel, Kaci Kullman Five, quien aludió también a estos ataques, consideró que 
necesitan una respuesta unida de la comunidad internacional.
“Porque la amenaza es esencialmente la misma para todos, debemos unirnos para combatirla”, dijo delante de las personalidades reunidas en el ayuntamiento de Oslo, entre quienes se encontraba el rey Harald de Noruega.

Diálogo. El cuarteto recibió el Nobel por haber contribuido a salvar la frágil democratización de Túnez en 2013, organizando un largo y difícil “diálogo nacional” entre islamistas del partido Ennahda y sus opositores.
Túnez, cuna de la Primavera Arabe en 2011, logró su transición política mientras que, a su alrededor, el movimiento se transformó en caos en Libia, Yemen y Siria, y la represión regresaba a Egipto.

“Por ahora Túnez es una excepción entre los países de la Primavera Arabe, pero no significa que esto no pueda ser imitado en otros países”, opinó Abassi. 
“Las diferencias, sea cual sea su naturaleza, siempre pueden superarse mediante el diálogo”, añadió Fadhel Mahfoudh, presidente de la Orden de Abogados.
Pero el proceso de democratización sigue siendo frágil ante la amenaza yihadista. Las autoridades decretaron, por segunda vez este año, el estado de emergencia a raíz de un atentado suicida reivindicado por el grupo Estado Islámico (EI), en el que murieron 12 miembros de la guardia presidencial, el 24 de noviembre

Palestina. “Hoy, debemos acelerar la eliminación de las zonas en conflicto en todo el mundo, en particular resolviendo la cuestión palestina”, agregó el secretario general del sindicato UGTT, en nombre del cuarteto.
Eso se logrará “otorgando al pueblo palestino el derecho a la autodeterminación de su territorio y (la posibilidad) de construir su Estado independiente”, dijo Abassi, ante los aplausos del auditorio en el Ayuntamiento de Oslo.


Redacción de Perfil.com


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