INTERNACIONAL

El Papa pidió derrotar "el hambre" en su mensaje Urbi et Orbi

En su bendición de Pascua y ante una Plaza de San Pedro colmada, Francisco exhortó contra los "inmensos derroches". Rogó por los "indefensos, los niños, las mujeres y los ancianos".

Foto:AFP/AP

El papa Francisco pidió "derrotar el flagelo hambre agravada por los conflictos y los inmensos derroches" en su mensaje de Pascua en el que recordó a los afectados por la epidemia de Ebola en Africa y a los inmigrantes que buscan "una vida con dignidad".

En su mensaje "Urbi et Orbi" pronunciado desde el balcón de la basílica de San Pedro, el primer pontífice latinoamericano rogó también por "los indefensos, especialmente los niños, las mujeres, los ancianos" y por "los que padecen enfermedades, que también se difunden a causa de la incuria y de la extrema pobreza", afirmó.

Una muchedumbre multitudinaria proveniente de todo el mundo asistió este domingo en la plaza de San Pedro en el Vaticano a la segunda misa de Pascua que celebra el papa Francisco.

El pontífice argentino sigue suscitando entusiasmo entre las decenas de miles de católicos de todas las nacionalidades que este domingo se congregaron en la inmensa explanada para asistir la misa de Pascua, la principal fiesta del cristianismo.

El papa pronunció también un mensaje a la comunidad internacional, transmitido en directo por televisión a numerosos países del mundo.Vestido con hábitos simples litúrgicos blancos y amarillo pálido, y no dorados, como suele ser la tradición, el Papa ingresó a la plaza junto con numerosos cardenales y obispos.

Más de 35.000 flores, narcisos, lirios, tulipanes, jacintos, rosas, magnolias, muchas blancas y amarillas, los colores del Vaticano, adornan la plaza.

La bendición "Urbi et Orbi" se imparte sólo dos veces al año, el domingo de Pascua y el día de Navidad, y concede la indulgencia plena a los fieles que la reciben, incluso a través de los medios de comunicación.

El sábado, durante la Vigilia Pascual que conmemora la resurrección de Cristo, el papa exhortó a los católicos a llevar la fe "hasta los confines de la Tierra". El Jueves Santo se desplazó a una iglesia de la periferia de Roma para oficiar la liturgia del lavado de pies a doce discapacitados y enfermos. El Viernes Santo oró por los "explotados" y nuevos esclavos del mundo moderno durante el sugestivo Vía Crucis nocturno del Viernes Santo en Roma alrededor del Coliseo , durante el cual se recordaron "las injusticias causadas por la crisis económica".


Redacción de Perfil.com