INTERNACIONAL LOS RESULTADOS SE CONOCERAN LA SEMANA PROXIMA

El ‘nuevo Irán’ busca aval en las urnas a su proyecto de apertura

Las elecciones legislativas de ayer fueron el primer test al acuerdo nuclear. Los reformistas del presidente Rohani buscan desplazar a la mayoría conservadora del Parlamento. Se juega la sucesión del ayatolá.

Foto:AP/AFP

El “nuevo Irán” tuvo ayer su primer test en las urnas. Los iraníes votaron a sus representantes para el Parlamento y para la Asamblea de Expertos –el órgano que definirá la sucesión del líder supremo del país, el ayatolá Alí Jamenei–, en unas elecciones consideradas como una suerte de plebiscito al rumbo reformista del presidente Hassan Rohani y al acuerdo nuclear firmado con las potencias occidentales. Los resultados se conocerán en los próximos días, cuando concluya el conteo de sufragios. Toda la expectativa está puesta en la posibilidad, difícil pero existente, de que los moderados cercanos a Rohani les arrebaten la mayoría parlamentaria a los grupos conservadores.
Para unos y otros, el eje casi excluyente de la campaña electoral ha sido la economía. La carta de triunfo de los reformistas –apadrinados por el ex presidente Alí Rafsanjani, cercano al actual mandatario– es el levantamiento de las sanciones comerciales y financieras de la comunidad internacional que paralizaban la economía iraní y que fueron suspendidas a cambio del compromiso de Teherán de limitar su programa nuclear para evitar que se utilice con fines bélicos. Por su lado, los conservadores minimizan las mejoras y sostienen que la apertura impulsada por Rohani facilitará un ingreso agresivo y especulativo de capitales extranjeros a la república islámica.
“En estas elecciones se vota a favor o en contra de la apertura promovida por el presidente –dijo a PERFIL el profesor Mehrzad Boroujerdi, ex presidente de la International Society for Iranian Studies–. Si ganan los moderados, el proyecto político y económico de Rohani se verá fortalecido. Pero sólo hasta cierto punto, porque los conservadores siguen controlando las principales instituciones y los resortes más sensibles del Estado”.

En efecto, en la previa a los comicios, los postulantes reformistas debieron enfrentarse al filtro del Consejo de los Guardianes, un órgano dominado por los “halcones” del régimen que tiene poder de veto sobre las candidaturas públicas, de acuerdo con los principios del complejo sistema teocrático iraní. “La descalificación de varios candidatos reformistas complica sus chances de obtener mayoría en el Parlamento –señaló a este diario el analista iraní Alex Vatanka, investigador del Middle East Institute–. Lo máximo que pueden hacer los moderados es apoyar a candidatos que no se alejen mucho de sus puntos de vista y que, al mismo tiempo, sean aceptados por el Consejo”.
El control del Parlamento dejaría a Rohani las manos libres para avanzar en su programa de reformas. No sólo en cuestiones como la inclusión de los jóvenes y las mujeres en la escena pública, sino también en la promoción de incentivos para que inversores internacionales desembarquen en Irán. No por nada el país persa fue una inesperada estrella en la reciente cumbre de negocios en Davos.
Sin embargo, la votación para la Asamblea de Expertos reviste una importancia aún mayor para el presidente. Según Vatanka, “los parlamentarios conservadores pueden complicar la agenda económica de Rohani, pero no pueden frenarla; el único que realmente podría hacerlo es Jamenei”. Para los promotores del “nuevo Irán”, fortalecer su posición en el órgano de 88 clérigos que elegirán al sucesor del histórico líder supremo –de 76 años y con algunos aparentes problemas de salud– sería un éxito y un alivio.

 

Alentador informe del OIEA

agencias
Teherán

Irán respeta los compromisos ligados a su programa nuclear, afirmó ayer el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), en su primer balance desde la entrada en vigor, en enero, del fin de las sanciones económicas y financieras contra Teherán.
Entre otros puntos, el OIEA destacó que Irán “no ha enriquecido uranio” más allá de los niveles fijados por el acuerdo con Occidente, y que tampoco ha violado las pautas relativas a su reactor de agua pesada de Arak.
El informe favorable permite seguir adelante en la normalización de las relaciones económicas con la república persa, que en el mismo inicio ya ha permitido rápidamente la firma de muchos acuerdos multimillonarios con empresas europeas y sudamericanas, entre otras.
Según el acuerdo firmado el 14 de julio en Viena entre Teherán y el Grupo 5+1 (los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU –China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Rusia– más Alemania), las sanciones podrían volver a aplicarse en caso de que Irán violara los tratados. El OIEA, que depende de Naciones Unidas, es el encargado de ratificar si Irán cumple sus compromisos.
Teherán siempre ha negado que con su programa nuclear busque dotarse de un arma atómica y reivindica su derecho a disponer de la cadena completa de energía atómica con fines pacíficos.



Facundo F. Barrio